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La Punteta · 8 de Febrer de 2018. 07:31h.

ANGEL GUILLÉN

Concejal de C's en La Garriga

Jordi Cañas Pérez

 

 Es 27 de abril de 2014 y comienzo a escribir un artículo que estoy seguro publicaré un día sin concretar. No puedo hacerlo ahora pero ese día de buen seguro llegará.

 

Un paréntesis para aclarar algo importante. Lo que van a leer a continuación es una corrección y algunos extras de un texto que empecé hace casi 4 años y quedó archivado para ser "descorchado" hoy. Seguimos.

 

Jordi Cañas Pérez lo digo para que quede muy claro: es mi amigo. Es más que eso, es un gran amigo y es más todavía, es un referente como persona y como político. Así pues lo que leerán de ahora en adelante está escrito desde el más profundo enaltecimiento de la amistad entre dos personas.

 

Jordi Cañas Pérez ha pasado con una entereza sin igual durante casi 4 años un calvario que pocos estarían dispuestos a sufrir. Los nacionalistas cantaron victoria el día que se le imputó por un presunto fraude de facturas acaecido en 2005, cuando Jordi Cañas Pérez no era ni militante de Ciutadans. Jordi Cañas Pérez siguió de frente y fiel a como él entiende que debe ser un servidor público. Dimitió primero como portavoz y días después abandonó su acta de diputado del Parlament el cual perdió a uno de los mejores oradores y al diputado azote por antonomasia de los nacionalistas.

 

A partir de ahí cayó en el repudio lógico y esperado por parte de sus adversarios políticos, en especial los nacionalistas que vieron una brecha por donde intentar derribar lo que para ellos era un muro granítico, cosa que muy a su pesar no lograron. Pero también perdió amistades por ese hecho entre los “de su bando” para que nos entendamos. Otros, entre los que me incluyo, siempre nos mantuvimos a su lado porque los amigos de verdad no deben estar solo cuando las cosas van viento en popa, principalmente también cuando la vida te pone de rodillas y no te deja levantarte a menos que se lo impidas. Porque nada golpea tan fuerte como la vida, cierto. Pero lo importante no son los golpes que damos sino lo que somos capaces de soportar sin bajar los brazos, de resistir sin tirar la toalla. Jordi Cañas Pérez no bajó los brazos nunca. Aguantó los golpes sin culpar a nadie, sin hacer victimismo, sin buscar excusas por no estar donde debería estar. Lo sé, algunos lectores habrán identificado esto último con un pasaje de Rocky Balboa de 2006. No es baladí que lo haya adaptado pues Jordi Cañas Pérez es como Rocky, un ganador con una dialéctica fuerte como los puños del personaje de Stallone, capaz de ganar un debate por KO a quien se le ponga por delante y el mentón de titanio que le hace ser un encajador extraordinario.

 

Los que no conocen a Jordi Cañas Pérez en la distancia corta se quedan muchas veces con sus intervenciones vehementes, directas, duras, conjugando ironía y sarcasmo a raudales en el Parlament o en las tertulias políticas. Ello puede llevar al equívoco de dar apariencia de ser un tipo duro, propio de un personaje de Clint Eastwood. Pero en realidad, en el trato cercano, como esos personajes del actor norteamericano tiene su punto de autenticidad y de un afable trato que no por azar le han convertido siempre en una de las personas más queridas por los militantes y simpatizantes de Ciutadans.

 

Tras dejar el Parlament y a la espera de que la justicia dictaminara en el día de ayer su absolución, Jordi Cañas Pérez  ha realizado su particular travesía del desierto y en la cual yo he tenido la suerte de compartir momentos inolvidables. Siempre vino a La Garriga a apoyarme en mi carrera hacia las Elecciones Municipales de 2015. Fue quien me acompañó en mi acto central de campaña en mayo de de ese año en una tarde en la cual diluvió y que invitaba a todo menos a escuchar política. Fue de los primeros, junto con Inés Arrimadas, en felicitarme la noche electoral del 24 de mayo de 2015 por el excelente resultado conseguido. Gestos todos ellos hechos altruistamente que abundan en su enorme faceta humana. Me refería en mi artículo anterior a la IV Asamblea de Cs y el concurso de Jordi Cañas Pérez en ella. Haber compartido experiencias en aquella Asamblea de Coslada y en especial aquel hermoso debate  que tuve ocasión de vivir entre él y mi no menos apreciado Juan Carlos Girauta, lleno de profundas reflexiones, de una caballerosidad mayúscula sobre el ideario que debería regir en Cs es otro de esos instantes que guardo en lo más hondo de mi ser.

