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La Punteta · 6 de Desembre de 2014. 19:32h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Bankia, la caja del PP

¿Es que ya nadie se acuerda que Bankia era la caja del PP? Aznar puso a Miguel Blesa en Caja Madrid en 1996 por la mismo razón que puso a Juan Villalonga en Telefónica: eran amigos de la infancia. Aunque este último le salió rana y la amistad empezó a resquebrajarse cuando dejó a su mujer de toda la vida por otra diecisiete años más joven. Eso sí, viuda del empresario mexicano Emilio Azcárraga. Tenía vista para los negocios. A Ana Botella, los dos matrimonios eran amigos, no le cabía en la cabeza que le pusiera los cuernos.

Las cajas, entonces, eran una prolongación del poder político. Caja Madrid era del PP, Caixa Catalunya del PSC, Caja Navarra de UPN, la CAM del PP valenciano, la de Castilla-La Mancha del PSOE. Los partidos las utilizaban como jubilación dorada. Un cementerio de elefantes mucho más bien retribuido -en lo que respecta a emolumentos, prebendas y dietas- que el Senado o incluso, según se mire, el Parlamento Europeo. Al fin y al cabo no tenías ni que viajar. La tenías al lado de casa.

Acaso tampoco no nos acordamos, aunque éste era socialista, de Juan Pedro Hernández Moltó cuando en 1994 interrogó a un Mariano Rubio, que ya era un árbol caído, con aquel “Míreme a los ojos”. Parecía un fiscal sacado de una película americana. Ahí se estaba labrando un espléndido futuro laboral. Sólo unos años después llegó a presidente de la de Castilla-La Mancha tras una discreta carrera como concejal en Toledo. Ni siquiera consiguió la alcaldía. Saldría, por patas, diez años después. 

También, huelga decirlo, las utilizaron para invertir en parques de atracciones, aeropuertos fantasma e infraestructuras inútiles. No hay nada que le guste más a un político que lucir el palmito en una inauguración. Yo todavía me acuerdo del presidente de la Diputación de Castellón, el inefable Carlos Fabra, preguntando a los nietos “¿Os gusta el aeropuerto del abuelo?”. Creo que, al final, ha entrado en prisión -y ha tardado diez años- antes de que haya aterrizado un avión en el aeropuerto en cuestión.

Pero, volviendo a Bankia, ¿ya no nos acordamos de aquellas peleas entre la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, por poner uno de los suyos en la presidencia de la caja?. Al menos eran públicas y nos enterábamos por la prensa o la televisión como si fuesen un culebrón venezolano.

Con la presteza de reflejos que le caracteriza, Rajoy optó al final per Rodrigo Rato. Rato, tras su espantada del Fondo Monetario Internacional (FMI), tenía el currículum perfecto para poner orden, además era un de los nuestros. De hecho, el más inteligente de la terna que barajó Aznar para la sucesión (Acebes, Rajoy y Rato). Pero su carrera empezó a truncarse el día que no vio clara la intervención de España en al guerra de Irak. Al menos en eso acertó.

Rodrigo Rato optó por engordar el pez con otras cajas -en Catalunya se zampó Caixa Laietana- antes de sacarla a bolsa en el 2011. Francamente, para esto tampoco hacía falta ser una lumbrera o todo un exvicepresidente económico del Gobierno. La operación de salida a bolsa era una huida hacia adelante. Un power point gigante. Una operación de márketing más que un negocio de futuro. En bolsa, todo lo que sube, baja. Desde el Jueves Negro.

Yo lo vi claro cuando el Gobierno del PP intentó endilgar CajaMadrid a la Caixa. Isidre Fainé puede ser muchas cosas pero no tiene un pelo de tonto. A un tío que empieza de bobinador de motores en Santa Coloma de Gramenet, cursa el bachillerato a los quince y llega a presidente de la primera caja de Catalunya no se le puede dar gato por liebre. Lo cuenta el exconsejero de la Generalitat Joaquim Nadal en sus memorias políticas (Testimoni de càrrec, pág. 650). No sé si hay traducción en castellano pero si se atreven está en catalán (Columna, 2014). Nadal era un poco como Fouché, que lo apuntaba todo en una libretita. La Caixa, por descontado, tampoco dio un no por respuesta porque no es el caso de enfrentarse al Gobierno -ni al central ni al catalán- pero se hizo el remolón.

En fin, yo ya no tengo edad para votar a Podemos. Pero luego se preguntan cómo es que sube como la espuma.

 

Xavier Rius es director del digital catalán e-notícies

 

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4 Comentaris

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#3 Organismos de control?, bcn, 07/12/2014 - 10:57

Buen artículo. Hay que intentar corregir los errores. Al menos el PP ha cerrado esa bolsa de corrupción. No nos olvidemos que ZP y el BE anularon todo control. Anularon las denuncias de los Inspectores del BE, los controles de riesgo, los interventores en los Ayuntamientos, Y la OAC?

#2 somalilandiano, barcelona, 06/12/2014 - 22:56

La espuma tiene poca consistencia, dura poco tiempo. Sólo hay que esperar y mirar.

#1 Pablo, Madrid, 06/12/2014 - 22:26

Cada partido tenía su caja. Te ha faltado poner:

-La Caixa: CIU

-kutxubank. PNV

#1.1 Fran, Vilassar de dalt, 07/12/2014 - 10:56

¿De donde has sacado la informacion de que La Caixa es de CiU?.

Desconoces los historicos enfrentamientos entre Pujol y Vilarasau, la congelacion a los aumentos de financiacion a la Generalitat de Mas o la puesta bajo el Ministerio de Hacienda de la Fundacion Caixa.

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