Publicitat
La Punteta · 27 d'Agost de 2020. 08:05h.

ALEXANDRE COLOMER MATUTANO

Economista, consultor immobiliari i financer

Depresión económica 2021

Según la OMS, el próximo otoño e invierno de este año sufriremos las consecuencias de la segunda ola del Coronavirus (Covid-19), y se intuye que los efectos sobre la población y la economía serán determinantes. Lo advertí en otro artículo que se puede leer en este link.

Desde Carter primero a finales de los 70`s, Reagan en los años 80`s y luego George H.W. Bush desde el año 1989 dieron origen a la Globalización y al actual Modelo Económico (con la caída de la URSS) basado en el crecimiento ilimitado en base a la deuda infinita, éste Modelo Económico ha sido vigente hasta el día de hoy. Hemos vivido en términos generales una de las mejores épocas de paz y prosperidad de la historia de la humanidad. Las consecuencias del Covid-19 ha puesto de manifiesto que el actual Modelo Económico ( Deuda y consumo infinito en un planeta de recursos limitados) ha llegado a su fin.

Tras años de estudio y análisis, de documentarme, de seguir los indicadores macroeconómicos y viendo las consecuencias ocasionadas por el Covid-19: puedo indicar que a finales de este año sufriremos un shock bursátil, económico y social nunca vistos. Habrá un cambio de paradigma.

Sufriremos un parón de la economía mundial, las empresas y los trabajadores que al no tener flujo de caja y ingresos respectivamente, la economía global entrará en bancarrota y las consecuencias para los mercados bursátiles serán decisivas, provocando que la renta variable pueda caer más de un 70% y los inversores busquen valores refugio cómo el oro, la plata, el Bono alemán a 10 años, el franco suizo y las tierras agrícolas. Y esto tendrá implicaciones directas en las empresas, los trabajadores, los bancos y los estados. Veremos en los próximos meses quiebras, bancarrotas y despidos masivos.

Durante el año 2021 y en los años venideros, sufriremos una crisis económica y social sin precedentes. En términos generales el PIB mundial y la renta per cápita se retraerán muchísimo. Países cómo España será uno de los grandes perdedores. Aumentará el índice del paro al 50% o más, la temporabilidad laboral será la norma y el PIB se reducirá a más de un 30%. Esto acarreará problemas sociales, de aumento de la pobreza, de las desigualdades, la delincuencia, del consumo de fármacos antidepresivos y de sustancias drogo-dependientes.

El Gobierno español, con los votos de la oposición, ha tenido el acierto de aprobar el Ingreso Mínimo Vital (Renta Básica). ¿Cómo lo llevarán a cabo?

El Covid-19 si algo ha puesto de manifiesto, es que la forma de hacer negocios y de trabajar no volverá a ser como antes. Nada de grandes eventos, reuniones masivas o encuentros presenciales. Provocará un cambio de “cómo hacer las cosas”. Los sectores económicos más afectados serán aquellos que impliquen alta densidad de población en un mismo espacio/tiempo: tal cómo la industria del ocio, espectáculo, restauración, deporte, turismo de masas, fábricas y oficinas etc. (podríamos añadir las manifestaciones, mítines políticos y las votaciones electorales). Ello tendrá implicaciones laborables contundentes (despidos masivos).

Durante la pandemia la irrupción de la tecnología, la robótica, la inteligencia artificial y la digitalización han sido imparables. Conceptos cómo Zoom, turismo virtual 3D, 5G, Big-Data, impresoras 3D y el blockchain (euro, dólar, etc digital) serán la norma en el futuro inmediato. 

El sector público también afronta una era dominada por la digitalización y la inmediatez. La burocracia acostumbra a ser sinónimo de lentitud, pero la realidad digital exige otro ritmo. El coronavirus ha sacudido los tiempos institucionales. Se trata de resolver una serie de retos comunes y los servicios deberán hacerse online y en la nube.

