La Punteta · 2 d'Agost de 2017. 08:06h.

FRAN SÁNCHEZ ALAMINOS

Mi atalaya en la bahía

Kale BorroCat

La previsible espiral de distinto signo y con distintos elementos desde ahora y hasta la fecha señalada en rojo por el President Puigdemont, el uno de octubre, sigue su curso.

Agosto es un mes inhábil incluso en un momento político tan vibrante. Sin embargo en estos últimos días nos hemos adentrado en la experimentación de técnicas habituales tiempo atrás en el País Vasco, pero inéditas hasta la fecha en Cataluña. Allí se le denominó “Kale Borroka” y aquí asoma su cara por vez primera de una manera organizada una “Kale BorroCat”.

Asaltar sembrando el caos y la confusión un bus turístico reivindicando la acción Arrán posteriormente o la presión directa a un cuerpo policial en el ejercicio de sus funciones sugiere un escenario desconocido hasta la fecha en el principado.

El secesionismo más radical ha dado un nuevo giro de tuerca, todo ello sin levantar una excesiva contestación entre sus socios coyunturales.

Santi Vila únicamente ha lamentado que estas acciones pueden perjudicar al “procés” pero ha sido tibio en la condena de la acción, cuestión especialmente llamativa en su persona ya que gestiona desde su “Consellería” la imagen turística que Cataluña irradia al mundo.

El gobierno de la Generalitat, única administración del mundo civilizado donde se justifica el incumplimiento sistemático de la ley con disparatados argumentos, ha perdido toda capacidad de reproche de acciones como las acontecidas en Barcelona estos últimos días. De aquellos polvos estos lodos. Este peligroso precedente puede detener su diabólica espiral o por el contrario alambicarse hasta la obtención de una embriagadora pócima nociva para los usos, costumbres, libertades y bienestar general de toda la sociedad.

Los primeros síntomas de una presencia coactiva organizada en el antiguo oasis catalán ha mostrado nítidamente su cara. Si encuentra comprensión, inacción en el reproche y ausencia de actuación judicial y policial puede germinar y arraigar en el entorno. Si eso ocurre tendremos “Kale BorroCat” en el paisaje cotidiano catalán. Mal asunto y peor negocio.

3 Comentaris

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#3 el último que cierre, Canovejas, 02/08/2017 - 16:15

Hay convivencias que se intuyen con poco futuro. La tibieza de nuestras lumbreras del prusés denunciando los actos violentos, solo se comprende sabiendo que son "colegas" en el parlament. A la imagen que se suele exportar en los "lavabos" de instituciones internacionales, deberían incorporar los "modélicos comportamientos" de sus socios de gobi

#2 botifler1914, Veneçuela, 02/08/2017 - 16:06

Siempre nos quedará el ejercito.
No es una ironía

#1 sanroman1952, Tarazona, 02/08/2017 - 13:57

Bravo Fran: Escrito muy adecuado a la pos realidad de la primigenia #revoluciodelssomriures que era un mero slogan para atrapar incaut@s de buena fe que ahora irán abriendo los ojos a esa nueva realidad tan poco pacífica y festiva.