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La Punteta · 18 de Novembre de 2013. 10:16h.

El PSC coge un bote salvavidas

De la reunión extraordinaria del Consejo Nacional del PSC tuve el convencimiento pleno que no saldría una escisión, no al menos de inmediato. Ahora ya no tiene sentido cuando el daño ya está hecho. Se produjo en el momento que el PSC decidió abandonar en la primera década de este siglo su pusilánime oposición al nacionalismo de Pujol y decidió que ellos podían dar una nueva vuelta de tuerca al "eje nacional". Equivocadamente creyeron que la mayoría de sus votantes era más cercana a ERC y a sectores convergentes que a una lógica más transversal y con lazos muy fuertemente marcados con el resto de España. Craso error como demuestra el hecho que hasta hace bien poco el PSC ganaba las Elecciones Generales de largo en Cataluña pero no accedía a la Generalitat (según mi parecer) por el discurso, la falta de carisma y la mediocridad de los candidatos que presentaba a la Generalitat a excepción hecha de Pasqual Maragall, el único que lo consiguió so pena de pagar un peaje bastante elevado con el Tripartito y sus "maragalladas". Montilla no tuvo ningún mérito más que el estar en el lugar adecuado a la hora de recibir una herencia a la baja que le fue suficiente para gobernar pero no para ganar las elecciones a CIU. No me alargaré en este tema del cual escribí hace casi un par de años y del cual parece que el tiempo me ha querido dar la razón.

 

El PSC se ha quedado atrapado víctima de sus propias luchas internas y complejos. Me cuesta recordar un partido donde un sector minoritario domine al mayoritario incluso hasta el punto de poner en duda su legitimidad. En efecto, en el último congreso del PSC la lista más cercana al nacionalismo recibió el 25 % de los votos y Montserrat Tura, la cual no deja de criticar a diestro y siniestro a la dirección del PSC se ha llevado dos varapalos en las primarias a encabezar el PSC primero, y el Ayuntamiento de Barcelona después. No es el PSC un modelo a seguir en cuanto a primarias y listas abiertas pero en las ocasiones que ha realizado un intento se ha visto realmente con quien están las bases del partido.

 

Ayer el varapalo ya fue de dimensiones considerables para los que han intentado llevar al PSC a un lugar en el que le ha hecho perder una enorme sangría de votos. Ni por esas los perdedores acaban de aceptar su derrota. Primero, siguen desafiando con la posibilidad de romper la disciplina de voto cuando toque debatir el tema de organizar un referéndum pidiendo las competencias por el artículo 150.2 de la Constitución. Lo segundo y más asombroso, es que el alcalde de Flix diga que 130 consejeros no han ido a votar por disconformidad con Navarro. Si había un día para que votaran era el de ayer pero han preferido esconderse y luego quejarse. Papelón.

 

¿Cómo se explica entonces que siendo minoritarios tengan tanto eco mediático? Fácil, porque el ínfimo peso que tiene el ala más soberanita del PSC (los Ros, Elena, Bonet, Geli...) es inversamente proporcional al peso que les dan en los medios de comunicación cercanos a CIU y ERC donde ven a los minoritarios como el verdadero PSC y a los mayoritarios como los usurpadores: Andrés, Andrés te quiero por el interés. La imagen no puede ser más distorsionada y lo negativo para el PSC es que pareciera que durante años se ha creído esa imagen distorsionada de sí mismo.

 

Abundando en la distorsión me atrevería a decir que hay dos partidos dentro del PSC y no es precisamente que habiten el PSC por un lado y la federación catalana del PSOE por otro. No. Eso solo sucedía y ya veremos si vuelve a suceder cuando había Elecciones Generales donde el PSC quedaba engullido, por interés y necesidad en el PSOE. En el PSC como decía existen dos partidos que reflejan muy bien la idiosincrasia de la geografía catalana: El PSC de "comarques" y el PSC del que antiguamente era conocido como el Cinturón Rojo de Barcelona, el PSC que gobernaba la mayoría de ciudades del área metropolitana de Barcelona con su capital incluida. Es más, añadiría al PSC de la zona metropolitana de Tarragona en este grupo. Por eso existen dos corrientes. La de "comarques" es capaz de colocar a uno de sus alcaldes como secretario en la ejecutiva de la Associació de Municipis per la Independència y tener 72 alcaldes que se han adherido a esta asociación independentista y la del ex-Cinturón Rojo tener a Balmón, Ballesteros o a Corbacho, poco sospechosos de independentistas. Por eso se celebra la Fiesta de la Rosa en Gavà y no en Flix: porque el granero verdadero de votos y que ha hecho subsistir al PSC todos estos años estaba en el área metropolitana barcelonesa y tarraconense, por razones sociológicas que son fáciles de entender. Es por ello que como decía Xavier Rius ayer, en la Fiesta de la Rosa era poco probable encontrarse soberanistas, básicamente porque era una suerte de fiesta del PSOE en Cataluña, y lo digo con conocimiento de causa porque yo sí he pisado la Pineda de Gavà en septiembre.

