Publicitat
La Punteta · 22 de Juliol de 2021. 17:39h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Desmontando TV3

Éstos no salen por TV3

 

El pasado domingo me perdí mi programa favorito para ver el especial TV3 sobre Vox.

Me refiero a History Happy Hour, el único programa que vale le pena ver en televisión, y que presentan mis amigos Rick Beyer y Chris Anderson en Youtube.

Digo amigos porque hasta los entrevisté. O sea que, como mínimo, son amigos virtuales.

Pero no quería perderme el 30 minuts sobre el partido de Abascal. Aunque el resultado era previsible.

De entrada decir que el presentador, Carles Solà, es indepe reconocido.

Yo mismo asistí, el 20 de abril del 2015, a un acto en Martorell de inmigrantes a favor de la independencia en el que Carme Forcadell asistía como estrella invitada y él como presentador.

Dos años después fue recompensado con la dirección de uno de los programas estrellas de TV3. En julio del 2017 -apenas unos meses antes del 1-O- cuando este país iba gozoso hacia el precipicio.

Anteriormente había presentado también el programa Tot un món. Lo había visto alguna vez y no era una programa informativo sobre la inmigración -ventajas e inconvenientes- sino un programa a favor de la inmigración.

Con este breve resumen quizá poner de manifiesto que no era la persona más indicada para dirigir o presentar un programa sobre Vox. A ello quizá habría que añadir otro detalle: según su perfil de Linkedin es miembro también de Plataforma per la Llengua.

Pero a pesar de eso vamos a darle un plus de confianza. Aunque, en la presentación, ya dijo que Vox hacía un discuro “abiertamente de extrema derecha”.

Yo, ahí, tengo mis dudas.

Y de hecho uno de los entrevistado, el asesor en comunicación política Antoni Gutiérrez Rubí, afirmó que a su juicio que tampoco era extrema derecha sino más bien "derecha extrema".

La opinión de Gutiérrez Rubí tiene, por supuesto, mucho más valor que la mía. No sólo porque es un conocido consultor sino porque, ya dicho sea de paso, viene de la izquierda. Es hijo del gran Antoni Gutiérrez Díaz, el Guti.

Lo he dicho siempre. Vox no es extrema derecha. Al menos la extrema derecha de los años 30.

Entre otras razones porque -a diferencia del falangismo, el fascismo o el nazismo- no quiere acabar con las democracias parlamentarias.

Lo que quiere, como cualquier otro partido, es mandar. Y si no, influir.

Es curioso como los medios de comunicación españoles -TV3, La Sexta o El País- definen a partidos similares a Vox en el resto de Europa como “identitarios”, “populistas” o “anti-inmigración”. Pero aquí los tratan directamente de “extrema derecha”. No sé qué pensar.

El programa prometía porque, según la cadena, entevistaba a una serie de supuestos expertos y pretendía averiguar “¿dónde se vota más en Catalunya? ¿Quién los vota y por qué?".

Aunque para eso no sé si hacía falta una programa visto que, en las últimas elecciones, sacaron once diputados de golpe. Cuarta fuerza política en su estreno. Incluso por delante de la CUP, que van todo el día dando la tabarra como si fueran la conciencia crítica de este país.

Por eso, a la última pregunta de quién los vota es fácil de contestar: catalanes. Más de 200.000 en las últimas elecciones -casi un 8%- aunque, en TV3, les duela. De hecho una de las tesis del reportaje es que los votantes eran “antiguos funcionarios del Estado”.

El panel de expertos era también de lo más curioso. Todos estaban en contra. No es que no hubiera ningúno a favor sino que el más neutral fue el citado Antonio Gutiérrez Rubí.

Ya puestos, en vez de entrevistar a “expertos”, haber entrevistado directamente a Ignacio Garriga o al mismísimo Santiago Abascal y le sueltas en toda la boca: "¿Ustedes son de extrema derecha?”

Pero si había incluso el fotoperiodista Jordi Borràs, especialista a detectar fachas en la distancia.

Un día se chivó de que unos que habían ido el 12 de octubre a Montjuïc. Sí, eran unos fachas pero se estaban tomando tranquilamente unas cervezas. Salieron unos antisistema de can Vies y les pegaron una paliza. El comunicado de los Mossos citaba el “alto grado de violencia” que habían utilizado los agresores.

Y en otra ocasión, estando acreditado en el Parlament, dijo que el entonces portavoz de Ciudadanos Jordi Cañas era un “chuloputas”. Claro, para él todo aquel contrario a la independencia debe ser facha.

Aunque creo que Jordi Borràs cotiza a la baja desde el día que salió por TV3 desmintiendo al mismísimo presidente Torra. Dijo que los jóvenes violentos de la Plaza Urquinona eran “de aquí”. Nada de “infiltrados” y “provocadores” cómo había aseguradoTorra. Desde entonces no lo veo tanto por la cadena.

En fin, toda la tesis del reportaje era que Vox es extrema derecha pero no consiguieron encontar ninguna aguila franquista en mitin alguno.

Al contrario, hasta salió una chica que dijo que había sido votante socialista “toda la vida”

Gutiérrez Rubí volvió a dar en el calvo: “Los votantes de Vox se parecen a mí y a mis vecinos”.

