La Punteta · 16 de Juny de 2022. 09:46h.

JORDI GARCIA-PETIT PÀMIES

Jordi Garcia-Petit Pàmies

Europa protege

Sin la Unión Europea el COVID-19 habría llegado igual a España, y por supuesto a Cataluña, pero cuán diferente habría sido tener que afrontar sus consecuencias sin la UE.

Sin la UE las vacunas no habrían llegado a tiempo. La UE financió generosamente la investigación que, difundida y compartida, permitió la producción masiva de vacunas en un tiempo récord. La UE contrató la adquisición de las vacunas -unos 1.000 millones de dosis- y las distribuyó equitativamente entre los Estados miembros.

A la par, las disposiciones adoptadas por la UE en el terreno financiero y económico han salvado a Europa, sin ellas la crisis habría sido aún más profunda, más social y económicamente destructiva. Países con reservas limitadas como España se habrían hundido sin remedio y sin posibilidades de recuperación a la vista.

Los fondos Next Generation EU, de los que España recibirá unos 140.000 millones de euros -60.000 millones no reembolsables-, permitirán no solo la recuperación, sino aprovechar para mejorar selectivamente objetivos y estructuras.

Es cierto que durante la pandemia la UE podría haber hecho más, unificando y coordinando las medidas contra la expansión del virus, sobre todo en la etapa de los confinamientos, pero no tenía competencias para ello. Lo que hizo fue libremente dispuesto por el Consejo Europeo y por el Consejo (de ministros).

En otro orden de cosas, el realismo del Gobierno de España respecto al Sahara Occidental -criticado por toda la oposición, incluso por el socio de gobierno, sin que nadie haya propuesto otra alternativa que continuar indefinidamente con la situación bloqueada y los saharauis confinados en campamentos de fortuna- se alinea con el realismo de otros Estados y de la misma Comisión Europea, y se resume en “más vale una autonomía garantizada a los saharauis que una independencia imposible e inviable en todo caso”.

La consecuencia negativa del realismo del Gobierno ha sido la reacción conflictiva de Argelia, que utiliza a los saharauis como peones en su pugna con Marruecos por la hegemonía en el norte de África, y que, a su vez, es utilizada por Rusia -su principal proveedor de armas, trigo, fertilizantes y otras materias primas- para desestabilizar la UE.

Si Argelia hubiera reaccionado en caliente a la decisión del Gobierno de España sobre el Sahara, hecha pública el 18 de marzo, habría sido medianamente creíble. Ahora, en el contexto de la guerra de Ucrania y a pocos días de la reunión de la OTAN en Madrid, la mano negra de Rusia es una sospecha fundada. Serguéi Lavrov, el “rasputinesco” ministro de Asuntos Exteriores de Putin, visitó Argel en mayo último, siendo recibido con honores de jefe de Estado.  

Por su parte, la UE ha reaccionado de inmediato, precisando a Argelia que romper las relaciones comerciales con España es romperlas con la Unión. Argelia se ha retractado ahora de inmediato y Rusia se ha quedado sin una desestabilización oportuna en el flanco sur de Europa.

De todo ello, más otros ejemplos, como la consideración por la UE de la península ibérica una “isla energética”, lo que permitirá la contención del precio de la electricidad, se desprende una conclusión principal: “Europa protege”, esa feliz expresión acuñada por Emanuel Macron; y una conclusión derivada, de política local: la irresponsabilidad de los dirigentes secesionistas de aquí que pretenden dejar a Cataluña sin esa protección, puesto que salir de España es salir de la Unión.

Y mienten cuando dicen que “hay fórmulas” para que una Cataluña independiente continue en la Unión y con el euro.

 Las autoridades europeas han dicho y repetido que una hipotética independencia de Cataluña supondría quedar automáticamente fuera de la Unión. Los Tratados no tienen otra lectura posible.

Y, además de mentir, ocultan malévolamente esa consecuencia a los catalanes. Cuando Pere Aragonès dice que su objetivo como presidente es “culminar la independencia” lo está ocultando con mala intención.

 Sabe que la inmensa mayoría de los catalanes, incluidos los independentistas sobrevenidos, no quieren perder la protección de Europa. Si les dijera la verdad, se desentenderían definitivamente de la independencia, y los “sobrevenidos” dejarían de votar a los partidos independentistas.

 

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4 Comentaris

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#3 Andrea, Barcelona, 19/06/2022 - 18:45

Este artículo merecería ser trending topic. Lástima que aquellos a quienes les iría bien leerlo ni están ni se les espera. En cuanto a lo del Sahara, es fácil decir que no se está de acuerdo, pero hacer una propuesta viable...

#2 jordi Garcia-Petit Pàmies, BARCELONA, 17/06/2022 - 23:15

¿Cuál es su opinión sobre el Sahara? La mía se deduce del articulo, pero la puedo ampliar.

#2.1 Timbaler , Bcn, 21/06/2022 - 21:52

Básicamente entiendo que la mejor postura es seguir las decisiones hasta ahora adoptadas por Naciones Unidas

#1 Timbaler , Bcn, 17/06/2022 - 22:22

Le doy la razón en todo salvo en el tema del Sahara