Publicitat
La Punteta · 31 de Juliol de 2018. 18:49h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

El proceso llama a la Guerra Santa

 


Parece que el soberanismo ha entrado en la fase de llamar a la Guerra Santa. Felizmente sin pegar un tiro. Ya dijo el otro día el marido de Pilar Rahola que se iban tan ricamente a Cadaqués y que la República “la dejamos para Septiembre”.

Me recuerda aquel ilustre tuit del profesor Salvador Cardús -uno de los gurús del proceso- que lamentaba que el juez Llarena dictase prisión para los exconsejeros antes de Semana Santa pero que tranquilos, tras las vacaciones todos “al pie del cañon”.

Siempre he dicho que gente que veranea en la Cerdanya o en el Empordà no puede hacer una revolución. Las revoluciones las hacen los hambrientos, los descamisados, los sans-culottes, los que no tienen nada que perder.

Ya lo reconoció aquel consejero antes de que lo cesaran por falta de patriotismo: a la cárcel bueno pero que no le tocaran el patrimonio. La revolución de las sonrisas es, en efecto, la primera revolución de derechas de la historia. Desde el siglo XIX que la burguesía no hacía revoluciones.

Por eso ahora han pasado a la fase superior: a la del autoconvencimiento. Empezó Artur Mas, el astut, en el congreso de defunción del PDECAT cuando dijo aquello de que “la razón, la tenemos”. Es la nueva consigna: somos casi el pueblo escogido de Dios.

Puigdemont vendió el mismo mensaje en su primera rueda de prensa en Waterloo tras la retirada de la euroorden: “Es la causa justa del pueblo de Catalunya, de la democracia, de la libertad y de la autodeterminación”.

Lástima que obvió que es sólo el 47% del pueblo -mejor dicho: de los votantes- pero parecía Churchill haciendo un discurso en la Cámara de los Comunes contra los nazis ahora que el premier británico se ha puesto tan de moda.

Torra, desde luego, se apuntó al carro. También manifestó que tienen “la fuerza de la gente, de una causa justa, de estar en el lugar correcto de la historia”.

Y por la tarde, en el concierto frustrado de Valtònyc, volvió a insistir: "Estamos en el lado correcto de la historia, estamos luchando por la libertad, por la justicia, por los derechos humanos, por las libertades de todos”. “La causa de la independencia es una causa justa y es de justicia que sigamos luchando por la independencia, es una lucha honorable”, añadió.

Da un poco de miedo, la verdad. Supongo que los terroristas que se inmolaron en el Bataclan o en las Ramblas -salvando todas las distancias, por supuesto- también creían que la suya era una “causa justa”.

La historia está llena de locos que consideran que se hallan en el lado bueno de la historia y son los buenos de la película. Al resto, aunque sea el 53%, que los jodan.

Publicitat

38 Comentaris

Publicitat
#28 Jordi BR, L'H, 03/08/2018 - 10:48

Sr Rius, m'agrada molt debatre, encara que en aquest mitjà sigui clara minoría, però la censura de comentaris cansa i molt i treuen les ganes

#27 Agus, Barcelona, 03/08/2018 - 07:05

Están acabados y lo saben...

#27.1 Jordi BR, L'H, 03/08/2018 - 12:00

Hay más de 2 millones de razones que te desmienten

#26 Prudenci, Sabadell (Tabarnia), 02/08/2018 - 17:09

Sólo buscan los separatas lo que ya nombró el Sr. Rius en un artículo anterior. Los separatas buscan la dictadura perfecta.

#25 por una España de todos, la escuela en español, 02/08/2018 - 14:44

pues eso.

#17 Sergi , Barcelona, 02/08/2018 - 14:18

Es una revolucion muy curiosa, la revolucion de todos los vividores que viven de sangrar el erario publico, una revolucion de chupopteros y vividores, todos enchufados en sus cargos publicos de todo tipo, con sueldazos de p m y viviendo como marajas. En fin, la revolucio dels satrapas.

#17.1 Jordi BR, L'H, 03/08/2018 - 12:13

El sector más dinerado de Barcelona no está con el procés, Pedralbes, Sarrià, Bonanova, …. explícamelo, porque el entorno en el que yo me muevo ya sean familiares o amigos, todos somos o autónomos o trabajadores o jubilados; ninguno de ellos funcionarios, y créeme que te hablo de un entorno grande