La Punteta · 16 de Setembre de 2017. 08:32h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

El drama catalán

Los catalanes somos como las ballenas. De vez en cuando nos da por el suicidio colectivo. Con frecuencia sale en la prensa alguna noticia de que un grupo de cetácelos ha quedado varado en una remota playa del Pacífico. O incluso aquí la lado: en el litoral andaluz.

Yo, la verdad, no entiendo mucho de ballenas porque apenas sabría distinguir un rorcual común de una lata de sardinas. A la ballena blanca todavía alcanzo. No en vano me zampé Moby Dick y su famoso Call me Ishmael. Uno de los mejores comienzos de la historia de la literatura universal al lado de Proust, Joyce, Gabo o Kafka.

Pero sirva la metáfora marinera para describir, con pena en el alma, lo que está ocurriendo ahora en Catalunya. No lo digo yo. Lo decía también Gaziel, entonces director de La Vanguardia, tras el 6 de octubre del 1934. El de Companys.

Agustí Calvet publicó unos días después, cuando hubo periódicos de nuevo, una descripción de los hechos. No es un sesudo análisis. Ni siquiera un yo ya lo decía. Aunque, en efecto, él ya lo decía. Cuando haya pasado todo me temo que los listillos volverán a salir como setas. Era un testimonio personal.

Al fin y al cabo cuatro mequetrefes armados con pistolas también entraron en su despacho. Y durante unas horas no hubo ningún establecimiento abierto en Barcelona salvo los estancos. Lo cual dice mucho sobre los nervios y la adicción al tabaco.

Pero la descripción que hace de los hechos es estremecedora: “Entonces comienza la noche terrible, la trágica noche de los catalanes no podremos olvidar jamás. Lo digo sin exagerar lo más mínimos: la peor noche de mi vida."

Llega un momento que explica que el que montó el cipote, Josep Dencàs, había desbordado a Companys. Pero que Miquel Badía, el comisario general de orden público de la Generalitat, había desbordado a Dencàs.

El consejero de Gobernación acabó huyendo por los cloacas. Es una leyenda urbana. Pero yo leí hace años un libro suyo sobre los hechos -exculpatorio, por supuesto- y no lo desmiente. Badia, por su parte, acabó asesinado un par de años después por pistoleros de la FAI. Las cicatrices entre el independentismo y el anarquismo no se curaron nunca del todo. Yo diría que incluso ahora se miran con recelo.

Pero a lo que iba. A altas horas de la noche, el susodicho Dencàs iba soltando arengas por la radio -el internet de entonces-: “Catalans! Dempeus! Catalans”. “¡Catalanes, en pie, Catalanes!”. A pesar de que, en teoría, ya estaban alzados: se había levantado en armas el propio gobierno de la Generalitat.

Llegó a pedir refuerzos a los socialistas, a los rabassaires, a los comunistas e incluso a los españoles. "¡Un hombre de gobierno pidiendo auxilio pidiendo auxilio a los comunistas!", se escandaliza Gaziel. Señal que, a la hora de la verad, estaba solo.

Ése es el quid de la cuestión: cuando Companys salió al balcón parar proclamar el Estado catalán -“dentro de la República Federal Española”, todo hay que decirlo- le apoyaban sólo los suyos. Y aún. Por eso fracasó. Al final tuvo que capitular ante otro catalán: el general Batet. A Batet Franco lo hizo fusilar en Burgos.

Éste es trambién el drama actual. Puigdemont tiene mucha gente detrás, muchísima: dos millones si nos atenemos a los últimos resultados electorales. Haría bien Mariano Rajoy en no menospreciar a tantos. Y, desde luego, tampoco en excitarlos.

Pero como en 1934 tampoco es toda Catalunya la que está detrás del procés. Hay otros que están decididamente en contra y los que se han quedado en el sofá viendo la tele. Incluso en un eventual referéndum de autodeterminación no se moverían de ahí. Luego estamos los de en medio, los cuatro gatos que avisamos del tortazo y recibimos hostias -perdonen la expresión- de todos lados.

En efecto, la Catalunya que sale por TV3 no es toda Catalunya. Éste es el gran error del procesismo. Y de TV3. Lo jodido es que lo saben pero han querido jugárselo todo a una carta. Por eso les decía al inicio de este artículo -no es un artículo, es una letanía- que los catalanes, a veces, somos como las ballenas. Nos va el suicidio colectivo. Volveremos a caer en el mismo error.

 

(1) Gaziel: “Tot s’ha perdut”, RBA, Barcelona 2013. Una selección de artículos a cargo de Jordi Amat y con prólogo de Enric Juliana. A pesar que el título de la obra es en catalán están en castellano.

54 Comentaris

#23 pepitu, vidrieres, 18/09/2017 - 11:38

perquè no treieu la portada de La Vanguardia d’un altre famós referendum similar del SÍ
que apareix en aquest blog?

http://pereciurana.blogspot.fr/2017/09/el-feixisme-dels-nacionalistes-catalans.html

#22 oriol , Palafrugell, 17/09/2017 - 13:16

En este libro altamente recomendable (creo que hay articulos tanto en catalan como en castellano), Gaziel afirma (cito de memoria) que "cada vez que los catalanes hemos querido emprender una revolución. ésta ha acabado en el mayor de los ridiculos".

#21 Rodejet, Barcelona, 17/09/2017 - 11:13

"Processista ", terme utilitzat pels contraris a la independència, malgrat intentin enganyar dient que ho són, acusant als independentistes per no creure's la independència, i quan es fan els passos per aconseguir-la, insultr-losdient que trenquen la convivència.
Per cert Rius, vostè és un especialista en assenyalar a la gent

#21.1 pepe.----, andorra, 18/09/2017 - 12:11

cualquier parecido entre lo q diga un separata y la realidad, es pura coincidencia.

#21.2 pepe.----, andorra, 19/09/2017 - 12:56

por cierto, rodejet, deberias saber q un periodista no es una persona q esta al servicio de una idea, nación o religión, un periodista tiene el deber de señalar, decir con pelos y señales, todo lo q le parezca malo, injusto o sencillamente, noticia, comprendo q a un separata, eso no le entre en la cabeza, como a los comunistas, pero es así.

#20 Aran non ei Catalonha, Arties, 17/09/2017 - 06:18

Reflexiones 2107 Rius.
Rius la culpa es del pa amb tomaca. El abuso del tomate puede ser la causa.
Comer pa amb tomaca y decirte que vas a pasarlo bien y despues creerte que eres collonut es la siguiente.
La gastronomia catalana casera es la causa de la rauxa.

#19 Josep, Barcelona, 17/09/2017 - 01:15

la principal característica del catalanismo es su carácter racial, como todo nacionalismo necesita imbuir entre sus fieles un sentimiento de "pueblo elegido": superioridad de sus valores, menosprecio hacia los ajenos, identificación de un "enemigo a abatir", victimización que justifique un contraataque "defensivo",... nada nuevo