La Punteta · 21 d'Octubre de 2015. 20:03h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

España da asco

Mas, dirigint-se cap el TSJC

El colega de El País Cristian Segura dio una vuelta el jueves pasado por los alrededores del Palacio de Justicia durante el declaración de Artur Mas ante el TSJC y encontró una maestra jubilada de Tarragona convencida de que el sabotaje del AVE había sido "obra del Gobierno español".

Hemos entrado en una espiral -como denunciaba en un artículo anterior, perdonen el autobombo- en el que todo lo que huele a español es sospechoso. Los catalanes, por supuesto, somos una tribu civilizada y más allá del Ebro son casi una pandilla de bárbaros.

En realidad, hace tiempo que dura el chup-chup: la principal tesis del soberanismo es que España es un estado democrático que nos impide votar. Pero seamos francos: salvo el Reino Unido y Canadá difícilmente un estado permitiría un referéndum de autodeterminación dentro de su territorio.

Estados Unidos, paradigma de la democracia liberal, llegaron a hacer una guerra civil (1861-1865) porque unos estados eran partidarios de la confederación y otros, no. Mientras que el Sahara lleva cuarenta años esperando.

Cosa que no sé si sabe el convergente Ángel Colom, el único republicano que conozco que defiende al rey de Marruecos. En fin, ya me gustaría que España fuera como el Reino Unido o Canadá. Y supongo que tarde o temprano lo conseguiremos.

Con la declaración judicial del presidente Mas ante el TSJC esa sensación ha aumentado. Comenzó la víspera cuando la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en el homenaje organizado por el propio Ayuntamiento a Lluís Companys, afirmó que "es una vergüenza que el miedo del franquismo dure todavía hasta hoy".

Luego reivindicó "el catalanismo popular y republicano" que es una manera como cualquier otra de reivindicarse a sí misma. A la alcaldesa, que antes era activista de la PAH, siempre que alude al PP se le ve el plumero. Porque, en cierto modo, la estaba equiparando al franquismo.

El coordinador de CDC, Josep Rull, con esa sonrisa de oreja a oreja que se ha hecho ya célebre en la política catalana, decía al día siguiente de que la declaración de Mas es "una vergüenza democrática" y que "no pueden juzgar a todo un pueblo” que es también una forma sutil de identificar Catalunya con el presidente. Cosa, por cierto, que ya hizo Jordi Pujol con Banca Catalana aunque los dos casos no sean comparables en absoluto.

Mientras que el cabeza de lista de Junts pel Sí, Raül Romeva, afirmaba que "Companys fue fusilado por reclamar derechos, libertad y dignidad. 75 años después, hemos venido ante el TSJC para seguir reclamando derechos, libertad, dignidad y democracia". Y Junqueras que "hoy estamos en la calle con tanta otra gente para reivindicar la defensa de la democracia, las urnas y el derecho a voto de los ciudadanos". Ergo, en España no hay democracia.

No hace falta decir que el presidente Mas también juega esta carta -y desde hace tiempo- cuando aseguró en su comparecencia posterior en el Palau de la Generalitat que se ha comportado "como un demócrata" o, por la noche, cuando denunció las "reacciones de carácter predemocrático" del Estado español en un lugar tan idóneo como el acto institucional del Día nacional en memoria de las víctimas de la guerra civil y de la represión franquista.

A mí, en efecto, me parece una tontería la querella. Sobre todo desde un punto de vista político. Pero estamos equiparando la España actual con la España franquista. Y los que corrieron delante de los grises saben que no es exactamente lo mismo.

En cierto modo hacen trampas porque el debate no es si democracia sí o democracia no -la ausencia de democracia es la dictadura-, sino si hay que cumplir las leyes o no. Este mismo viernes escuchaba a Òscar Dalmau en el programa de Rac1 La Competencia que decía: "las leyes se deben cumplir". Aunque lo dijera en plan de coña.

Sospecho que el presidente Mas quiere ser independiente sin romper un plato -sin desobedecer, que diría la CUP- y eso técnicamente es imposible.

 

Xavier Rius es director del digital catalán e-notícies

 

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