La inteligencia artificial y la robótica cambiarán el mundo empresarial, laboral y la vida cotidiana. Las máquinas liberarán al ser humano de las tareas repetitivas.

Quizás dentro de unos años se presentará a las elecciones un partido político liderado por un robot, con un eslogan que dirá: “contra la corrupción, sostenibilidad”.

Gracias a la pandemia hemos podido comprobar que vivir confinados en grandes ciudades con alta densidad de población, tiene sus peligros de contagio.Tal cómo está sucediendo en diferentes ciudades del planeta, existe una migración de la población urbana, profesionales especializados con trabajos digitales (teletrabajo) hacia el extrarradio de las ciudades o a pueblos más pequeños, buscando calidad de vida en un entorno más natural y sostenible. En consecuencia habrá una devaluación muy acusada de los precios de las viviendas de los centros de las ciudades, durante los próximos años. La bajada de los precios de venta y alquiler de las viviendas podría ser superior al 50% y en algunos barrios el 100%, susceptibles de sufrir ocupaciones ilegales.

Actualmente los juzgados se preparan para recibir un aluvión de procesos judiciales por el impago del alquiler o la hipoteca de locales comerciales y otros inmuebles vinculados a la actividad económica durante la crisis del Covid-19 como oficinas, naves industriales e inmuebles relacionados con el turismo (hoteles, ocio y restauración). Quizás deberían aplicarse políticas municipales que permitan el cambio de uso a vivienda. Ésta sería una solución para el al acceso a una vivienda digna y a su vez evitar la degradación, las ocupaciones ilegales y el aumento de la delincuencia de los barrios.

Con el actual Modelo Económico (Deuda infinita) el crecimiento del consumo de recursos del planeta, que son recursos finitos, el crecimiento de la población y de la “clase media” ha sido exponencial. Esto ha acarreado problemas severos irreversibles en el medio ambiente. El daño sufrido hacia el planeta con el consumo de recursos primarios y, a su vez, la generación de residuos y de la contaminación, puede tener implicaciones severas para la naturaleza y su biodiversidad vegetal y animal. Como podemos observar el clima en los últimos años se ha alterado y sus implicaciones irreversibles sobre las cosechas de los alimentos podrían alterar de forma abrupta el alza de los precios de los mismos. Todo ello provocará hambrunas, migraciones masivas, tensiones sociales, conflictos civiles y a su vez la implementación de políticas restrictivas de la libertad individual.

Estamos en la antesala de la peor crisis económica, política, social, sanitaria, alimentaria y ecológica de los últimos 100 años. Esta es una crisis SISTEMICA del Modelo Económico vigente.

Publicitat
Publicitat

4 Comentaris

Publicitat
#3 Sergio, Barcelona, 31/08/2020 - 23:54

He vendido el piso y me he ido a un pueblo por la zona de Vic.
Las ciudades se están convirtiendo en cárceles donde cada día hay más gente pidiendo, más robos y delincuencia.
Y esto es la antesala de lo que se avecina... va a ser un completo desastre.
Así pues, en la casa con terreno cultivaré mis propias verduras y hortalizas, junto a gallin

#2 Joan, Bcn, 29/08/2020 - 09:35

Y no olvidemos que, después de las grandes depresiones como la del 29, vienen las guerras

#2.1 Pepe, Alacant, 02/09/2020 - 13:07

No es siempre así, en 1914 había en Europa una prosperidad generalizada, y hubo guerra. La guerra entre naciones la provocan los poderosos por su propio interés, no los pobres, o los parados, que desesperados pueden provocar revueltas y revoluciones, pero no guerra.

#1 Pepe, Alacant, 29/08/2020 - 09:12

El patrón oro, y la separación de la banca comercial, y la banca de inversión, fueron las bases de la prosperidad de la postguerra, de persistir, hubiéramos crecido mucho más lento, pero más seguros. Y lo que es peor, desde el crack de 2008, lejos de escarmentar, la deuda mundial se ha cuadriplicado, después del COVID da miedo imaginar que ocurri