Publicitat
La Punteta · 22 de Maig de 2021. 15:44h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Cuatro años más perdidos

Lo de levantar los puños en el Parlament es para tranquilizar a los inversores extranjeros

 

La pregunta que me asalta tras la investidura de Pere Aragonès es: ¿Que van a decir a sus electores cuando acabe la legislatura?

Porque, como dijo Salvador Illa, lo de “culminar” la independencia “no pasará y usted lo sabe. Lo sabe todo el mundo”.

Y si no me basta lo que decía Manuel Trallero el viernes en su programa de YouTube. La mejor manera de empezar el fin de semana. Como cuando, durante la EGB, llegaba a casa y ponía La Clave, aquel programa mítico de José Luis Balbín.

“No va a haber referéndum -afirmaba- y no va a haber amnistía. Esto es seguro. Haya el gobierno que haya. Y además que vayan con cuidado porque en las encuestas la distancia entre PSOE y PP se va reduciendo". Aviso a navegantes.

Es cierto que Illa hizo un buen discurso pero en mi opinión siempre se queda corto. Va demasiado de bueno rollo. De pasar página. De hacer un reset.

Yo, por supuesto, estoy a favor.

Pero es imposible si los dirigentes del proceso no ponen algo de su parte.

Por eso, yo me hubiera quedado mirando a la bancada indepe y -tras un prolongado silencio antes de empezar- les hubiera preguntado:

“¿No les da vergüenza? ¿No les da vergüenza lo que han hecho? Peor aún: ¿No les da vergüenza lo que han hecho a los catalanes? Porque se han cargado no sólo las aspiraciones legítimas de independencia sino que se han cargado una cosa todavía más importante: se han cargado Catalunya". Ha quedado literalmente trinxada.

En cambio, el exministro va siempre con tiento. Como aquella entrevista en La Vanguardia el 3 de enero: “Todos somos responsables de lo que ha pasado en Catalunya estos años”.

No me negaran que unos más que otros: el Govern, el estado mayor -ahora con problemas judiciales-, la ANC, Òmnium, TV3. Sin olvidar todos los partidos: Junts, ERC, Pdecat, la Crida.

Es cierto que el presidenciable socialista ha ido endureciendo el mensaje -por ejemplo sobre TV3- pero sólo con buenas maneras no ganará porque, en el fondo, está asumiendo el marco mental indepe.

Los 652.000 votos alcanzados el pasado 14 febrero -sin duda un buen resultado aunque con un 46% de abstención- serían en este sentido su techo electoral.

Dudo que, en caso de haberse repetido las elecciones, hubiera conseguido idéntico resultado. Y en cambio Vox habría subido seguramente uno o dos diputados. Incluso más.

Yo soy un firme partidario del diálogo pero primero hay que ganar holgadamente. Luego ya dialogarás.

Y Salvador Illa va siempre de puntillas. Como cuando le preguntan sobre los indultos. En la citada entrevista ya decía que el gobierno “tiene la obligación de tramitarlos”. Como si la obligación fuera aprobarlos automáticamente.

Insisto: no es posible la reconciliación si el sector independentista no hace autocrítica, modifica el rumbo de colisión, replantea la estrategia y hasta genera nuevos liderazgos. Aunque está mal que lo diga al día siguiente de la elección del nuevo presidente.

¡Pero si van de héroes por la vida!

Con el daño causado.

Ya no me refiero a los daños institucionales.

La aplicación del 155.

Ellos no tuvieron la culpa de nada.

Se aplicó sólo. La responsabilidad fue no ya de los jueces sino del “bloque del 155”.

¡Los catalanes fuimos los primeros!

Ni los vascos tuvieron tentaciones. Ni siquiera en el momento más algido de ETA. Cuando la organización terrorista mataba 80 o 90 años personas al año.

A los canarios se les amenazó a finales de los 80 por unos aranceles pero bastó mandarles el burofax correspondiente.

En cambio los catalanes batimos todos los records. Apenas 40 años de recuperado el autogobierno.

Y sin plan B.

No entraré a valorar los daños económicos porque son de sobras conocidos.

El problema no es que se hayan ido las empresas, el problema es que no vuelven.

¿Cómo van a volver? La economía, para funcionar, necesita estabilidad política y seguridad jurídica.

Por eso, ya sólo faltaba la foto final del pleno de investidura. Con diputados de la CUP -incluso alguno de ERC- levantando el puño.

Una manera fantástica, sin duda, para generar confianza en los mercados internacionales y los inversores extranjeros.

Luego están los daños sociales. Los únicos que la niegan la fractura social son los que la han provocado.

Como Torra en aquella entrevista, también en La Vanguardia, el 5 de agosto del 2018.

El entonces director, Màrius Carol, le preguntó:

- “¿Cree que la sociedad catalana está fracturada?”

Y el presidente respondió: “No. Es una sociedad que debate apasionadamente, como cualquier sociedad mediterránea”. Parecía un anuncio de Estrella Damm.

Aunque lo peor, como decía, es la inestabilidad. El bloqueo institucional. La parálisis legislativa. La falta de liderazgo, en definitiva.

Y cuando la inestabilidad política se instala en una sociedad es muy difícil salir de ella. Es como un pozo sin fondo.

