La Punteta · 31 d'Octubre de 2017. 13:47h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Balance del proceso

Catalunya, tras el proceso. Habrá que volver a empezar.

 

Atendiendo al númeroso público -un par de seguidores en twitter que me lo han pedido expresamente- querría hacer una primera valoración sobre el postproceso. En el bien entendido que no es un artículo sino reflexiones en voz alta. Perdonen el tostón. Como se dice en catalán: He buidat el pap. Ahí van:

- Al final no hubo ni épica. Carles Puigdemont hacía ver que estaba en Palau cuando ya se había dado el piro a Bruselas. Junqueras y Rull fueron los únicos que se atrevieron a pasar por el despacho. No nos engañemos: a buscar sus efectos personales. La bandera española continuó ondeando en Palau.

- Carles Puigdemont i Casamajó -nacido en la localidad de Amer en 1962- no tendría que haber llegado nunca al cargo. No estaba preparado. Le venía grande. Se ha visto superado por las circunstancias. Ni siquiera se le votó en unas elecciones porque iba tercero por Girona. La culpa es de Mas y del PDECAT que lo auparon a la presidencia.

- Vaya ojo, Artur. Quizá retrociendo un poco más no hay que olvidar tampoco a Jordi Pujol. Éste puso a Mas por la misma vía: a dedo. Luego hemos sabido porqué. Un poco más lejos podríamos llegar hasta Maragall. Aunque a vamos a perdonarle por razones médicas. El proceso se ha acabado de cargar el pujolismo. Ya tocado por los casos de corrupción.

- La comparecencia de Puigdemont en Bruselas es de vergüenza ajena. Él y la del resto de consejeros: Joaquim Forn (Interior), Meritxell Borràs (Gobernación), Clara Ponsatí (Ensenyament), Dolors Bassa (Trabajo), Merixell Serret (Agricultura) y Toni Comím (Salud). Éste último es el que llegó a Palau tras el referéndum riendo y con el pulgar alzado. Parece que mendigaran que la Unión Europea nos haga caso. ¿A estas alturas?

- A algunos los conozco desde hace muchos años. Forn fue teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona con Trias. Borràs es consejera desde el 2015. Aparentemente tenían experiencia de gobierno. Todavía no tengo claro qué quieren: ¿Constituir un gobierno en el exilio? ¿Salir en los periódicos? ¿Inmolarse com mártires?.

- Esto es un campi qui pugui. Un sálvese quién pueda. Ni siquiera son del mismo partido. Es una curiosa mezcolanza. Una especie de CUP con chocolate belga. Mientras él hacía la rueda de prensa en Bruselas el resto del Govern destituido ponía cara de circunstancias en una sala del Parlament: Junqueras, Romeva, Turull, Mundó. Un gobierno partido. Ya os vale. Sois tan responsables como el resto.

- Carles Puigdemont se ha destrozado la vida él mismo. Tiene mujer y dos hijas pequeñas. La cárcel debe ser muy dura. Y espero no verlo en prisión. Tampoco ver como los Mossos detienen a todo un expresidente de la Generalitat. Pero nunca, nunca, nunca tendrían que haber llegado hasta aquí. Es incomprensible.

- Además, se ha destrozado la vida él solo. Hubiera podido convocar elecciones el jueves. El jueves maldito. Si no lo hizo fue por miedo al qué dirán. Tiene la extraña capacidad de empeorar incluso lo que parece difícil de empeorar. De paso, se ha cargado las expectativas electorales del PDECAT. Sólo faltaba la escapada a Bruselas.

- En realidad, también se la han destrozado a varios: a los Jordis, el mayor Trapero, los mossos que hicieron la vista gorda el día de las urnas. Aunque la mayoría ya son mayorcitos para saber qué hacían. En expresión castiza: los han dejado con el culo al aire.

- El proceso ha dejado en evidencia, por otra parte, la debilidad de Catalunya. En un país normal éstos no montan el cirio que han montado. Quiero decir en un país con una sociedad civil que no funcione a toque de silbato o gracias a las subvenciones.

