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La Punteta · 20 de Febrer de 2021. 09:55h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

El hundimiento de una sociedad


El viernes, tras levantar una barricada con contenedores y prenderle fuego, tuve ocasión de entrevistar a un par de jóvenes que participaron en la manifestación a favor de Pablo Hasel.

Uno de ellos me confesó que lo hacía porque "me hacía gracia" y el otro que había venido "por diversión". Al primero le pregunté el nombre del rapero que ha originado la cuarta noche de disturbios en Barcelona y ni siquiera lo sabía.

Actuaron, por cierto, con toda impunidad. Los Mossos se parapetaron en el Parque de la Ciudadela -a más de quinientos metros de distancia- en previsión, supongo, de un ataque al Parlament como el del Capitolio. Eso que pasa sólo en países lejanos.

Yo no entiendo de despliegues policiales ni de control de masas pero lo del viernes no es normal. La gente bajaba por Vía Layetana y -tras lanzar algunos objetos contundentes contra Jefatura- siguió avanzando.

Lejos se veían furgonetas de los Mossos d'Esquadra con sus sirenas azules. A medida que descendía la manifestación, las unidades desplegadas mantenían la distancia. Hubo un momento en que los manifestantes que iban en cabeza empezaron a correr hacia los vehículos policiales. ¡Y salieron huyendo!

Lo que todavía les envalentonó más. Pero que no se entienda esto como una crítica a los agentes de a pie -ni siquiera los de las cuestionadas Brimo o Arro, un saludo desde aquí-, quizá tampoco a sus mandos jerárquicos sino a sus superiores políticos empezando por el consejero de Interior, Miquel Sàmper. Parecía difícil superar a Miquel Buch, lo está consiguiendo. Me lo decía Manuel Trallero apenas unas horas antes: "ningún gobierno del mundo deja a su policía con el culo al aire".

Aquí la policía ha sido cuestionada desde arriba -¡empezó Torra!- y erosionada desde dentro por las propias fuerzas parlamentarias: No sólo la CUP y los Comunes -en este último caso ya suficientemente grave- sino por ¡JxCat! ¡El partido en el gobierno! El miércoles salía la diputada Aurora Madaula por TV3 y decía que querían "una policía democrática". ¿Y los Mossos que son? ¿Una policía franquista? ¡Pero si la crearon ellos! 52330-screensnapz025.jpg

 

Hay que subrayar también que, de una manifestación de unas 4.000 personas, fueron apenas una veintena los que iniciaron los disturbios. Vi a jóvenes tirando motos al suelo y golpeándolas mientras otros les reprochaban la violencia gratuita y volvían a ponerlas en su sitio.

Pero el problema de Catalunya es que ya no manda nadie. Ni en el Govern ni en los Mossos -no les dejan- ni en TV3. Son demasiados años de desgobierno. Se ha quebrado el principio de autoridad -fundamental en las sociedades civilizadas- e incluso el respeto al uniforme.

De pequeño un uniforme casi imponía miedo. Aunque fuese el del conductor del autobús. Ahora ya no. Hasta los jóvenes no es que lancen botellas contra los furgones policiales desde una prudente distancia sino que los golpean directamente con sus propias manos.

Se necesitan medidas urgentes.

Propongo, por ejemplo, que a los bomberos de Lleida que han hecho un homenaje a favor de Pablo Hasel les descuenten los desperfectos del sueldo y que TV3 deje de enaltecer al rapero en cuestión so pena de cese inmediato de Vicent Sanchis. Pero si hasta salió en el FAQS insultando mientras que en el APM -el programa de la productora de Antoni Bassas- le rieron las gracias.

Porque el rapero en cuestión no está en la cárcel “por cantar canciones” como dijo la portavoz del gobierno catalán, Meritxell Budó -mintió una vez más- sino por acumulación de sanciones: un ofensa en el 2017, una violación de sede en el 2018, una agresión -¡al testimonio de un juicio!- en el 2020 y otra a un cámara de TV3 en el 2020. Éste hombre iba amenazando a diestro y siniestro: a Patxi López, a José Bono. Incluso a ¡Loquillo!

Tenemos también un graciosillo en TV3 diciendo “Puta España” y aquí no pasa nada. Acuérdense cómo nos pusimos los catalanes por aquellas chirigotas de Cádiz del 2018 sobre Puigdemont. ¡Casi ardió Troya!

