La Punteta · 8 de Gener de 2016. 22:32h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Basta, president

Perdonen el autobombo, pero en un artículo anterior ya dije que había llegado la hora de decir la verdad. Han pasado tres semanas desde entonces: ahora estamos peor. Mucho peor. Por eso ha llegado la hora de decir también basta. Como aquel día que se le desmadró una tertulia al periodista Josep Cuní, aún estaba en TV3, y soltó un “basta-basta-basta”. Sólo que, en este caso, no es necesario el puñetazo encima la mesa. Es suficiente con las palabras.

Basta ya del vodevil, del culebrón, del espectáculo. También de repartirse el pastel de TV3, los tertulianos de Convergència a todas horas, los editoriales de Mònica Terribas, las entrevista-masaje en horario de máxima audiencia, los intelectuales de tres al cuarto. En resumen, de utilizar el soberanismo como un trampolín profesional. Un modus vivendi.

Se han cargado el país. Han hecho un daño inmenso: lo dejarán agotado, exhausto, destrozado. Me da igual que Artur Mas, a última hora, llegue a un acuerdo con la CUP. Esto sería ingobernable. Una auténtica chapuza. ¿Dónde están ahora todos los que decían: "Artur, no aflojes?".

Sobre todo ya basta de engañar a la gente, de levantar falsas expectativas, de hacer ver que todo sería coser y cantar. ¿Cómo lo llamaban? “¿Desconexión?". Cómo si fuera tan fácil como desconectar un enchufe o cambiar una bombilla.

Pero si ya lo sabían. El 9-N fuimos a votar ‘sí’ 1,8 millones de personas de un censo aproximado -no había censo oficial- de 5,4. De acuerdo, no había todos los colegios electorales abiertos, pero todos los que queríamos la independencia fuimos a votar.

Incluso se podía votar durante dos semanas. También votaron menores de 16 años e inmigrantes. Pues bien: el soberanismo siempre ha oscilado entorno a este cifra a pesar del apoyo de TV3. Alrededor de los dos millones como mucho.

El tan criticado Duran dijo hace más de dos años que "el proceso de Mas comportará que Catalunya no será independiente, dividirá el PSC, romperá CiU, Unió, Ciutadans arriba del todo y ERC consolidada. Nos meteremos un tortazo de cuidado". Hay que decir que el líder de Unió todavía se quedó corto: con un poco de suerte Mas se cargará también la CUP.

El mundo nos mira, que dicen. Deben estar acojonados. Debe ser el único político de Europa occidental que intenta pactar una investidura con un partido antisistema. Ha ofrecido diluir la presidencia de la Generalitat en un consejo de presidencia. ¿Qué diría Tarradellas?. ¡Y una moción de confianza en diez meses!.

¿Qué confianza puede transmitir un candidato que anuncia que se someterá a una cuestión de confianza en diez meses? Incluso un gobierno de coalición en funciones. La última oferta es un insulto a la democracia, al Parlament de Catalunya como cámara representatitva de todos los catalanes. Se han vuelto locos.

Salvando todas las distancias, Napoléon ordenó en 1804 secuestrar en Alemania a un pariente de los Borbones al que acusaba de conspiración: el Duque de Enghien. Quería dar una lección. Escarmentar a los realistas. Lo hizo llevar en París y lo ejecutó. Talleyrand, su ministro de Exteriores, le espetó que aquello era peor que un crimen, era un error político.

Mas, desde las elecciones de 2012, no ha cesado de cometer errores. Me ahorro otros -como cuando en 2003 propuso las selecciones catalano-andorranas- porque entonces era candidato. Me juego algo que debía salir de Jordi Vilajona. En Andorra todavía se ríen ahora.

¿Pero dónde está la astucia? El proceso se ha convertido, por decirlo sin tapujos, en una operación de salvamento personal. En algunos casos con el apoyo de Esquerra que aceptó camuflar la bajada de Convergencia mediante una coalición llamada Junts pel Sí.

Ahora el batacazo será histórico. Han quedado cuartos en las generales. En Martorell -un feudo electoral de CDC en Barcelona durante treinta años- han quedado sextos: por detrás del PPC. Han jugado con la buena fe de la gente, y a los que hacía tiempo que lo advertíamos nos han dejado como un trapo sucio. He tenido que oír de todo. Aguantar a todo tipo de frikis. Incluso a estrellas de TV3.

El problema es que si Mas cae, arrastrará al país detrás. Basta, presidente. Elecciones, ya.

 

Xavier Rius es director del digital catalán e-notícies

1 Comentaris

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#1 Cesc, BCN, 09/01/2016 - 01:49

Por el camino se nos olvidó el ridículo mayúsculo de Mas yendo al notario a que le firmara que no iba a pactar con el PP, ya no sólo fue ridículo por admitir que su palabra no tenía valor para el electorado sin la firma del notario, sino porque después ¿con quien pactó para gobernar? Pues...