La Punteta · 20 de Gener de 2016. 13:07h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La hora cero de KRLS

Ha costado tanto la elección del nuevo presidente que ahora hay un poco la sensación de no saber qué hacer. Como las embarazadas que, tras el esfuerzo por dar a luz, sufren una depresión post-parto. Un fenómeno difícil de entender desde la óptica masculina. Sobre todo porque no pasamos por tan dura experiencia.

Las primeras declaraciones del nuevo presidente, en efecto, han servido para enviar a paseo a Mariano Rajoy. Después ha inaugurado un tren y ha asistido al estreno del documental sobre el presidente fusilado del Barça, Josep Suñol. Creo que, de paso, ha aprovechado para ir al barbero para que le recorten un poco los laterales.

Romeva, por su parte, ha ido a TV3 para decir que hacen falta más embajadas. De rebote, han rebajado la comisión de la independencia a una comisión de estudio. Hay un dicho parlamentario según el cual si no quieres hacer nada hay tres alternativas: crear una comisión de estudio, poner en marcha una ponencia parlamentaria o encargar un libro blanco. Es infalible.

También ha habido una de cal y otra de arena: los dos principales hitos del nuevo Govern -aunque acaba de empezar- ha sido lanzar el mensaje de que tal vez con 18 meses no es suficiente a ver si nos podemos quedar toda la vida. Y perdonar los actos violentos a los antisistema de la CUP. Hacer de mosso se ha convertido, más que nunca, en una auténtica profesión de riesgo en Catalunya.

Hay un poco, pues, la sensación de que van con pies de plomo. Mas fue muy criticado -yo, el primero- pero nadie le podrá negarle la autoridad y la voluntad de salir adelante. Puigdemont, en cambio, es la prueba fehaciente de que cualquiera puede llegar a presidente de la Generalitat. Cosa que, de momento, pensaba que sólo pasaba en los Estados Unidos.

Quizá por eso la prensa, al menos la más adicta, se ha lanzado a construir una biografía a medida. Como si hubiera estado predestinado toda la vida llegar a presidente. Casualmente comenzó un columnista de El Periódico un día antes que lo hicieran director de Catalunya Ràdio. En su opinión, es "un activista, un intelectual, un emprendedor, un periodista inquieto".

Incluso un intelectual, no pecisamente deslumbrado por el proceso, lo defendía en un perfil publicado en La Vanguardia. Recogía dos testigos según el cual, para uno, "no parará de imaginar proyectos". Para el otro, "es un tipo especial, visionario, que a su: desconcertante" (2). Ciertamente, bautizarse en twitter KRLS sí que es visionario. Pero los de Girona, a veces, hacen piña.

En fin, los 100 primeros días es fundamental en toda administración -de eso entiende más Pau Canaleta que yo aunque no he podido leer su libro todavía-: sirven para transmitir un mensaje de confianza y, sobre todo, de autoridad : "aquí mando yo". Lo que Puigdemont tendrá francamente difícil porque lo ha puesto la CUP, Artur Mas, la AMI y el resto de la sociedad civil. Ahora se ha puesto de moda que el tercero por Girona se convierta presidente. Lluís Llach se debe estar mordendo las uñas del disgusto.

Roosevelt, cuando llegó a la Casa Blanca, recibía 460.000 cartas a la semana de gente desesperada (3) y se puso las pilas enseguida. Entre marzo y julio de 1933 hizo aprobar más de una decena de leyes. A menudo con el poder legislativo en contra. Incluso revocó la Ley Seca, vigente desde 1919, lo que sin duda también debió ayudar a animar el país.

Es verdad que el liderazgo de un gobierno se mide necesariamente por el volumen legislativo, sino por la iniciativa política. Pero supongo que también contribuye. Y, con independencia o sin, este gobierno debe comenzar a gobernar enseguida. A Puigdemont le costará más porque, hasta hace cuatro días, sólo era alcalde de Girona. Ni siquiera sabemos si tiene un proyecto de país. O, como mínimo, el país en la cabeza.

Pero el problema de verdad es que es muy difícil hacerlo sin estabilidad parlamentaria, con los puentes con Madrid rotos y con 68.000 millones de deuda. En este caso ni siquiera puede culpar a Mas porque lo ha puesto él.

Además, los socios de gobierno se han apresurado a mostrar la cohesión interna del Govern al pactar en Madrid con Bildu e Izquierda Unida. Todo un augurio de lo que puede significar esta legislatura. Suerte y aciertos, presidente. No me gustaría estar en su piel.

2 Comentaris

Publicitat
#2 Estaveznosé, Barcelona, 21/01/2016 - 22:06

Usted si es independentista y se merece respeto ¡¡

#1 Estaveznosé., Barcelona, 21/01/2016 - 22:05

Magnífica Frase Sr. Rius.....mi mas sincera felicitación Sincera sin ningún tipo de doblez.

"lanzar el mensaje de que tal vez con 18 meses no es suficiente a ver si nos podemos quedar toda la vida"
Solo comparable con lo de " hemos arreglado lo que las urnas nos han negado".
Valioso.