 

Jordi Cañas Pérez comentó en una entrevista en BTV al poco de conocerse que estaba siendo investigado, el 6 de febrero de 2014, que él se guiaba en la vida por los valores que le enseñaron su familia y que no tengo duda alguna ha aplicado magistralmente: el esfuerzo, el trabajo y el honor. Dimitió, y lo recordaba ahora que estoy escribiendo las líneas finales de este escrito que empezó hace demasiado tiempo, Juan Carlos Girauta en Twitter; dimitió, decía, cuando se le imputaba por algo no político sucedido en 2005, dimitió cuando había cuatro personas en el Parlament que sí estaban imputadas por corrupción política y dimitió dando un ejemplo de dignidad política que el tiempo, ese juez insobornable que da y quita razones, le ha dado la razón. Pocos ejemplos tenemos de honrar la política como el que tuvo Jordi Cañas Pérez. Una lección imborrable.

 

Jordi Cañas Pérez dio una rueda de prensa de despedida en el Parlament el 25 de abril de 2014. En el transcurso de la misma hay dos hechos que quiero recordar.

 

El primero es cuando la emoción le embarga al referirse a sus padres por los cuales él más le dolía la situación de injusticia a la que se vio sometido. A mi ese momento también me emocionó. Es por ello que durante todo el artículo he querido utilizar el nombre completo de mi amigo en honor a sus padres. Es mi pequeño reconocimiento porque es natural que los padres suframos viendo a nuestros hijos sufrir.

 

El segundo y último es la parte final de la intervención cuando Jordi Cañas Pérez aseveró "También les digo a esos que se puedan alegrar hoy: volveré". Y Jordi Cañas Pérez ha vuelto y con su vuelta creo que somos muchos a los que ayer por la tarde se nos escaparon lágrimas de alegría. Jordi Cañas Pérez ha vuelto y yo por fin cierro el artículo que tantas ganas he tenido de poder publicar. Se hizo justicia.

 

Sígueme en Twitter; @ang_guillen

 

11 Comentaris

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#27 Capit@n España, ca.ca de vaca, 15/02/2018 - 12:49

Entre Cañas y el Clan Pujol hay varios abismos de diferencia.

#26 Pepón, Bcn, 15/02/2018 - 11:53

Bien harían Rivera y Arrimadas en portarse bien con el Cañas. De lo contrario van a tener una buena pérdida de votos. Ellos verán. La diferencia entre tipos como el Cañas y los Rivera o Arrimadas es que el primero se mueve por principios, los segundos por cálculos electorales.

#25 Pepón, Bcn, 15/02/2018 - 11:51

Recuerdo verlo en el único programa realmente plural que había en Cataluña, el Catalunya Opina, del Fuentes. En ese programa desnudaba a los Agustí Colomines y otros apesebrados del régimen. Por eso los "demócratas" de la Gene liquidaron esa cadena para darle el canal a ELPUNTAVUI, auténtico ejemplo de periodismo de REGIMEN.

#24 Pepón, BCN, 15/02/2018 - 11:45

Espero que ANA PASTOR este domingo diga algo. En su momento, cuando entrevistaba a Rivera o Arrimadas siempre les sacaba a relucir el caso CAÑAS. Y como ella tantos otros.

#23 Maria Padilla , Barcelona, 13/02/2018 - 15:31

Ha sobrevivido a la inquina de la maquinaria del Estado PPero. Ahora veremos si sobrevive a Albert Rivera y su corte de trepas mediocres.