 

El PSC llega tarde a la escisión de sus dos almas que hubiera evitado mucho de sus males de hoy. El espacio de aquel cinturón rojo empieza a teñirse del verde de Iniciativa y del naranja de Ciutadans, mientras los votantes soberanistas del PSC se refugian en ERC (los del 13 % de apoyo quizás deberían ir pensando en migrar hacia ERC también). Ambas, en especial la segunda, son fuerzas pujantes frente a un PSC que es todo lo contrario. El sorpasso de Ciutadans al PSC que marcan las últimas encuestas es irrecuperable salvo que la formación de Rivera cometa un error de bulto ya que la claridad de discurso de la formación liberal-progresista está calando frente a los posicionamientos ambiguos o dogmáticos propios del siglo XX. Y como si no fuera poco lo que viven en la sede de la calle Nicaragua de Barcelona, el PSC tiene un ancla echada que le costará de levantar: la herencia de estos últimos años tanto a nivel catalán con los Tripartitos como a nivel del resto de España con la herencia dejada por Zapatero y la gestión de la misma de un PSOE que no acaba de salir de las declaraciones en forma de fuegos artificiales.

 

Si finalmente Navarro logra que el PSC se deshaga de una vez por todas de la imagen distorsionada en la que ha vivido últimamente ejerciendo de tonto útil del viaje a las rocas de Ítaca de Artur Mas y Oriol Junqueras el tiempo lo dirá. Fácil no se lo pondrán. La ambigüedad a la que someterán la imagen del partido el mal llamado sector crítico será si cabe mayor ahora. Los medios que jalean a los "críticos" se nutrirán en los próximos días de entrevistas y declaraciones de los mismos que amplificarán a la máxima potencia en un momento en el que el viaje a Ítaca está cada vez más cerca de naufragar. Los SOS de los próceres del "procés" no tardarán en emitirse.

 

Algunos ni siquiera creímos nunca en ese viaje y nos quedamos en tierra aguantando lo que hiciera falta. El PSC ha cogido un bote ha saltado de un barco al cual tampoco nunca debió subir y con los matices que les separa de Ciutadans o del Partido Popular se vuelve a tierra porque en lo básico, en el marco legal, parece (y soy todavía muy cauto) que comienzan a entender que solo hay uno y ese, el de respetar la Constitución y no el de saltarse las leyes a la torera en busca de un choque de trenes, los que se van a Ítaca no lo entienden. Otra cosa es que los remeros del bote salvavidas remen en la misma dirección. Ahora bien, quién sabe si como preguntaba aquel mítico álbum de los The Who, Who's next? El siguiente en coger el último bote salvavidas del barco a Ítaca es ICV-EUIA y entonces un contundente Game Over aflore en la pantalla de los teléfonos móviles de Mas y Junqueras. Lo peor será la frustración que todo esto dejará en muchos catalanes y los años que tardaremos en recuperarnos si no logramos evitar que hayan vencedores y vencidos al final de este periplo innecesario.

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10 Comentaris

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#6 Antonio de Viladecans, sumate.cat, 22/11/2013 - 17:45

Yo era votante del PSC hasta que me di cuenta de lo que eran.Ahora me he dado cuenta que lo mejor es la independencia y es lo mejor para mis hijos y mis nietos.Yo, catalan de adocpcion y naciod en Andalucia votare que si.

#5 Torosentado, Barcelona , 19/11/2013 - 18:21

Bonito artículo. Me ha gustado y añadiría algo que se puede comprobar en el Ins Municipal de Estadística. Los apellidos más numerosos son García y Jiménez que curiosamente es un hecho diferencial que coincide con el hecho diferencial del Ins Municipal de Madrid y resto de España...Coincidencias dif.

#5.1 Garcia, BCN, 23/11/2013 - 13:57

Aquí Garcia independentista.

No hay más preguntas, señorita.

#4 robertg, bcn, 19/11/2013 - 08:05

Hay dos tipos de catalanes:
1) los que nuestra patria es Cataunya y queremos hacerla fuerte,
y 2) los que su patria es España y están aquí de relleno.
El PSC sigue estando en manos de los segundos que por un tiempo quisieron creerse de los primeros
Difícilmente podamos entendernos nunca

#4.1 Can Jofresa, terrassa, 19/11/2013 - 10:13

Hay dos tipos de catalanes:
a) Los nacionalistas catalanes que no quieren ser españoles
b) Los catalanes que no son nacionalistas catalanes y no quieren dejar de ser españoles.

Difícilmente podremos entendernos nunca.

#4.2 Jotaeme, Mataró, 20/11/2013 - 12:57

Hay un solo tipo de españoles y viven en España

#3 -emilio, a, 18/11/2013 - 22:01

huele a que habrá un nuevo partido en el Parlamento, el "PSC-Comarques".

#2 Anónimo, MAD, 18/11/2013 - 19:38

Si falla la política solo queda la guerra. Y por poner un ejemplo la ETA será un juguete comparado con lo que pueda pasar en Catalunya por muchos catalanes desengañados de la política.

#2.1 Francesc d'A. Porras, BCN, 23/11/2013 - 13:58

Nen, què t'han posat avui al carajillo???