Mientras que Toni Rodón, un politólogo de la Pompeu, también acertó: “Los partidos de izquierda ya no reciben el voto mayoritario de los obreros”.

Lo que digo yo siempre: la izquierda, en vez de proponer cordones sanitarios, tendría que preguntarse por qué sus votantes salen huyendo hacia opciones más extremas.

Y, para rematar el clavo, salió otro votante de Vox que dijo que “no me siento radical”. “No tiro piedras a la Policía”, añadió.

Fue un zasca en toda la boca de los autores del reportaje no sólo por nuestros ansisitema sino también por nuestros indepes. A veces unos y otros se confunden o van de la mano.

Al fin y al cabo, en la última manifestación a favor de Pablo Hasel intentaron quemaron una furgoneta de la Urbana con un agente dentro.

Mientras que los independentistas han ocupado aeropuertos, cortado autopistas, bloqueado fronteras, quemado contenedores y provocado incendios en el centro de Barcelona.

Si circulan por la Ciudad Condal veran que, en muchos cruces del Ensanche, el asfalto todavía está maltrecho. Colau debe esperar a la próxima mani.

En cambio no he visto a militante de Vox alguno quemar una papelera. Al contrario, en la última campaña tenían que ir con paraguas a los mítines -en Salt o en Valls- porque es lanzaban piedras.

De hecho, las últimas decisiones de la justicia desmienten incluso que Vox sea “extrema derecha” como dice TV3.

La Audiencia de Madrid les dio la razón con el cartel sobre los menas.

Y luego el TC -con polémica- sobre el estado de alarma. Ahora resulta que quien restringe derechos fundamentales no es Vox sino Pedro Sánchez. Vaya por donde.

En fin, ya puestos espero ahora un 30 Minuts sobre las juventudes de la CUP que van pintando iglesias, montando numeritos lésbicos en Montserrat o pintando incluso sedes de partidos parlamentarios.

Sobre los escamots indepes que ilustra este artículo, otra de las consecuencias del procés: ahora tenemos una extrema derecha nostrada aunque no sale por TV3.

O sobre el Front Nacional de Catalunya, esa versión indepe de Vox. En la última convocatoria electoral -obtuvo 5.000 votos- hasta se presentaba una estrella de Rac1 además de un expresidente del Cercle Català de Negocis. Llega a ser de Vox y lo echan de la cadena.

Acabé entendiendo el objeto último del reportaje cuando el fotógrafo Jordi Borràs dijo que “antifascismo y democracia son sinónimos” y que tendríamos que “estar preparados porque el embate será muy fuerte”.

¡Hombre el “embate democrático”! ¿Lo pillan, no?

Era una manera también de promover, desde un medio publico, el cordón sanitario a Vox. En plan Felipe V: “que se consiga el efecto sin que se note el cuidado”.

El reportaje terminaba con la voz en off de Santiago Abascal durante un acto electoral proponiendo tomar el “control de la TV3”.

Fue el golpe definitivo.

¡Se estaban curando en salud!

Así, si nunca a alguien se le ocurre cerrar TV3 -la verdad es que se lo han ganado a pulso- podrán decir que es culpa de Vox.

Publicitat
Publicitat

8 Comentaris

Publicitat
#9 C, Vilassar de Mar, 23/07/2021 - 14:47

No sé si reflexionen com nens de 3 anys o menteixen descaradament. Potser una mica de tot. Més enllà de les poques simpaties que Vox m'inspiren. Però d'aquí a tirar-los pedres, com volia una sra. de la CUP, sense que l'entrevistadora mogués ni una pestanya... La República de P3.

#8 Capit@n España, Purgandus populus!!, 23/07/2021 - 14:30

Según el razonamiento empleado en el articulo el Independentismo SI seria extrema derecha porque quiere acabar con la democracia, en concreto con la división de poderes. Pero también porque niega derechos a los catalanes no independentistas, porque esta en contra de que "los votos de las personas de Cataluña deben de tener el mismo valor",etc

#7 pepe, andorra, 23/07/2021 - 13:31

lo q habria q hacer es cerrar todas las televisiones publicas y quitar toda subvencion, soborno, a todo diario, revista o periodico digital. Asi habria mas dinero para hospitales, pensiones, justicia y educacion; con lo q habria menos dinero para el clientelismo, el nepotismo, la corrupcion y la incompentencia de los actuales señores feudales.

#6 FERRANOT, BARCELONA, 23/07/2021 - 10:18

La foto que ilusta el artículo no tiene precio, jejejej. No son más ridículos porque no entrenan. Y, sí, cada vez más clases populares votan a derechas extremas. Y, si lo hacen, es porque a las izquierdas les importa un bledo problemas como el flagrante problema de la ocupación de viviendas o los problemas que genera la inmigración descontrolada.

#5 VRaptor, Alicante, 23/07/2021 - 00:29

Cuando se emplea el lenguaje de forma amenazante y despectiva acerca de, en este caso VOX, quien es considerado como enemigo y se subliman cualidades o aspectos inventados, evidentemente negativos, comparándolos con los que fueron el paradigma de la barbarie, de la que ellos,TV3, son ejemplo vivo, únicamente demuestran que patalean de miedo.