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La Punteta · 3 de Maig de 2020. 11:59h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

El jefe de prensa

 

El pasado 18 de abril le pregunté al consejero de Interior, Miquel Buch, si era normal que su jefe de prensa se metiera con Gabriel Rufián.

Al fin y al cabo Rufián es diputado en el Congreso. Y con la ley en la mano -nos guste o no- un diputado nos representa a todos.

Buch me contestó diciendo que “tiene derecho a expresarse en libertad”.

Cuando insistí en que era un cargo de confianza me cortaron en Palau -las ruedas de prensa son telemáticas- y me dijeron que las opiniones tenían que estar "al margen”.

El consejero ni me contestó. Dijo que sólo respondería preguntas “sobre el covid”.

Lo cierto es que Joan Maria Piqué ya ha sido protagonista de otros encontronazos.

Días antes había polemizado con Joan Coscubiela, en este caso exportavoz de Catalunya sí que es Pot en el Parlament.

Como el director de comunicación del Govern, Jaume Clotet, que se metió recientemente con Ciudadanos, partido al que calificó de “ultra”.

Supongo que, en su estructura mental, lo de ultra debe ser extensible a los más de 1,1 millón de catalanes que votaron esta formación en las últimas elecciones. Ya saben: todo el que no es indepe es facha.

El alto cargo, todo hay que decirlo, tiene experiencia: hace cuatro años lo hizo con un diputado del PSC, David Pérez.

O sea que, la práctica de meterse con diputados de la oposicón es alentada o recibe el visto bueno de Palau. ¡De hecho son los propios responsables de comunicación los que lo hacen!

Como Núria Llorach, la presidenta en funciones de la CCMA, que tolera todos los insultos de las estrellas de TV3.

Pero hay que decir que Joan Maria Piqué tiene el record Guinness.

Ya e acusó de comportarse como un "troll" el corresponsal de The Guardian -y eso que era el medio internacional más proclive al proceso-, la de Le Monde e incluso Reporteros sin Fronteras.

Yo le estuve pidiendo la lista de los asesores científicos de la Generalitat en la lucha contra el coronavirus y estuvo marenado la perdiz durante quince días.

El retraso, y sobre todo la mentira, me permitió decirle a su jefe que mentía. Cosa que pensaba que nunca diría de un consejero de la Generalitat. Y menos en vivo y en directo durante una rueda de prensa.

Yo creo que Buch ni sabía lo que hacía pero su responsable de comunicación debió decirle: “al Rius, ni agua”. Por desafecto, critico o tocapelotas.

Como aquel entrenador argentino, Carlos Bilardo, que en un partido del Sevilla, le echó bronca al preparador físico por socorrer a uno jugador del equipo contrario.

En fin, un buen jefe de prensa nunca debería mezclar sus sentimientos personales con su trabajo.

Aunque al final, después de tanto insistir, me la dieron.

Ni siquiera publicamos la noticia. No descarto, sin embargo, hacerlo porque todos son de la misma cuerda. Parece que la Generalitat ficha a sus expertos por su proximidad ideológica.

Pero lo peor del asunto Piqué son tres cosas.

Primero, la tentación de la violencia. El hecho de que haya un sector del independentismo que todavía coquetea con la idea de liarse a tiros.

En verano del 2019, por ejemplo, apareció un còmic (“Terra cremada”) que describía una hipotética invasión de Catalunya por el Ejército español y, de rebot, una guerra de liberación.

El prólogo iba a cargo de una estrella de TV3, Jair Domínguez, y entre otras cosas se preguntaba: “¿Cuanto falta para la revuelta, el fuego y las llamas?”. Domínguez no debe haber hecho ni la mili.

Segundo: el desconocimiento de la historia que tiene el propio Piqué porque. Hhombre de profundas convicciones religiosas -incluso próximo al Opus- en 1936 habría sido de los primeros en ser ejecutado en una cuneta.

Y, tercero, que este nivel de hiperventilismo haya llegado a las altas esferas del Govern o de la Generalitat.

Ya lo dijo Buch: son colegas.

Pero quizá lo más increíble es que a la hora de escribir este artículo -a media mañana de un soñoliento domingo- no es que no haya sido cesado o dimitido -en este último caso le haría un favor al consejero- sino que llegara al cargo.

Aunque si llegó presumo que fue precisamente por eso.

También por otra parte, si me lo permitem, la falta de reflejos de la oposición.

Ayer -además del SICME, sindicato de mandos de los Mossos- sólo recibí un comunicado de protesta de Units per Avançar -la antigua Unió- supongo que porque Ramon Espadaler, su líder, había sido consejero de Interior.

Pero ni siquiera pedía el cese, sólo una “rectificación” o “desautorización”. Parece que el hombre podía continuar en el cargo cobrando 75.000 euros anuales.

Los de Ciudadanos han subido el tono esta mañana y han pedido el “cese inmediato” vía twitter.

¿Pero Dónde está el PSC? ¿Los Comunes? ¿El PPC? ¿Han despertado de la siesta? ¿Siguen confinados?

La prensa, en cambio, parece que ha reaccionado. Hasta La Vanguardia le ha puesto un semáforo rojo a Joan Maria Piqué.

Claro que un jefe de prensa no es el presidente de la Generalitat. En el fondo es un mindundi. Aunque alguno lo ha olvidado.

semaforlv.jpg

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14 Comentaris

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#14 Alejandro, Villadecans, 06/05/2020 - 08:13

Ahi estan todos los hiperventilados defendiendo al tipo ese, ahora solo hay que imaginarse lo que esos hiperventilados y el mismo tipo este y ya no digamos su jefe Buch dirian, si el mensaje lo hace un jefe de prensa desde otro punto de España, con el mismo fondo y diciendo, contra los nacionalismos no lo hemos provado y puede funcionar

#13 Capit@n España, Purgandus populus!!, 05/05/2020 - 20:20

Es el inefable "gafas blancas" de la campaña electoral de Arturaco Mas, el nuevo Bin Laden (desaparecido en su refugio de las montañas de Vilassaristán).....Allaaaaa uh akbar !!!

#11 ferran, jonestown , 05/05/2020 - 08:47

un mindundi que s”aixeca 75.000€ anuals...res de nou a la dinamarca del sud...

#11.1 Sergi Sergio, Barcelona, 05/05/2020 - 17:17

75.000 euros es el sou fixe, ara et falta saber totes les dietes, complements i la resta de prebendes, segur que supera els 100.000 euros de llarg.

#10 pepel, andorra, 04/05/2020 - 23:05

a disfrutar lo votado, corrupcion, nepotismo e incompetencia, eso es lo q mejor define a todos los politicos españoles en general y a los de la region española de Cataluña en particular. Por lo demas, es q hoy en dia me importa poco lo q diga el gobierno regional, cualquiera de ellos, pq el q manda, es otro, cuando pase esto, ya se vera....

#9 Ojotuerto, Calafell.tab, 04/05/2020 - 13:12

Cercas tiene razón, la violencia. Del independentismo es preocupante. El desvío de fondos de Sanitat y Bienestar Social al prusses. Y las recomendaciones de "criterios sanitarios" para la asistencia por "necesidad social" una advertencia. Bórrelo tenía razón en lo de desinfectar y Cercas tiene razón en su preocupación con el independentismo