- De paso, alguien debería pedir cuentas al denominado Estado Mayor del proceso. Lo de estado mayor siendo benignos. Al menos que se escondan, que no salgan de casa. Excepto Jordi Sánchez y Jordi Cuixart -utilizados como carne de cañón- el resto parece que se va a ir de rositas. Y son los que más han empujado en la debacle final.

- Por eso, quizá dejar escritos algunos de los nombres para la la posteridad: el exfundador del diario Ara Oriol Soler; el exconsejero Xavier Vendrell -éste ya quería ajustar cuentas con el PSC-; los altos cargos Josep Rius y Elsa Artadi; la secretaria general de ERC, Marta Rovira. O el número tres del PDECAT, David Bonvehí.

- Vamos a ser francos: si el ya expresidente dice que no ha pedido asilo político es que lo ha sondeado y no se lo han dado. ¿Si no a qué vas a Bruselas? ¿A visitar la Grand-Place? Pero sería tanto como admitir que en la UE hay dictaduras. Si se lo dieran provocaría una crisis diplomática no sólo entre España y Bélgica, sino entre Bélgica y la UE. Las autoridades belgas tendrían un marrón con tan ilustre invitado

- No deja de ser curioso que el secretario de Migración -de la derecha flamenca- le ofreciera asilo. Al fin y al cabo, Bélgica e un país cogido con pinzas. Hace años hubo un accidente ferroviario con una veintenta de muertes porque los dos maquinistas no se entendieron: una hablaba flamenco y el otro francés.

- El expresidente se ha cargado los Mossos. Un poco más, quiero decir. Ahora se ha cargado también el servicio de escoltas porque lo de Puigdemont en Bruselas es ineficacia o complicidad. Quizá tienen la excusa de que el Ministerio del Interior retiró los coches oficiales pero creo que ni eso.

- Por cierto … ¿Dónde están ahora los llamamientos a la “oposición democrática” que decía el sábado? O cuando aseguraba el pasado día 21, tras el Consejo de Ministros extraordinario, que “nos hemos de conjurar para volver a defender nuestras instituciones”.

- El lunes se fue a la cena de la patronal Cecot -recibido con 44 segundos de aplausos en un ambiente propicio- y todavía les dijo que “estas horas decisivas” había que afrontarlas “conscientes del momento, de la realidad". Él, que vive en Matrix.

- El jueves, cuando finalmente no convocó elecciones, acabó su declaración institucional llamando a mantenerse “mas firmes que nunca porque sólo de esta manera, y subrayo, sólo de esta manera, podemos acabar gananado”.

- Mientras que el viernes, después de la declaración de independencia, aún nos soltó a todos los catalanes: “Ciudadanos de Catalunya vienen horas en que a todos nos corresponderá de mantener el pulso firme de nuestro país”.

- Entre uno y otro mensaje echó tanta mierda a España que dudo de que ahora salga indemne. Tras la puesta en marcha del 155 aludió a Franco. A un “directorio”, como si fuera la dictadura de Primo de Rivera. También a las “agresiones”, al “ataque”, a la “amenaza”. ¿Carles, quién te ha asesorado?

- No ha sido el único responsable. Todavía recuerdo a Raül Romeva llamando el pasado día 23 a la desobediencia de los funcionarios cuando, en declaraciones a la BBC, aseguró que no tenía duda de que seguirían las instrucciones "de las instituciones democráticas”. A la hora de la verdad les han descontado hasta el sueldo por la aturada de país.

- Hay que hacer limpieza. Los responsables de habernos llevado al desastre no pueden continuar ni un minuto más en su puesto. No me refiero sólo al presidente y consejeros, sino también a altos cargos, pelotas, palanganeros y palmeros de los medios de comunicación.

