Publicitat
La Punteta · 7 de Febrer de 2018. 16:42h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

¿Cuándo se zumbaron los catalanes?

Un mujer con una careta de Puigdemont el dia del debate frustrado de investidura

 

El unionista y sin embargo amigo Ramon de España se preguntaba en un artículo hace tres años: "¿Cuándo se zumbó Artur Mas?". El trastorno parece que no sólo sigue vigente en el Astut -apodo que le ha quedado al otrora líder de CiU- sino que amenaza con extenderse.

¿Porque ustedes creen que es normal plantear una investidura telemática, un gobierno por Skype, un Consejo de la República? La disonancia cognitiva que afectó a algunos representantes políticos al inicio del proceso -en román paladino: dejar de tener los pies en el suelo- se ha extendido fatalmente.

¿Cuáles son las causas? ¿El pan con tomate? No creo porque está buenísimo y es una de las grandes aportaciones de Catalunya a la cultura universal, al menos la gastronómica. ¿El cambio climático? Tampoco, afecta a todo el planeta.

¿La tramontana? Puigdemont es de Amer pero eso queda lejos de Cadaqués. ¿TV3? No digo que no. ¿La filoxera? Lo dudo porque es una plaga del siglo XIX y sólo afectaba a las cepas, no al cerebro de las personas.

En el 2001, siendo consejero de Medio Ambiente Ramon Espadaler, hubo también una fuga de mercurio del pantano de Flix que alcanzó a la red de agua potable a la altura de Tarragona. Pero cuesta de creer que tuviera un efecto tan retardado y sobre todo tan devastador.

Albert Boadella, en su papel de presidente de Tabarnia, llegó a plantear el martes que igual son las pinturas de Antoni Tàpies, que presiden la sala donde habitualmente se reune el Consell Executiu. Boadella, en su Adiós Catalunya, ya le pegó un sablazo al artista: “En un país donde Tàpies es el genio nacional no se puede esperar nada mejor” (1).

Confieso que yo, la obra del insigne pintor, no la he entendido nunca. Y eso que incluso visité hace años la fundación en señal de penitencia. Pero siempre lo atribuí a mi falta congénita de sensiblidad artística. Afirmación en la que estaría de acuerdo hasta mi mujer.

Aunque su imagen ya me cayó un poco del pedestal el día que, leyendo un reportaje de La Vanguardia sobre la Capuchinada (1966), me enteré de que había ido a la protesta en Mercedes. En pleno franquismo. La foto todavía puede encontrarse en internet. Siempre me he peguntado si el hecho de ser del PSUC impulsó su carrera artística. 

36896-screensnapz028.jpg

 

Quizá leer las memorias de Xavier Valls (2), padre del exprimer ministro francés Manuel Valls, acabó de poner la guinda. Le hicieron la vida imposible por ser figurativista en una época en que molaba lo abstracto. Y porque se dedicaba a la pintura en vez de hacer política cuando todos presumían de antifranquismo. Al hombre sólo le interesaba el arte.

En realidad, para ser francos, Valls no aporta detalles jugosos porque era un señor pero deberían recuperar de la hemeroteca un artículo de Gregorio Morán llamado precisamente “Conversación en el jardín de Xavier Valls”. Es fundamental para entender no sólo el menosprecio al que fue sometido sino también la Catalunya actual.

Pero no nos distraigamos, que le diría Eduard Pujol a Xavier Graset en directo, y volvamos al asunto. El historiador Pierre Vilar (1906-2003) apunta otra teoría recogiendo un testimonio español del siglo XIX:  “Los catalanes obedecen a unas condiciones fatalmente imperiosas: el sol fertiliza los peñascos y crece la vid en los nidos de las águilas, el vino fermenta sólo para que lo beban titanes, el agua causa plétora y forma bocicos en las gargantas, el idioma es breve y duro, la tierra despide una costra salitrosa que inficiona y satura a todo lo que mantiene ... los pastos y las aguas, o el clima como vulgarmente se dice, hacen de los catalanes una raza insubordinada” (3).

Tampoco parece que sea el caso. Da igual. Lo único cierto es que la autocrítica del soberanismo duró apenas unos días y ahora vuelven a dar la tabarra. ¿No habíamos quedado que no había mayoría social suficiente? Pero si lo reconocía hasta Joan Tardà.

Paradójicamente, los más valientes son los que están fuera. Desde Antoni Castellà, que volvía con aquello del control efectivo del territorio -cuidado porque esto sí que puede ser sedición o hasta rebelión- o Elsa Artadi, que se ha vuelto de la CUP con abrigo de mil euros. Lo único que conseguirán a este paso es que Junqueras, Forn y los Jordis se pudran en la cárcel.

 

 

(1) Albert Boadella: Adiós Cataluña, Espasa, Madrid 2007, pág 197

(2) Xavier Valls: La meva capsa de Pandora, Quaderns Crema, Barcelona 2003

(3) Pierre Vilar: "Introducció a la història de Catalunya", La Butxaca, Barcelona 2013

Publicitat

21 Comentaris

Publicitat
#18 paisano, mordor, 08/02/2018 - 21:31

Pues ya que sale el tema, creo que cuando El Astut fue a buscar al presidente del Cordoba https://www.youtube.com/watch?v=ZxvjlXJgzyI , es el momento en que hizo crac .
El punto de no retorno.
https://politica.e-noticies.es/mas-para-los-pies-al-presidente-del-cordoba-71799.html

#17 SOM MOLT ASTUTS, Barcelona, 08/02/2018 - 18:17

Quand al 2012 tenint 62 escons
avançan eleccions demanat la majoria absoluta
i Catalunya els hi diu NO i passan a 50 escons

Que fan a les hores, es FAN INDEPES arrosegant a tot el Pais
i aqui ens trovem

I ara que fem?
4 ANYS MES DE MATRACA INDEPE
4 anys mes de SI PITJOR, MILLOR
estiguem preparar NO ANEM ENLLOC

#16 dalmau, c, 08/02/2018 - 18:13

Sí, però el problema continua, exactament igual que abans del 21 d. Per molt que us pesi, els problemes polítics no s'han solucionat mai per la via judicial.

#16.1 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 08/02/2018 - 18:24

Los problemas los habéis creado vosotros por no admitir la realidad: que no sois mayoría social.
Y ahora a seguir dando la vara y seguir destruyéndolo todo, como niños malcriados. Eso sí, luego la culpa será, como siempre, de otro.

#16.2 pepe.., andorra, 13/02/2018 - 14:19

saltarse la ley no es un problema político, es un problema de orden publico.

#15 Mark, Bcn Tabarnia, 08/02/2018 - 14:12

El problema se llama Inmersión, construcción del pensamiento y extirpación del espíritu crítico.

Y todo esto desde bien tiernecitos. Es fantástico el nacionalismo. No tiene ningún pudor.

#14 Irene, l'h, 08/02/2018 - 13:14

Se zumbaron cuando en plena crisis pretendían seguir con las mordidas del 3% y ya no podían. Se zumbaron cuando cantó la parrala el molt honorable Pujol. Cuando empezamos a ver el escándalo del Palau, la pasta escondida en Andorra... y a la burguesía de tota la vida le entró un jiñe que te cagas. Solución: nos independizamos y a la mierda el mun