La Punteta · 5 d'Abril de 2017. 07:27h.

ANGEL GUILLÉN

Concejal de C's en La Garriga

La vía Tremosa de Puigdemont

El President Puigdemont se fue la semana pasada de excursión con el Minister Romeva a Harvard, un templo del saber mundial. Allá, lejos de aprender algo, ha ido a insultar a la inteligencia de los presentes y de los que vieren y entendieren.

Sin cortarse un pelo de su frondosa cabellera manifestó con solemnidad que la democracia española es como la turca de Erdogan. Evidentemente quedose tan ancho y ensimismado como lo está el procesismo decadente, que no lo digo yo, lo dice ya hasta el Centre d'Estudis d'Opinio (CEO).

Afortunadamente esta sandez, el comparar la democracia española con la turca, Rajoy con Erdogan; es empíricamente demostrable su falsedad. Basta ir al Democracy Index de The Economist de 2016 para percatarse del puesto que ocupa España y su consideración (puesto número 17, democracia plena) y Turquía (en el 97 considerada un híbrido de estado autoritario y baja democracia).

No solo se permite esta insensatez sino que además en todo un Harvard el President se despachó a gusto con un supremacismo impropio del cargo que representa pintando una Cataluña de color de rosa, que debe ser la que aspira a comer  helado de fresa de postre todos los días según la ANC, frente a un resto de España rancio, insolidario y malhumorado. Esto, evidentemente, no es una invención de quien escribe estas líneas, no. Simplemente con leer la crónica que todo un Jordi Barbeta, poco sospechoso de de no comulgar con el procesismo, escribió de esa visita en La Vanguardia el pasado 27 de marzo y de la cual tomo el siguiente fragmento para entiendan la gravedad del asunto: "Frente a la presentación que hizo de una España decadente, Puigdemont describió una Catalunya abierta, democrática, pacífica, europeísta, defensora de la igualdad, comprometida con la protección del medio ambiente, acogedora de inmigrantes, solidaria con los refugiados... En fin, una maravilla que si la llega a escuchar Trump incluiría a Catalunya en su lista negra de países indeseables".

Pero los desmanes del President no acabaron ahí. En lo que les expongo a continuación no sé si hay ignorancia o simplemente unas ganas inmensas de subir los decibelios de la posverdad. Ambas, ignorancia o posverdad, me parecen graves en un President de la Generalitat. En eso "que se vino arriba" ante los escasos asistentes a su "conferencia" y les dijo a los americanos que en Cataluña: "Creemos que la mejor manera de preguntar a la gente es a través de la urna. Nosotros, como ustedes, también creemos que la democracia se basa en la voluntad del pueblo. También creemos en instituciones como la suya, que empiezan con las palabras ‘We, the people". La ignorancia o la posverdad de esta afirmación de Puigdemont radica en que la democracia norteamericana no permite la secesión de una parte de su territorio, como así lo pidió Texas no hace mucho tiempo.  No lo permite la  Constitución americana, sí, la misma que abre con We the People que parece tanto gustó al President. No lo permite ninguna Constitución de países democráticos: ni la francesa, ni la alemana, ni la italiana ni por supuesto la española.

En consecuencia no es la española una Constitución anómala como la ha intentado vender Puigdemont. Perogrullada y gorda es la persistencia que tiene determinada parte del secesionismo catalán y entre ellos como no el President de denostar la Constitución Española ya sea porque algunos no la han votado o porque prácticamente no se ha reformado. Puigdemont, apelando a esa posverdad tan arraigada en el "procés" vino a decir que la Constitución americana pertenece al pueblo americano y no al revés y se ha reformado 27 veces en comparación a la española. Ridículos argumentos que quedan desmontados rápidamente. Sobre si pertenece al pueblo o al revés basta con leerse el artículo 1.2 de la Constitución Española: "la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado". En cuanto a la legitimidad de una Constitución que algunos no han votado con citar que la Constitución de Estados Unidos tiene más de 200 años de vigencia es suficiente (ergo no la ha votado ninguno de los millones de norteamericanos vivos en la actualidad). En cuanto a la cantidad de las reformas pues se ha reformado, en efecto, 27 veces en casi 230 años siendo la última en 1992. Precisamente esa enmienda es de una propuesta que como bien recordaba Nacho Martín Blanco en Twitter data precisamente del año 1789, es decir, tardó 202 años en aprobarse. Ahí es nada.

Para finalizar el cúmulo de despropósitos otra frase que sonroja por la manipulación que hace de los hechos Puigdemont: "Nuestra lucha es un reflejo de la lucha por los derechos civiles estadounidenses. Las instituciones de EEUU han respetado la democracia y la voluntad de su pueblo de adaptarse a los nuevos tiempos”. Veamos. Los derechos civiles americanos, como los españoles, como los franceses, como los italianos...perdonen la repetición y la insistencia en este ejercicio de derecho comparado pero es necesario recalcarlo ante la sordera intencionada de nuestros excursionistas por Estados Unidos; están salvaguardados por sus Constituciones. Así pues, en defensa de los derechos constitucionales de los estudiantes de raza negra de Alabama Vivian Malone y James Hood frente a la voluntad de no permitirlo y de saltarse la Constitución Americana del Gobernador de Alabama George Wallace (¿Les suenan gobernantes que quieren saltarse la Constitución? Seguro que sí), es por lo que Kennedy dio orden a la Guardia Nacional  de intervenir o los mismos derechos civiles protegidos por la Constitución Americana que tenía Rosa Parks cuando decidió incumplir una norma inconstitucional como bien explicó Francesc de Carreras el pasado 15 de febrero en El País.

Triste ver que todo un President de la Generalitat sigue la vía Tremosa (por el eurodiputado del PDECAT Ramon Tremosa): la de salir fuera a despotricar de España faltando a la verdad, frente al som collonuts els catalans, y lo que es peor, insultando a la inteligencia como citaba al inicio. A Ramon Tremosa, ni a su compañero de batallas en el Parlamento Europeo y hoy autodenominado Minister Romeva esa línea no les ha ido muy bien. Bueno al Minister Poca Feina sí porque ha encontrado un chollo en una consejería donde la transparencia brilla por su ausencia y por los delirios de grandeza de creerse algo que no es: el ministro de exteriores de un Estado Social y de Derecho con silla en la ONU y en la UE. Ahora que sale a colación la UE, como olvidar esa petición al Parlamento Europeo para que investigaran al jugador del Real Madrid Pepe por violencia. En Bruselas todavía deben estar riéndose de semejantes ocurrencias. Al final, Tremosa languidece en Bruselas tras tantas pataletas, insignificante en ALDE ante la pujanza de Ciudadanos y sin nadie de peso que tome en serio sus fantasías de que España es poco menos que una dictadura.

Haría bien Puigdemont en tomar buena nota de que la vía Tremosa es una pésima elección pues lleva a la soledad, al olvido y a la irrelevancia política…si es que no lo está cerca ya de las mismas. Me consta que algunos de los suyos le han dicho ya: “així no President”.

Sígueme en Twitter: @ang_guillen

Angel Guillén

2 Comentaris

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#2 Kropotkin, Vic, 07/04/2017 - 09:49

El inclito Tremosa... Jua, jua, jua,...

#1 botifler1914, Sinitaca, 05/04/2017 - 13:38

Muy bien. por fin se ve algún politico que escriba aqui y no sea de Juntsxla alfalfa.