La Punteta · 29 de Febrer de 2016. 17:12h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La inmersión es para para los pobres

Una de las consecuencias del procés ha sido la normalización del castellano. A mediados de los 90, cuando el entonces diputado del PP y ahora dueño de Intereconomía, Julio Ariza, del sector vidal-quadrista, empleaba el castellano en el pleno del Parlament muchos diputados de CiU salían del hemiciclo entre resoplidos y muestras de disgusto.

Ahora el cabeza de lista de ERC en Madrid, Gabriel Rufián, emplea el castellano no sólo en su discurso durante la última Diada -aunque en la ANC no las tenían todas consigo- sinó también ante el consejo nacional de su partido. Todo ello era impensable hacer sólo unos años.

El uso del castellano entre el soberanismo ya sólo no es tabú, sinó que diría que incluso se ha puesto de moda. Aunque la penetración de Esquerra en el área metropolitana de Barcelona -el verdadero objetivo- esté por debajo de las expectativas.

Como con todo hay una de cal y otra de arena. El TSJC acaba de anular algunos preceptos del protocolo de uso del catalán para funcionarios del Departamento de Salud y, por extensión, del protocolo general de la Administración catalana.

El Punt Avui -autorebautizado “diario nacional", como si el resto no fuésemos suficiente nacionales- titulaba al día siguiente en portada: "Nuevo golpe judicial contra el catalán". En el Ara se mostraban, en cambio, más comedidos. Tanto en las dimensiones como en el tono: "El TSJC anula dos protocolos no normativos sobre el catalán".

La Generalitat -por vía de su directora general de Política Lingüística, Ester Franquesa- se ha apresurado a decir que se pasarán la sentencia por el forro aunque, de hecho, tampoco han presentado recurso. La señora Franquesa, en declaraciones a Catalunya Ràdio, ha asegurado que "no implicará una modificación de la política lingüística" y que tampoco "habrá ningún cambio".

Personalmente, me parece un poco bestia que -tal y como tenemos la sanidad- dicho protocolo establezca al detalle que la lengua "en la megafonía" deba ser en catalán. Y eso que viene de la época Montilla.

O que las conversaciones telefónicas “siempre deben iniciarse en lengua catalana". Incluso regula que el mensaje del contestador automático "debe ser en catalán". Sobre todo porque la sanidad catalana está como está aunque se lleva el 40% del Presupuesto la Generalitat.

El consejero de turno, Toni Comín, ya ha dicho que a pesar de esta elevada cantidad necesita al menos 1.000 millones más para terminar la lista de espera. O sea que no se vislumbra que se terminen en un plazo de tiempo cercano.

Quizás lo que deberíamos hacer es dejar de ver el castellano como el enemigo interior. Sobre todo si, como dicen, hay que ensanchar la base social del soberanismo. A mí también me pareció un error aquellos que -como mi amigo López Tena- defendían que, en caso de independencia, el catalán debía ser la única lengua oficial.

Pero, sobre todo, lo que habría que hacer sería cargarse la inmersión de una vez por todas. No porque lo diga el PP o Ciutadans. Ni siquiera porque lo digan varias sentencias judiciales -aunque las sentencias se tengan que cumplir- sino porque sin el inglés no vamos a ninguna parte.

No dudo que la inmersión lingüística fue una pieza clave para la recuperación del catalán tras el franquismo. Pero el mundo ha cambiado desde entonces. En plena globalización y revolución tecnológica nos tenemos que poner las pilas ya con el inglés.

Y desde que me dedico al periodismo, hace casi treinta años, oigo la cantinela de la Catalunya trilingüe. Sobre todo cada cuatro años. Cuando hay elecciones. Después, salvo algunos parches, todo sigue igual. El resto de países nos pasan, también en ésto, por delante.

Es necesario un verdadero plan de choque en la materia. Com tal de incluir el inglés como lengua vehicular -y con profesores nativos o con nivel de Proficiency- les dejo introducir también el castellano en las escuelas.

En general, nuestra clase política defiende la inmersión encarnizadamente. Pero Mas fue al Liceo Francés y al Aula. Junqueras el Liceo Italiano -ya ha anunciado que llevará también a su hijo- y Montilla matriculó a las gemelas en el Colegio Alemán.

No muy lejos de mi domicilio hay una escuela pija. Supongo que a mil euros el mes. ¿Saben con qué argumento publicitario se anuncia? "Trilingual school". La inmersión lingüística ha quedado para los pobres que no nos podemos permitir llevar a los hijos a una escuela privada.

 

Xavier Rius es director del digital catalán e-notícies

6 Comentaris

#6 Nancy 68, Barcelona, 05/03/2016 - 16:56

"Com tal de incluir el inglés como lengua vehicular -y con profesores nativos o con nivel de Proficiency- les dejo introducir también el castellano en las escuelas." Siempre la misma falta de respeto hacia los castellano-hablantes de Cataluña (más del 50 % de la población).

#5 Joel, Bcn, 01/03/2016 - 19:56

L'immerssió pels pobres..... i el bilingüisme és allò tant bo que recepta / imposa la metròpli monolingüe als països conquistats.

#4 Pepón, Bcn (España), 01/03/2016 - 10:04

Con la inmersión lo que pasará, ya está pasando, es que cada vez habrá más catalanes que tengan dificultados para hablar castellano. Allá ellos...
Está claro que me refiero a zonas concretas de nuestra geografía.

#3 pepe., andorra, 01/03/2016 - 01:44

pues vaya, ha descubierto la sopa de ajo. Con la normalizacion se atonta a los hijos de los pobres, se da trabajo a los amigotes con filologia catalana y demas organismos linguisticos y se separa por clases y capas a las personas. Vamos, q todo lo q se consiguio en la revolucion francesa se extingue

#2 Carlos Gomez, Bcn, 29/02/2016 - 20:32

Mentre que cada un de nosaltres no tinguem els 130.000 que la sra Rahola paga de matricula anual per la seva filla a una escola d´elit a Suissa on el catala es considerat un pintotresc capirici d´excentrics haurem d´ampasarnos aquesta aberracio pedagogica imposada per uns fanatics i uns delinquents.