La Punteta · 9 d'Agost de 2015. 18:15h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Yo no quiero ser español

Vía única entre Tarragona y Castellón

Los catalanes -o al menos una parte de los catalanes- hemos querido ser sucesivamente lituanos, estonios, letones, eslovenos, croatas, bosnios, checos e incluso kosovares. A medida que, tras la caída de la URSS, avanzaba la independenencia com un reguero de pólvora: Lituania (1990), Estonia (1991), Letonia (1991), Eslovenia (1991), Croacia (1991), Chequia (1993) y Kosovo (2008). Por citar sólo algunos ejemplos. Me dejo otras opciones como Quebec o Escocia porque, de momento, no han salido bien.

Pero ahora se ha hecho la luz y, al menos un servidor, quiere ser egipcio. Sí, sí: egipcio. Quién me lo iba a decir a mí. La verdad es que no está Egipto para tirar cohetes. De la grandeza -y la sabiduría- de los faraones no queda nada. Luego estuvieron bajo el control de mamelucos, otomanos y británicos. Napoleón también lo intentó.

Con la llamada Primavera Árabe se abrió un rayo de esperanza pero, como saben, acabó en invierno a pesar de las altas temperaturas climatológicas de la zona. Egipto fue capdavantera en las movilizaciones de la Plaza Tahrir -vaya por donde Plaza de la Liberación- e incluso consiguieron desembarazarse del dictador, algo casi inaudito en otros países vecinos. Como Túnez, donde también consiguieron echar a Ben Alí.

Todo para que, al final, los Hermanos Musulmanes estuvieran a punto de instaurar un régimen islámico. Eso sí por la vía democrática. Al fin y al cabo, Hitler también llegó al poder límpiamente. Para remediarlo, el Ejército dio un golpe de estado -con el apoyo de Estados Unidos y Europa que, como mínimo, miraron hacia otro lado- y ahora estamos otra vez casi como al principio.

El antiguo presidente Mohamed Morsi ha sido condenado a muerte cosa que no se atrevieron a hacer con Hosni Mubarak. Quizá en este breve resumen histórico hecho a base de recortes y Wikipedia me dejo Anwar el-Sadat, que fue asesinado en 1981 durante un desfile militar a mano de islamistas radicales.

Yo todavía me acuerdo de las imágenes en el Telediario -TV3 todavía no existía- porque los asesinos salieron del desfile y empezaron a descerrejar tiros en dirección a la tribuna presidencial. Creo que se cepillaron a Sadat y otras diez personas entre militares, diplomáticos e invitados en general.

Personalmente, sin embargo, la condena a muerte de Mursi me parece lo mismo que le dijo Fouché -o Tayllerand- a Napoleón tras el secuestro y ejecución del duque de Enghien: "Es peor que un crimen, es un error”.

Con el agravante que el duque en cuestión -que obedecía al nombre de Luis José de Borbón-Condé- fue secuestrado en un país extranjero, Alemania, y llevado a rastras -es un decir- hasta París. El emperador entonces no lo sabía pero ese fue el principio del fin. Los Borbones no se lo pedonaron nunca.

Sin embargo, a pesar de todo, en estos momentos todavía preferiría ser egipicio a español. El actual dictador, el general Al-Sisi, acaba de inaugurar por todo lo alto la ampliación del Canal de Suez. Una obra de 72 kilómetros de largo para la que han necesitado … un año. Sí, sólo un año. A efectos prácticos ahora podrán navegar buques en las dos direcciones lo que, desde luego, permitirá doblar la capacidad de la vía marítima. Y, por supuesto, también los beneficios.

No sé si saben que, en Catalunya, tenemos una línea de tren de vía única por la zona de l’Hospitalet de l’Infant, que es la foto que ilustra este artículo. Sí, seguramente habrá otras en otras zonas del Estado -perdón: de España- pero resulta que es la vía férrea que conecta Tarragona con Castellón. No es moco de pavo. Creo que son 40 kilómetros de una sola vía en pleno siglo XXI. Recuerdo que, con Álvarez Cascos de ministro de Fomento, ya hicieron obras en la zona. De eso hace casi diez años porque cesó en el 2004.