- Ello incluye también a TV3 y Catalunya Radio. El star system: las caras conocidas. Los que han puesto su rostro al servicio del procés. El PP aceptó al final una enminenda del PSOE para dejar los medios públicos al margen. Me alegro, pero desde luego hay otras vías.

- Tampoco hace falta sacar a Sanchis y meter a Urdaci, por favor. Los catalanes nos merecemos unos medios de comunicación neutrales, plurales y lo más objetivos posibles. Las tertulias necesitan una sacudida de arriba a abajo. Este martes, por la mañana, todavía salía el sobrino de Trias a un lado de la mesa y Carod en el otro. En medio, Montserrat Nebrera. Todavía rebotada con el PP. Exalcaldable de CiU.

- El resto de medios de comunicación, también los privados, han de hacer urgentemente una reflexión. Con alguna excepción que me precio en dirigir. Incluyo un buen número de digitales que han abrazado la causa con los ojos cerrados. O con los bolsillos llenos, nunca se sabe. Sin la ausencia de crítica Puigdemont no hubiera llegado donde ha llegado. El papel de La Vanguardia ha sido especialmente triste. Y el del grupo Godó en general. No había diferencia entre Rac1 y Catalunya Ràdio. Tienen que rodar cabezas.

- Si estamos cómo estamos es también por todos los altos cargos, dirigentes, diputados, etc. que han alimentado las esperanzas de la gente. El fiasco también es culpa suya. Deberían pagar por ello al menos con responsabilidades políticas. Cuando cubría un consejo nacional del PDECAT -o hasta de ERC- siempre me preguntaba: ¿qué aplauden?

- El sábado pasado estuve en el debate de En Jake de Euskal Telebista -el pobre Xabier Lapitz lleva varias veces aguantando mis gritos- y mi colega Sara González -del grupo soberanista Ramon Barnils, todo hay que decirlo- habló en varias ocasiones de “resistencia”. Luego salió también Enric Borràs, de l’ANC y no quiso desvelar las iniciativas de desobediencia que preparaban para el lunes.

- ¿Resistencia? El lunes la resistencia se esfumó. Ha pasado lo que que temí el pasado día 12: “A ver si, al final el proceso se disuelve como un terrón de azúcar”. Peor: ha sido como el cruce del Berezina. Esto también lo dije. La portada del ABC de hoy duele, pero es eso. O la viñeta de El Roto en El País: el adolescente que vuelve a casa después de una travesura.

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- El hecho de que el PDECAT y ERC se apresuren ahora a presentarse a unas elecciones -autonómicas, por supuesto- confirma lo que todo el mundo sabe: que la República catalana ha sido un espejismo. El más caro de la historia. Para semejante viaje no se precisaban estas alforjas.

- También la CUP, que ha pasado de hablar de hacer una “paella masiva insumisa” -no sé si en Cadaqués- a plantearse volver a presentarse. Cuando entras en el sistema es muy difícil salir de él. Las subvenciones por grupo parlamentario es mucho dinero.

- Las elecciones han tomado el soberanismo a contrapié. De todas las hipótesis era la única que nunca salió por propia iniciativa. A pesar de tener dos personas en la cárel -lo que sin duda podría ser una baza electoral- y habar siempre en nombre del pueblo.

- En Catalunya ya puede pasar de todo. Hasta que Arrimadas llegue a presidenta. En realidad ya se ve en Palau. Aunque en política, como en el futbol, mejor no vender la piel del oso antes de cazarlo. No hay rival pequeño.

- Yo creo que no porque tiene la ley electoral en contra. Si fuera una persona un voto otro gallo cantaría. Pese a que ahora tienen el viento de cara. Esto ya lo dije también en el 2015: el proceso ha servido paradójicamente para que el unionismo salga del armario.

- El mapa electoral catalán es ahora, en efecto, un magma volcánico. Nadie sabe con certeza lo que pasará. Peor: puede pasar de todo. De hecho, un periodista llegó ya a presidente y una activista social a alcaldesa de Barcelona. Pero lo peor sería un vacío de poder. O un país ingobernable.