La cosa ya viene de lejos porque aquí se puede quemar una Constitución en la cadena pública y tampoco pasa nada. La que se habría montado si hubieran quemado un Estatut o una estelada en Telemadrid o en TVE.

Al contrario, a la autora de los hechos -como a Jair Domínguez-, no sólo no fue reprendida sino hasta ascendida. Combina el supuesto humor con la información. En cuanto te metes con el Estado opresor o estás a favor de quemar contenedores te dan no uno sino dos y hasta tres programas gracias a Núria Llorach, Vicent Sanchis, Saül Gordillo, los mandamases de la Corpo.

¿En qué hemos convertido Catalunya? El 5 de septiembre del 2017 -cuando todo el mundo ya estaba subido en la ola y parecía que este país se encaminaba imparable hacia la independencia- ya advertí de que nos íbamos literalmente "a la mierda".

Y perdonen la autocita pero los masocas que tienen la inmensa paciencia de seguirme aquí o en las redes -de verdad que para mí es un misterio- saben que he advertido con frecuencia de los efectos del proceso. Efectos de los que no están exentos de responsabilidad, incluso judicial, los tres últimos expresidentes: Artur Mas -ahora en plena operación de blanqueo-, Carles Puigdemont y Quim Torra:

La inestabilidad política
La parálisis legislativa
La inseguridad jurídica
La incertidumbre económica

Si semejante cóctel explosivo ya es letal en condiciones normales imaginen además en plena pandemia. A los comercios castigados por la crisis sólo les falta que les roben -como el Decathlon por segunda vez- o les rompan los cristales con toda impunidad. ¡Aquí no pasa nada! ¡Apenas cuatro detenidos! Dos en Barcelona y dos en Gerona. ¡La violencia sale gratis!

Las imágenes de los disturbios -como los de la mal denominada en su día batalla de Urquinaona- han vuelto dar la vuelta al mundo. No habrá turista que venga.

Pero hay todavía un efecto peor: Estamos asistiendo, en vivo y en directo, al hundimiento de una sociedad.

Una sociedad que hace apenas unos años presumía de madura, transversal, democrática, acomodada. Incluso, si me permiten decirlo, estaba demasiado orgullosa de sí misma. Con una tendencia preocupante a mirarse el ombligo. Ahora lo estamos pagando.

En fin, hagan como yo. Tómenselo con filosofía. En momentos adversos siempre recuerdo lo que dijo Franco tras la muerte de Carrero Blanco: "No hay mal que por bien no venga". Lo dijo en una comparecencia televisiva y la gente se quedó atónita. Ha quedado, sin duda, como uno de los misterios de la historia reciente de España.

Dentro de las desgracias aprovechen la oportunidad para ver el espectáculo en primera fila. Hasta los romanos que presenciaron la caída de Roma no debían saber entonces que estaban viviendo un acontecimiento histórico.

Pero no duden, ni por un momento, que los que nos llevaron al precipicio -Mas, Puigdemont, Torra, Junqueras, etc.- no es que hayan hundido una sociedad es que han hundido también Catalunya.

Por eso quiero tener, modestamente, unas palabras de recuerdo para los que prendieron la mecha -nunca mejor dicho- sin pensar en los efectos y ahora van diciendo que "nada salió como esperaba". Artur, ¿qué esperabas?

Los de los tuits de aquel 26 de octubre del 2017 que hicieron que Puigdemont se echara para atrás en vez de convocar elecciones: Gabriel Rufián, Toni Castellà, Titon Laïlla, Jordi Cuminal, Albert Batalla, Antonio Baños. Y quizás todavía me dejo alguno.

Los que daban lecciones desde la tribuna del Parlament -"sense por" lucía en la camiseta Anna Gabriel- o proclamaban "hasta el final" como Marta Rovira antes de salir huyendo a un país que es la meca del capitalismo financiero.

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Los que como el citado Oriol Junqueras tampoco supieron hacer callar a su secretaria general cuando le iba diciendo aquella noche por Palau que le dirían "botifler" hasta en el último pueblo de Catalunya.

