
|
La Punteta 09 / 07 / 12 0940 0003
![]()
La drogas: nuevos tiempos, nuevas normas Daniel Vosseler ![]() Esta semana leía en “la Vanguardia” un artículo dedicado a la eliminación de la merienda de los internos en centros penitenciarios por falta de presupuesto. Asimismo, me hacía eco de otra noticia relacionada con la policía al haber detenido a individuos que se dedicaban a la presunta venta de sustancias psicotrópicas, especialmente, la marihuana. Toda cuestión polémica debe ser debatida, y encontrar dentro de las posibles opciones la solución que favorezca más eficazmente los intereses de la mayoría. Dicho esto les preguntaré si conocen a alguien que quiera drogarse y no pueda por resultarle imposible su suministro. No es necesario que me respondan….todos sabemos la respuesta. Aquí lo relevante es saber qué droga y qué efectos nocivos tiene para la salud pública y si por fin debemos legalizar la fabricación, distribución y tráfico de sustancias psicotrópicas. En mi opinión les diré si y no. Veamos: Debemos diferenciar dentro de las drogas aquéllas que por su insalubridad son tan nocivas que deben ser perseguidas y no autorizadas bajo ningún concepto, así la heroína y la cocaína, entre otras. Pero ¿qué hacemos al respecto de la marihuana y el hachís? ¿Seguimos calificando estas sustancias como penalmente perseguibles? Si analizamos con detenimiento la cuestión nos daremos cuenta que aproximadamente el 20% de la población reclusa que hay en Cataluña lo son por delitos contra la salud pública relacionada con éstas dos últimas sustancias, eso es, unas 2.000 personas de las casi 10.500 ingresadas en centros penitenciarios. Así las cosas y teniendo en cuenta que cada interno tiene un coste de 108 euros diarios, nos podremos hacer una idea de la cantidad de recursos económicos que quedaran disponibles para destinarlos a partidas severamente más importantes: sanidad y educación, por ejemplo. Sabemos que aproximadamente el 50% de los presos tienen relación directa o indirecta con el mundo de la droga, por eso, entendiendo que existen sustancias que, a pesar de su nocividad, pueden clasificarse por su gravedad e intensidad, soy partidario de legalizar la fabricación y distribución de sustancias como la marihuana y el hachís, y que las mismas puedan ser comercializadas en farmacias o tiendas de homeopatía sin más. Dicha acción provocará entre otras medidas, el ahorro descomunal en gasto penitenciario, en la persecución de delitos por parte de las fuerzas de seguridad del estado que podrán dedicarse a otras labores de investigación criminal, la adecuación de las prisiones por su hacinamiento, mejorar los recursos de la administración de justicia que ya no ventilaran esta clase de asuntos, mayores ingresos para la administración por la implementación de una tasa para su venta, y lo más importante, la desaparición de bandas organizadas que tienen como objeto el trafico de dichas sustancias. En unos tiempos tan difíciles desde un punto de vista social y económico donde la realidad imperante deriva a prohibiciones sistemáticas en los quehaceres diarios, donde cada vez tenemos mayores posibilidades de hacer menos cosas precisamente por tener un nivel de renta más bajo, creo que también es necesario abrirse de miras y comenzar a adaptar las normas jurídicas a la realidad que vivimos, no todo pueden ser recortes y prohibiciones. Lo contrario es moverse en el campo de la hipocresía, porque la marihuana y el hachís se seguirán suministrando. Hay millones de ciudadanos que reclaman su consumo, y no se equivoquen, ambas sustancias son peticionadas en todos los órdenes sociales, en todos. Finalmente les diré, que legalizar la cocaína y heroína u otras sustancias de análoga significación me parecería una tremenda barbaridad porque los efectos intrínsecos de dicho consumo, son a largo plazo tan negativos, que serían mucho peor los daños globales causados que los beneficios obtenidos por su legalización. En cualquier caso, la mejor de sus opciones es no consumir ninguna de dichas sustancias y si lo hace, la mejor herramienta de la que podrá disponer es la educación sobre los efectos de su consumo. Como todo en la vida…aprenda a diferenciar lo que le gusta de lo que le conviene. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() |

Avís legal | Qui som | Publicitat | Contacte | Col·labora |
© Copyright e-noticies.com · Se'n permet la reproducció sempre que se'n citi la font
Crèdits: Desenvolupament Hispanetwork · Disseny Ochionet
Notícies en català · Notícies en castellà
e-notícies - Opinió - La Punteta - La drogas: nuevos tiempos, nuevas normas