De hecho, hay más ejemplos. La Cámara de Comercio -que tampoco es que sea la filial de Podemos en Barcelona- denunció el pasado viernes que el Ministerio de Fomento vuelve a marginar al corredor mediterráneo ya que –según sus cálculos– sólo recibe el 25% de la inversión frente al 29% del corredor atlántico y el 46% que se destina a otros menesteres.

En Catalunya, lo del corredor mediterráneo -que pedía también la comunidad de Valencia cuando estaba gobernada por el PP- es como un culebrón del verano. O de invierno. Tant se val. Como el veraneo de los famosos en Ibiza o los amistosos de los equipos de futbol para preparar la temporada.

Y la ministra de Fomento no se acordará pero el año pasado me la encontré en la terraza del hotel Eurostars Grand Marina durante la cena que cada año organiza la Asociación de Empresarios Gallegos en Catalunya. Le pedí, por favor, que acabaran el Cuarto Cinturón. Me dijo que sí, claro. Primero porque todos los políticos dicen siempre que sí y luego porque Ana Pastor es una señora muy educada. Incluso con los pelmazos como yo.

El famoso Cuarto Cinturón -el equivalente a la M-40 de Madrid- tiene construidos siete kilómetros entre los términos de Abrera y Viladecavalls. Cuando llegas a este último tienes que bajarte del coche y hacer 200 metros a pie campo a través hasta llegar a un montaña seccionada por la mitad en la que están dibujados -no es broma- la entrada de los futuros túneles a la espera que alguién se apiade de nosotros y envie las excavadoras.

Vamos a ser francos -yo siempre lo soy: así me va- porque el retraso también es culpa nuestra. Con el tripartito, en la época de las vacas gordas, todavía recuerdo las peleas entre PSC e Iniciativa. Unos querían hacer una autovía y los otros se preocupaban más de la flora animal y vegetal.

Sí, en Catalunya también hemos hecho cosas mal. Nos quejamos de los aeropuertos de Castellón y Ciudad Real pero aquí hicimos el de Alguaire. Aunque, dicho sea de paso, tiene algo más de tráfico. Al menos lo utilizan los turistas británicos por Navidades para ir a esquiar a Andorra.

O, también por la misma zona, el teleférico que unía las localidades de Olesa y Esparraguera. Digo unía porque, con los recortes, la Generalitat lo cerró a falta de pasajeros con el fin de ahorrarse costos. Pero todo el tema de las infraestrucuras también explica porque en Catalunya ha crecido el sentimiento soberanista en los últimos años: ¿para qué sirve un Estado si ni siquiera hacen obras públicas?.

Lo dicho: quizá más vale ser egipicio que español. Han tardado un año en ampliar el Canal de Suez. Aquí llevamos quince hablando del corredor mediterráneo.

 

 

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65 Comentaris

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#46 zampador, Valladolid, 12/08/2015 - 14:56

También podría añadir a la critica el AVE a Girona, A GIRONA. La diferencia entre lo que se destina al eje Atlántico (del que no funciona un kilómetro, a día de hoy) y el corredor del Mediterráneo, no da para argumento. Por cierto, ambas obras bastante estupidas, pero muy uropeas.

#45 tm, Gràcia, 11/08/2015 - 18:59

El felicito

#44 Alex, BCN, 11/08/2015 - 18:28

Señor Rius, un poco más de rigor con el tema de las inversiones del estado. Por qué no habla de la L9. Con ese tema podría hablar varios meses seguidos y todos los días tendría algo interesante que contar.

#43 Alex, BCN, 11/08/2015 - 18:26

Esas carreteras son responsabilidad de la CCAA, no del estado. Comentar que la L9 ya ha costado más que el AVE Madrid-BCN y bastante más que las ampliaciones de los aeropuertos de Madrid y Barcelona juntos. La L9 tampoco es responsabilidad del estado...

#42 Pepe, Alacant, 11/08/2015 - 03:18

¿Para qué gastar en un corredor Mediterraneo a través de un nuevo estado catalán, que a su antojo podría cortarlo como forma de presión?, aclárense de una vez, o Cataluña independiente o corredor meditarráneo, no se puede sorber y soplar a la vez.