- Pediría, de paso, piedad al PP. Una llamada a la calma. Ya sé que, a enemigo que huye, puente de plata. Pero que no olviden tampoco que en Catalunya hay dos millones de independentistas. Casi la mitad del censo electoral. Si la derrota es humillante todavía tenemos opciones de ser independientes en un futuro cercano.

- Los catalanes vamos a acabar pillando mala fama no sólo en el resto del Estado sino también en Europa. Antes habíamos sido un pueblo serio y laborioso. Sin estado, pero serio y laborioso. Ahora llevamos cuatro elecciones anticipades en diez años: Maragall el 2006, Mas el 2012 y el 2015. Ahora éstas. No lo superan ni los griegos.

- Espero amb candeletes -como agua de mayo- que los diputados de ERC y del PDECAT en Madrid dimitan de sus cargos y vuelvan a Catalunya. Tras la proclamación de la República la patria los necesita. Recuerdo a Alfred Bosch, ahora cobijado en Barcelona, que llegó a decirle a Rajoy que nos veríamos en la ONU.

- Empiezan las prisas por colocarse. Por eso Albano Dante Fachín, de Podemos, ya ha propuesto una especie de Junts per la República. Tiene pocas posibilidades de repetir con los comunes. Poquísimas. No lo quieren ni en Podemos. El propio Rufián ha anunciado vía twitter un Frente Amplio por la República con lo que admite, implícitamente, que la República catalana no existe. Es un invento.

- Como los de Demòcrates de Catalunya, la escisión de Unió. Difícilmente tienen futuro electoral si se presentan solos. Ya se han arrimado a Esquerra en varias ocasiones. E incluso participaron en un acto en Sant Boi (Barcelona) con la izquierda. Visto que son demócrata-cristianos tiene mucho juego. De hecho yo tengo a mi exveterinario -el de mi perro quiero decir-, Joan Capdevila, compartiendo escaño con un “marxista” declarado como Gabriel Rufián. Y eso que es de misa.

- Hay que volver a poner la sociedad civil a su sitio. Con todo el respeto por la ANC y Òmnium. No puede ser que les vayan dando cancha todo el día en TV3. A Jordi Sánchez lo votaron 4.000 personas. Y a Jordi Cuixart unas 5.500. Para ser diputado necesitas entre 89.000 y más de 100.000 como mínimo.

- Estarán contentos todos los mencionados y aludidos. Hasta los que no salen. Han dejado Catalunya hecha una mierda. También lo advertí. Como un bosque tras ser pasto de las llamas. Hemos reculado un montón. Casi a la Catalunya preautonómica. Habrá que recoser el país por dentro y reconstruir no sólo el soberanismo -mejor que no hable de independencia por un tiempo- sino hasta el catalanismo.

- También el centro derecha porque el PDECAT ha dejado un desierto. Del centro a la derecha no hay nada. Un vacío inmenso. Sospecho que los intentos como Lliures, del conseller Antoni Fernández Teixidó, o Units per Avançar, de los antiguos militantes de Unió, están un pelín verdes para hacer frente al reto de unas elecciones el próximo 21 de diciembre. Francamente, en este último caso yo tampoco hubiera puesto al exdirector general de Esade en la época de Urdangarín a dirigir el cotarro. Parece que no se le vio por clase antes de recoger el título.

- Catalunya necesita un Adenauer. Un Churchill para hacer frente al desastre. Alguien a quien no le tiemble el pulso. Quizá hasta, a lo mejor, un gobierno de unidad. Son conocidas las palabras del político inglés cuando lo hicieron primer ministro con 65 años en plena II Guerra Mundial, además perdiendo: "estaba seguro que no fracasaría".

- En fin, lo que más me duele es el desgaste personal. Venía diciéndolo desde el 2012 porque, Artur, si te presentas a unas elecciones y pierdes doce diputados de golpe es que alguna cosa pasa. Tendrías que haber hecho como Felipe tras los comicios del 93. Cuando los ganó por los pelos: "he entendido el mensaje".

