Cartes al Director · 7 de Desembre de 2022. 07:03h.

Competencia desleal

Martin Martínez

Si estamos organizados en grupos, es porque, la cooperación, es una tendencia natural. Hay más de un grupo, por tanto, la competición también lo es.

Según Maslow, la seguridad es una necesidad importante, después de las necesidades fisiológicas. La seguridad, el equilibrio, la estabilidad, la armonía, la la paz. La competencia puede desestabilizar, o desequilibrar.

¡La competencia desleal desequilibra seguro!. Un ejemplo: El vendedor que tiene muchos compradores, porque puede cobrar poco por sus productos, debido a que no paga la seguridad social de sus trabajadores. Este vendedor rompe el equilibrio debido: A él se le llena el comercio, pero, otros no sobreviven..

El otro día en una conversación o tertulia informal, uno de los tertulianos dijo lo siguiente: “La competencia de Madrid, no es leal. Pues puede cobrar menos impuestos, porque se beneficia del efecto capitalidad. Así, la capital se llena . Y algunas comunidades se vacían”.

Otro de los tertulianos contestó: “No podemos decir, del todo, que Madrid se beneficia por ser la capital, pues el impuesto de sociedades va directamente a las arcas del estado, y el IRPF se paga en la comunidad de la empresa, aunque su sede esté en Madrid”.(..). Nadie dijo nada, la cosa quedó ahí.

Publicitat
Publicitat

3 Comentaris

Publicitat
#2 Toni Toluges, Barcelona, 17/12/2022 - 16:34

2/2 Si la capitalitat no fos un gran negoci, Díaz Ayuso no es negaria a descentralitzar institucions. Ja en el seu moment (2005) l'oposició de la Comunitat de Madrid i dels funcionaris madrilenys van fer inviable el trasllat de la CMT a Barcelona.

#1 Toni Toluges, Barcelona, 17/12/2022 - 16:33

1/2 Doncs... busqui "Ernest Reig, economista: 'Parte del poder de atracción de Madrid es fruto de decisiones políticas y eso tiene un coste' o "La capitalidad beneficia a Madrid con 150.000 empleos públicos, el doble de lo que le correspondería por población".

#1.1 Martín , B, 19/12/2022 - 08:46

Jo penso que tens raó