Al fin y al cabo aquí hemos tenido elecciones anticipadas en seis ocasiones: 2006 (Maragall), 2012 y 2015 (Mas), 2017 por la aplicación del 155 y en el 2021 por la sentencia judicial a Torra.

Un record no superado ni por Grecia en sus peores momentos. Tsipras convocó dos.

En aquel acto en Perpiñán organizado para contraprogramar la visita del Rey a Barcelona; Mas, Puigdemont y Torra se quejaban amargamente de que no era normal tener los tres últimos presidentes de la Generalitat perseguidos por la justicia.

Y ciertamente no es normal: ¿Se imaginan lo que deben pensar en la Unión Europea de nosotros?

Sin olvidar de la creación de chiringuitos. Ahora tendremos 14 consejerías. No llegamos a los 23 ministerios de Pedro Sánchez pero se crean tres nuevas: Feminismo, Cambio Climático y Derechos Sociales, que deben ser los derechos de los presos.

Hasta se mantiene la Oficina de Derechos Civiles para recordarnos permanentemente lo malo que es el Estado. Como los reportajes de Mediapro que dan por TV3.

En fin, ¿ustedes creerán que durará este gobierno?

Yo, por la cuenta que les trae, creo que sí. Intentaran aguantar el máximo.

Aunque necesitan nueve órganos de coordinación, según reciente recuento de Iu Forn.

No sólo eso sino que harán también ... ¡ejercicios de convivencia!

Esto va a ser cuatro años más de matraca.

No van a parar de mirarse de reojo, sacar pecho, a ver quien la tiene más larga.

En realidad, antes de empezar ya ha habido bajas significativas como Elsa Artadi o Josep Rius. No sé si es desconfianza o acojone.

Y mientras en Catadisney seguimos jugando al proceso.

Por eso, cuatro años más perdidos.

Con el agravante de que no llevamos cuatro, llevamos ¡veinte!

En la última legislatura de Pujol (1999-2003) ya no se hizo nada. Todo fue preparar el aterrizaje de Mas a ver si conseguían manterse en el poder. Hasta lo nombró conseller en cap (2001).

Recuerdo que en esa época asistí a la presentación de la Administración Oberta de Catalunya en un acto en la Llotja que costó un pastón. Incluso el PP presentó unas preguntas parlamentarias para esclarecer el costo.

Era uno de los proyectos emblemático del nuevo gobierno Mas. Se disputaban su control David Madí (Comunicación) y Antoni Vives (Presidencia), que ya andaban en malas relaciones.

Al terminar el acto me acerqué a uno de los numerosos ordenadores que había repartidos por toda la sala. Apreté una tecla. No funcionaba.

Pregunté a una azafata. ¡Eran de mentirijillas! ¡Puro plástico!

Pues eso: en plena cuarta revolución industrial -la de internet- aquí estamos todavía con el proceso.

El resto de economías de nuestro entorno no esperaran a que los catalanes se pongan las pilas.

A este paso vamos a perder no sólo ésta sino también la próxima: la del coche eléctrico y sin conductor.

Porque, tras veinte años de marear la perdiz -el Estatut, la financiación, el derecho a decidir, el proceso- hemos vuelto a la línea de salida.

Parece que Catalunya no tiene arreglo.

Publicitat
Publicitat

11 Comentaris

Publicitat
#10 Sergi Sergio, Barcelona, 24/05/2021 - 22:21

4 años mas perdidos, en total seran 13 años perdidos desde que se inicio el proces, pero a ellos les da absolutamente igual, 4 años mas cobrando, viviendo del erario publico, llenandose los bolsillos, a ellos que mas les da, seran 4 años mas viviendo a costa nuestra y ya esta, el pais en caida libre y sin frenos pero ellos viviendo muy bien.

#9 Venanci, Vilassar, 24/05/2021 - 16:06

Historicament en aquest dissortat pais els electors sempre han preferit premiar als personatges que lluien demagogia i hipocresia, que embaucaven a la gent amb emocions per manca d'arguments. De l'iluminat Macià als mediocres actuals poca diferencia hi ha. Deia en Pla "cada pais te els politics que es mereix" i lamentablement el ramat decideix

#8 Montse, Barcelona, 24/05/2021 - 12:44

Gracias a usted, sr. Rius, me entero de hechos que desconocía como cuando cuenta lo del acto de presentación de la Adm.Oberta de Cat. Es un chiste lo que usted descubrió con los PC en el mismo ¡eran de mentijirillas¡ Ja,ja, ja.

#6 A., Barcelona, 23/05/2021 - 22:39

Xavier, eres muy duro con los políticos indepes. Y no veo que sean tan culpables. Ellos les dan a su parroquia lo que quieren El llacista quiere promesas de paraíso y helado de postre. Y Junts i Erc se lo dan. Son los políticos indepes cínicos o es la masa indepe gi*l_po-#lla? Las dos cosas, pero más lo segundo.

#5 recordad 6 y 7 de septiembre , Barcelona is not Cataluñistan , 23/05/2021 - 14:26

¿Y en qué consiste ese diálogo?¿Qué se considera ganar holgadamente? Según el secesionismo ya han ganado ya que sólo el voto secesionista cuenta y el diálogo consiste en que sólo sus argumentos son los válidos, creer lo contrario es pecar de inocencia