- He perdido con el proceso amigos y conocidos. Me he dejado de hablar, voluntariamente, con algunos. Una  de la CUP que me envió un vídeo de cargas policiales que no eran. Luego la vi desencajada en 8tv tras estar 30 horas al pie del cañón el día del referéndum. Otro, éste aparentmente federalista, que me dijo que lo que había que hacer era echar al director de El Periódico. Lo mandé a paseo. Ya ven: yo defendiendo a Enric Hernández. Ni siquiera me hablo con él.

- Hasta una excompañera de pupitre de la que no sabía nada desde hacía tres años. El día del último consejo nacional del PDECAT, en el World Trade Center, osó preguntarme por whatsapp con todo el follón: “¿Vale la pena dar tanta caña a Catalunya?”. En mis años mozos ni siquiera estaba alineada con el sector catalanista de la escuela sino más bien con el facha. Al cabo de unos días todavía me reprochó que no ayudo en nada. Como si la culpa del fiasco fuera mía. Los periodistas no tenemos que ayudar, tenemos que decir la verdad. Sin olvidar aquel excolaborador de e-notícies que, el sábado del 155, me dijo: “Felicidades, Rius, Buen trabajo”. Como si también fuera cosa mía. O aquel antiguo dirgente de CDC, Jordi Vera, que también me cantó las cuarenta. Pero esto ya lo conté en otro artículo. Querría felicitarles ahora a todos ellos. Incluso a los que no salen. Y a los que me dejo para no abusar de su paciencia: de Pilar Rahola a Xavier Sala i Martín. Ya los meteré en el libro. Gracias, campeones. Hemos retrocedido veinte años. Catalunya, año cero.

58 Comentaris

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#45 Postproceso : un chiste, l'H, 02/11/2017 - 13:56

"Ésto eran un tíos que la teníantan larga, tan larga, tan larga... que tenían prepucio, pucio y postpucio...."

Esta genta va de este rollo... Qué puñetas es la postverdad? Una mentira como una casa de pagés. Y punto.

#44 PROCÉS 2.0, CAT, 02/11/2017 - 08:33

RESET

... i PROCÉS 2.0

vota a:

- COMUNS (PODEMOS)
- ERC
- CUP
- PDeCAT

o algú es podria pensar que C's, PSC, PP poden treure majoria? JA AJA JA JA

#44.1 Sharp, tarragona, 02/11/2017 - 10:51

No olvides, alma de Deu, que la gente vota muchas veces contra alguien. No olvides, pasarell, que el PNV perdió e poder en Euskadi, con Patxi Lopez, apoyado por el PP, como resaca del plan Ibarretxe, no olvides, desmemoriado, que Rajoy ganó a Zapatero porque la gente estaba hasta los "trons" de éste, y por supuesto Mas con el PP.....

#43 farrerons, ., 02/11/2017 - 02:03

Pensar que amb els resultats que surtin del 21 d s'arreglarà tot aquest problema és un exercici de realisme màgic. Els més clarividents ja se'n adonen. Ara, si il-legalitzem a la meitat del Parlament, potser algun dia sortiran els teus, és clar...

#42 muerte a los carolingios, Cataluña Española, 01/11/2017 - 23:02

Gracias a e-noticias y a su director Javier Rius por haber contribuido como nadie a la derrota de los nazionalistas para mayor gloria de España.

#42.1 pepe.----, andorra, 02/11/2017 - 15:27

he aqui un gran ejemplo de lo q es la propaganda negra del separatismo.....El sr. Rius solo ha puesto sobre la mesa otra version de los hechos, si a los separatas y sus troletes no les gusta, q se aguanten, superalo.

#41 Tom, Barcelona, 01/11/2017 - 22:09

Cada uno a su nivel, pero lo que le pasa a Rius es un poco lo que nos pasa a todos..triste..gracias nacionalismo...has vuelto a pegar duro...nunca aprenderemos !!