La Punteta · 22 de Gener de 2016. 11:57h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

El mundo nos mira

Mas, visitando el memorial del 11-S

Mi amigo Salvador Cot publicó un día un artículo que decía que "Manuel Valls es un francés, sí. Pero también es el mejor francés que nos podíamos imaginar para el final de un proceso". Cot guarda un buen recuerdo porque, cuando era corresponsal de TV3 en París, los dejaban colar en el Palacio de Matignon.

Yo intuí por primera vez que el primer ministro no era muy sensible a las reivindicaciones catalanas el día que lo oí en un míting del PSC para las europeas en el pabellón de la Vall d’Hebron de Barcelona. Estaba también Pere Navarro; el cabeza de lista del PSOE, Elena Valenciano; y Martin Schulz. Valls se presentó como un "francés, nacido español" y afirmó que "España y Francia son países hermanos". Habló de los recortes, no del proceso.

Seguramente la escasa inclinación de Manuel Valls hacia la famosa transición nacional tiene también razones también personales. Es verdad que su hermana -no ha tenido una vida fácil- vive en Barcelona. Pero a su padre (1923-2006) le hicieron la vida imposible Antoni Tàpies y todo el grupillo porque era figurativista en pleno apogeo del arte abstracto. Me parece que tampoco era comunista. Antes de morir hizo un libro de memorias, "Mi caja de Pandora" (2003), que yo no he leído todavía pero donde creo que lo explica bien. Una víctima más de la cultureta catalana.

En fin, la sensibilidad del Estado francés en la materia ha quedado demostrada una vez más después de que la Asamblea Nacional no haya aprobado ni siquiera la Ley de lenguas regionales, que sólo pretende fomentar la enseñanza y la presencia en los medios de comunicación de lenguas no oficiales. Nada del otro mundo comparado con el uso público del catalán en Catalunya. El parlamento galo también ha evitado ratificar, en dos ocasiones, la "Carta Europea de lenguas regionales o minoritarias" del Consejo de Europa.

Los franceses -que además del francés y el catalán tienen el occitano, el vasco, el corso, el bretón, el flamenco y el alsaciano- deben temer que con el proceso se les alborote el gallinero. Después de todo, la delegación de la ANC en Perpiñán publicaba recientemente un comunicado en el que aseguraba que "ni los centralistas españoles ni los jacobinos franceses" podrán impedir la futura República catalana. Una manera como cualquier otra de hacer amigos y tejer complicidades internacionales.

Precisamente, el mismo Manuel Valls cercenó el pasado mes de diciembre las reivindicaciones corsas al afirmar que "Córcega está en Francia y la República y ningún discurso, en corso o en francés, podrá cuestionar ese vínculo". "No hay más que una lengua en la República y ésta es el francés", reiteró. El hombre, por si había alguna duda, lo dijo en un Telediario noche, en horario de máxima audiencia, para que quedara bien claro. Ni siquiera se molestó en ir de viaje oficial a la isla. Suerte que es catalán de origen. No sé si los corsos lo saben, pero Córcega difícilmente será nunca independiente porque es la cuna de Napoleón.

Una de las premisas del proceso -más bien una falacia- es que el mundo nos mira. Yo siempre recordaré la rueda de prensa que dieron Mas, Junqueras y Romeva a los medios internacionales el pasado Once de Septiembre. Como era en el Fòrum, los autóctonos no podíamos hacer preguntas y estaba muy ocupado estuve a punto de no ir. Me hubiera perdido el espectáculo. Fue como cuando los leones se comían los cristianos en el Coliseo.

Junqueras -que me parece que va flojo de inglés- miraba como quien no entiende nada mientras Mas y Romeva aguantaban el chaparrón. Las ruedas de prensa de Govern son una balsa de aceite comparada con aquélla. Pensé que al menos el periodista irlandés o el de Quebec tendrían un poco de piedad. Nada. Se los comieron con patatas.

Es como cuando se habla de Artur Mas como un "activo internacional" porque habla idiomas, pero cuando viajó a Nueva York invitado por Sala Martín no pasó de la relaciones públicas del memorial del 11-S. Y cuando fue a Bruselas el pasado mes de julio, sólo lo recibió la comisaria de Transportes, Violeta Bulc.

Sí, la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, ha recibido este jueves al cónsul general de Estados Unidos, Marcos Mandojana, y el cónsul de asuntos políticos, que tiene un nombre legendario: Adam Smith. Pero da la pinta de que es una simple visita de cortesía.

El proceso ha cometido, de entrada, un error en materia de política exterior: obviar que la Unión Europea la han construido los estados. Y que los principales problemas actualmente son la crisis económica, la crisis de los refugiados y la crisis terrorista. No sé si por este orden. La cuestión catalana debe estar al final de todo. No quieren más quebraderos de cabeza. Francia tiene Córcega, Italia la Padania y el Reino Unido, Escocia, entre otros. Eso sí: el mundo nos mira dicen. Romeva lo tiene jodido.

 

Xavier Rius es director del digital catalán e-notícies

 

2 Comentaris

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#2 Mesetario2, Meseta2, 22/01/2016 - 14:14

Cuál sería la actitud de la oficialmente monolingüista Francia sobre sobre una Cataluña independiente?
Probablemente, viendo el mapa del tiempo de TV3, usaría su derecho de veto para impedir el reconocimiento de Cataluña independiente en la ONU.

#1 Mesetario2, Meseta2, 22/01/2016 - 14:09

Molaría ver, en su ciudad natal, a la directora del periódico subvencionado e independentista Catalonia Today, defender la autodeterminacion de esa gran parte de su país que hace 100 años formaba parte otro país.
A ver que tal se le daba a su marido Puigdemont hacer amigos.