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La Punteta · 26 de Febrer de 2019. 19:42h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Carme Forcadell me da pena

 

Esta tarde veía la declaración de Carme Forcadell en el Supremo y hasta me dio pena.

A su edad -63 años- verse envuelta en un lío como éste.

Es uno de los problemas del proceso: ha catapultado a gente que en condiciones normales no habría llegado nunca tan arriba.

Forcadell empezó de concejal de ERC en el Ayuntamiento de Sabadell (2003-2007) con el denostado Manuel Bustos de alcalde. Entonces PSC pata negra. Casi diría que PSOE.

Presidenta del Consorcio de Normalización Lingüística, cuando CiU dejó el gobierno municipal se hizo cargo de la concejalía de Salud.

Antes de las municipales, se presentó a las primarias para ser alcaldable de Esquerra. El otro candidato era Magí Rovira.

¡Y perdió! ¡No la quisieron ni los suyos!

A mí al principio me vendieron que el aparato del partido le había pasado factura.

Ya saben: Puigdercós contra Carod.

Pero un día hablé con un dirigente que estaba al corriente de los hechos y me lo negó en redondo.

Simplemente los militantes de ERC pensaron que su rival sería mejor candidato.

Al fin y al cabo, ya había sido alcalde de Sant Llorenç Savall en dos ocasiones: 1991-1998 y 2003-2005.

De hecho, Carod-Rovira tampoco la repescó para la Generalitat ni cuando el tripartito llegó al poder.

El entonces líder de Esquerra designó sucesivamente tres secretarios de Política Linguïstica: Antoni Mir, Miquel Pueyo y Bernat Joan.

Pero ni siquiera la nombró directora general. Nada.

Y eso que aparentemente tenía un currículum idoneo para el cargo.

Licenciada en Filosofía y en Ciencias de la Comunicación, contaba también un master en filologia catalana.

Catedrática de enseñanza secundaria, trabajó como asesora en lengua y cohesión social en el Departamento de Ensenyament hasta 2015.

Incluso es autora, según su ficha de diputada, de varios libros sobre pedagogía, lengua y literatura. Hasta de un diccionario.

Yo creo que, bloqueada su trayectoria política, se lanzó de llenó a hacer carrera en la sociedad civil.

Ya había sido miembro de la junta de Òmnium en Sabadell y de la Comisión de la Dignidad.

También de la Coordinadora Nacional de las Consultas sobre la Independencia, la Plataforma pel Dret a Decidir y la Plataforma per la Llengua.

De allí al estrellato: Presidenta de l'Assemblea Nacional Catalana (2012-2015).

De su paso por la citada Plataforma pel Dret a Decidir hay que recordar, sin embargo, una anécdota que describe Alfred Bosch en su libro “I ara què?”.

La entidad, víctima de luchas intestinas entre el sector convergente y el republicano -que acabaron llevando a su defunción-, celebró una asamblea en Girona.

El sector crítico -encabezado por Came Forcadell- se levantó de la reunión y salió de improviso de la sala.

Dejaron al sector oficial dentro. ¡Pero cerraron con llave y apagaron las luces!

“Por suerte -narra el autor- aquella noche no hubo que lamentar daños personales” (1).

Bosch, paradójicamente ahora compañero de partido de Forcadell, no aclara si fue ella la que cerró con llave.

En fin, yo recuerdo haber cubierto al menos tres actos en los que estuvo presente.

El primero fue en un lejano 3 de septiembre del 2008 en el Colegio de Periodistas, cuando la cosa empezaba a hervir.

Presentaron el lema de una manifestación en la Diada que se acercaba:  “Som una nació. Volem Estat propi”. Pero entonces el independentismo todavía era minoritario.

En las imágenes de aquel día -con Joel Joan de estrella invitada- aparece en un rincón en segunda fila. Todavía no era conocida.

El segundo, el 3 de diciembre del 2009, en este caso organizado por la Coordinadora de las Consulta sobre la Independencia.

Con varias asociaciones de inmigrantes a favor del derecho a decidir de Catalunya.

La rueda de prensa fue en el local del Ciemen, otra entidad independentista.