Aquel presidente que engañó a todo el mundo -"mañana todos al despacho"- antes de salir huyendo escondido en el maletero de un coche con la complicidad de un sargento de los Mossos o aquel otro, Quim Torra, que jaleó a los violentos: "apreteu, feu bé d'apretar" y flirteó con una guerra corta como la de Eslovenia. "Los eslovenos lo tuvieron claro", proclamó.

Los múltiples palmeros -Pilar Rahola, Francesc-Marc Álvaro, Vicent Sanchis, José Antich, Jordi Barbeta, Antoni Bassas, etc.- que aplaudieron al proceso por proyección social, por ir a TV3 o simplemente por dinero. Aquí habría que incluir a algunos progres -como Ferran Mascarell, Josep Ramoneda, Antoni Puigverd- que también cambiaron de bando. Ahora, cuando el viento ha vuelto a variar de dirección, vuelven al rumbo original.

Los representantes de la sociedad civil -como Jordi Sánchez y Jordi Cuixart- que se dejaron querer y ejercieron de tontos útiles del proceso -de hecho fueron los primeros en ser encarcelados- aunque probablemente lo hicieron a sabiendas y queriendo.

Los medios de comunicación públicos como TV3 o incluso privados -¡Rac1!- que han echado leña al fuego inconsciente, deliberada, expresamente.

Los consejeros que salieron huyendo y hasta los que se quedaron a pesar de que acabaran en la cárcel.

Las portavoces del Govern que mienten e incluso los presentadores del Telenotícies que hacen lo mismo. Walter Cronkite estaría revolviéndose en su tumba.

A todos ellos déjenme decirles, desde este humilde espacio, una cosa: deberían quedarse en casa avergonzados de lo que hicieron -¡sabían que no podía salir bien!- en vez de ir de plató en plató como si fuesen héroes. No lo son.

Pero hasta que en este país no cambien muchas cosas -empezando por TV3- no tiene arreglo e iremos de mal en peor.

Esto sólo ha hecho que empezar.

Disfruten lo votado. Y, sobre todo, lo sembrado.

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43 Comentaris

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#41 bejota, bcn, 24/02/2021 - 12:10

El separatismo ha perdido el 30% (casi 1 de cada 3) de los votos que obtuvo en 2017: de 2.079.000 a 1.456.000, més de 623.000 catalans han dit adéu al prusés, la secesión ya no les ilusiona, no ven necesario movilizarse. Otto Von Bismarck : "España es el pais más fuerte del mundo: los españoles llevan siglos intentado destruirlo y no lo han cons

#40 Tabarnés puro, Barcino, 23/02/2021 - 10:09

Efectivamente, estamos asistiendo al Hundimiento Lazi. O para que me entienda hasta el lazinyordu más recalcitrante en el último rincón de Catalunye, l'Enfonsament Lazi:
https://www.youtube.com/watch?v=pz5AkS0sibM
Creo que el Mas-ías haría un muy buen papel protagonista. Papel que, por otra parte, se ha ganado a pulso. Que aproveche.

#39 Pepón, Bcn, 23/02/2021 - 08:47

Estaba cantado que iniciar semejante proceso, y lo que es más grave, continuarlo después de haber perdido el autodenominado plebiscito, traería fatales consecuencias. Aquella noche del "hem guanyat, hemos ganado, we win, etc..." iniciaron una huida hacia delante que como siempre ha resultado fatal. Son cobardes, fanáticos e irresponsables.

#39.1 Tabarnés puro, Barcino, 23/02/2021 - 10:01

Totalmente de acuerdo. Las huidas hacia adelante traen estas consecuencias.

#38 Naranjas, Bcn, 22/02/2021 - 21:22

Bésame la mano y llámame padrino... Ay, los los chorrillos carne de cañón, que tontitos útiles para la causa indepe. Bueno, la culpa es de España, que es mala. El covid? Eso que es? Una cosa que mata ancianos. Da igual. Els carrers seran sempre nostres.

#37 Chris, Lérida (RIP Cataluña), 22/02/2021 - 20:44

La culpa viene con las"buenas"intenciones de formar una sociedad culta,enseñando desde niños,no a ser niños,sino a ser críticos con la gente fuera de Cataluña,para seguir un marco mental de crítica hacia lo exterior,mientras se hagan la vista gorda en asuntos de los que son de la misma cuerda.TV3,la gran culpable.