La Punteta · 10 de Novembre de 2017. 07:11h.

RAFAEL ELÍAS

Un teatro de alquiler

“Yo, para todo viaje (…) voy ligero de equipaje”, cantaba Antonio Machado, con esa humilde sencillez que sortea los límites terrenales y trasciende la condición humana. “¡Este placer de alejarse!”, con la maleta medio vacía, sin apegos ni querencias, “siempre sobre la madera de mi vagón de tercera”. Así, en levedad y armonía, daba el poeta punto de partida hacia sus mundos sutiles. El tren caminaba. Corría el año 1912.

Llegamos a noviembre de 2017. De una idílica locomotora pasamos a un más prosaico vuelo chárter. Casi 200 alcaldes independentistas –muy oprimidos- se han desplazado a Bélgica, con la sana intención de dar apoyo logístico al escapista y que éste siga a lo suyo, sin cortarse un pelo. No van ligeros de equipaje, portan varas de mando. Una por cabeza. La escasa lírica del episodio se ve compensada por una deliciosa metáfora: el personal de seguridad del aeropuerto no permite que las estacas viajen en cabina. Hay que facturarlas. “Pueden ser utilizadas como armas”, dice la aerolínea. “Es por seguridad”. A punto están de añadir: “No es nada personal”. Empezamos bien. Y eso que es un chárter fletado para la ocasión. Llega a ser vuelo regular y ni en la bodeguilla. ¡Aeropuerto fascista!

Ya en Bruselas, los esclavizados regidores han dado rápido con el huido, al cual no se le ve el pelo por nuestra tierra –afortunadamente- ya hace unos días. Allí, empero, campa desmelenado. El juez belga ha considerado que no hay riesgo de que se fugue a España.

Al poco, en un teatro de alquiler, los alcaldes exhiben y alzan impúdicamente sus varas erectas, de forma frenética, en inequívoca señal de intenso cariño al cabecilla, que se está poniendo morado de tanta emoción que le rodea. Éxtasis. Empiezan a correr los habituales mensajes de concordia entre la audiencia: “fascismo”, “violencia del Estado español”, “colaboración de la UE en el golpe de Estado” y similares. Todo ello arropados por diversas formaciones de marcado carácter pacifista: la Liga Norte, el Sinn Féin, Bildu y la ultraderecha flamenca. Aplausos.

Así ha ido transcurriendo la función, haciendo todo lo posible por agradar en Europa. Como lo siguiente que monten en Bruselas sea una marcha nocturna con antorchas, más de un comisionado desaparecerá ipso facto hacia algún territorio del orbe no susceptible de pertenecer a los Països Catalans. Refugees Welcome.

Entretanto, otros siguen en fase de Meseta, planicie ibérica donde se ubican diversos centros penitenciarios que no dan lugar al resolutivo jolgorio belga.

Ya en el vuelo de vuelta hacia el estado opresor, no consta si las exhaustas varitas han entrado en cabina o lo han hecho ocultas bajo la panza (del avión). Poco importa. Los retornos de los viajes son siempre aburridos, por aquello de ser lo mismo, pero al revés.

“¡Oh, el pollino, que sabe bien el camino!” (Antonio Machado)

1 Comentaris

Publicitat
#1 Manel, Lleida, 15/11/2017 - 09:41

Només faltava el José Mota.