Recuerdo que se picó porque puse de relieve el escaso dominio que tenían algunos de los asistentes no ya del catalán sino incluso del castellano. Todo valía. forcadell-2.jpg

Y finalmente uno favor de la independencia, el 18 d’abril del 2015, en Martorell. También con inmigrantes.

Presentado, por cierto, por un periodista de TV3. Ahora presenta el 30 Minuts.

Llevaba ya una agenda tan intensa que por la mañana había estado en Barcelona, luego tuvo una comida en Lleida, por la tarde pasaba porMartorell y todavía tenía otro acto en Barcelona.

En fin, de aquí a presidenta del Parlament (2015-2018).

Forcadell llegó al segundo cargo institucional del país -y el segundo mejor pagado- en agradecimiento a los servicios prestados. Cuota Esquerra.

Pasó a la historia por aquel “president, posi les urnes” que le lanzó a Mas en la Diada del 2014. A dos meses del 9-N.

De esos polvos vienen estos lodos.

Entonces la ANC -a diferencia de lo que pasó bajo el mandato de Jordi Sánchez- era un instrumento de ERC para presionar a Convergencia.

De su paso por la presidencia de la cámara me quedó la imagen imborrable su papelón en el pleno del 6 y 7 de Septiembre del que ya hablé en un artículo anterior.

O el de la proclamación de la República.

No es ningún secreto que el cargo le venía grande. Lluís Corominas, entonces vicepresidente primero de la cámara, tenía que chivarle a la oreja los artículos del reglamento cuando tenía que imponer orden. Tras su dimisión asumió el papel Lluís Guinó.

Sospecho que ahora, sentada en el banquillo, debe arrepentirse de cuando sacaba pecho.

Ibamos -iban- de machotes.

Ahora resulta que todo fue una “declaración política”.

¡Cuantos disgustos nos habríamos ahorrado de haber frenado antes!

Pero, insisto, lamento que a su edad se haya visto en semejante trance.

A diferencia de Jordi Cuixart -que estuvo francamente bien-, en su caso basta el Diario de Sesiones de la cámara para fundamentar la acusación.

Por supuesto, en un parlamento se puede hablar de todo. Pero me temo que el ministerio fiscal -y los jueces- van a considerar que lo que no se puede hacer es desobedecer al Tribunal Constitucional.

A medida que avanza el juicio me viene repetidamente la cabeza una pregunta que ya me he planteado en otras ocasiones: ¿En manos de quienes hemos estado?

Da miedo sólo de pensarlo.

 

(1) Alfred Bosch: “I ara què?”, Galaxia Gutenberg, Barcelona, página 75

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30 Comentaris

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#22 Sergi , Barcelona, 06/03/2019 - 18:34

Pues a mi no, ninguna, ella se lo ha buscado, ya es mayorcita para saber lo que hacia y ademas lo sabia perfectamente, ahora todo son excusas, lloriqueo y victimismo, pero tengo memoria y la recuerdo perfectamente en esos mitines con esa chuleria y esa prepotencia. Ahora como persona adulta que asuma las consecuencias de sus actos.

#21 Jordi BR, L'H, 02/03/2019 - 19:20

Pena??? Jo crec que ess una exemple de dignitat i coherencia que va suportar els continus insults i faltes de respecte de la cap de l'oposició, si aquella que fa uns diez despres del show de Waterloo va haver de sortir per cames i ha estat expedientada i multada (7000 euros) per no tenir permis. Inés no arribes a la sola de la sabata de la Carme

#21.1 Barretina a rosca, Black hole, 04/03/2019 - 23:23

Por tu comentario deduzco que no sabes de qué va el artículo:

https://www.elmundo.es/croni ca/2019/03/01/5c79638a21efa049 4c8b4677.html

¿Que tiene que ver Arrimadas en esta historia?

¡Se necesitan tontos útiles!

#20 ferran, rugby, 28/02/2019 - 11:12

pena?...a mí no em fa cap pena una persona que considera que els votants de certes opcions polítiques a casa nostra no son part del poble català...

#19 Hilario, Barcelona, 28/02/2019 - 06:47

Yo espero que pase muchos años en la cárcel. Es una de las que más lo.merece.

#18 Don Tancredo, El Carmelo, 27/02/2019 - 21:24

A mi no me da pena. Ya es mayorcita y ya sabía donde se metía.