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La Punteta · 11 de Març de 2018. 18:34h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Junqueras ¿mártir del proceso?

Homenaje a los ejecutados por los ingeleses en Moore Street (Dublín)

 

Al final de la calle Moore de Dublín, la de las frutas y verduras -algo así como la Boquería-, hay las fotos de los quince fusilados por los ingleses tras el Levantamiento de Pascua de 1916 (1).

Hasta tuvieron la gentileza de ejecutar al líder sindicalista James Connolly sentado en una silla. A causa de las heridas sufridas no podía mantenerse en pie.

El único que esquivó el pelotón de fusilamiento fue Eamon de Valera. Había nacido en Nueva York y no era cosa de indisponerse con los Estados Unidos en plena Primera Guerra Mundial. Luego estuvo más de 50 años de presidente.

La otra fue la condesa Markievicz -el apellido y el título eran de su marido-, conocida como la condesa roja. Había estado pegando tiros en Saint Stpehen’s Green. Pero los británicos no fusilaban en esa época a las señoras.

La duda que tengo es si Oriol Junqueras, con su larga estancia en prisión, puede ser la chispa de la independencia de Catalunya. Él y el resto de los que por ahora permanecen en la cárcel: el exconseller Joaquim Forn y los Jordis. A diferencia del de Bruselas, Junqueras tiene empaque.

El propio presidente de Esquerra, en una entrevista en El Punt-Avui este domingo, era consciente de que “el cautiverio puede ser largo” y expresaba pocas esperanza de salir en libertad condicional antes del juicio.

Al fin y al cabo, el Levantamiento de Pascua también fue el detonante de la independencia de Irlanda. Más que el levantamiento en sí, la represión posterior. Cuando ocuparon por las armas el Post Office y leyeron la proclama a grito pelado -en esa época no había internet- la mayoría de sus conciudadanos los tomaron por locos. De hecho fue todo fue un poco una chapuza

En pleno guerra mundial, los ingleses se lo tomaron como una puñalada por la espalda. Apenas unos meses después se libraría la batalla del Somme. La más sangrienta sufrida nunca por las fuerzas británicas. Sólo el primer día tuvieron 50.000 bajas.

El Gobierno británico, liado como estaba con el conflicto, dejó impartir justicia al general en jefe en Irlanda, John Maxwell. Un oficial curtido en la guerra de los Boer que no se anduvo con remilgos.

Empezó a fusilar a diestro y siniestro. Con el código penal militar en la mano era un acto de traición en tiempos de guerra. Cuando Londres se dio cuenta -Asquith era primer ministro- ya era tarde.

La historia es conocida. En las elecciones de 1918, el Sinn Féin obtuvo 73 de los 105 escaños. Ya no fueron a Westminster. Constituyeron su propio parlamento -el Dáil Éireann en gaélico- y proclamaron, ahora sím, la independencia. Con el tiempo los ingleses no tuvieron más remedio que negociar.

En efecto, la República de Irlanda nació en 1922 aunque les dieron gato por liebre: nació como Estado Libre Asociado, se quedaron con los nueve condados del Ulster y retuvieron el control de los principales puertos irlandeses hasta mediados de los años 30. Por aquello de la flota.

La delegación irlandesa eran unos pardillos. Como Salvadó & Jové. Eamon de Valera prefirió hacerse el sueco y mandó a Michael Collins, el de la película con Julia Roberts. Al salir ya dijo que había firmado su propia sentencia de muerte. En el otro bando estaban estadistas de la talla de Lloyd George y Winston Churchill, entonces Secretario de Estado para las Colonias.

Tras haber matado a muchos ingleses -el propio Michal Collins pasa por ser el inventor del terrorismo urbano moderno-, los irlandeses empezaron a matarse entre ellos. La guerra duró ocho meses pero fue especialmente salvaje. En Four Courts, la sede los antiguos juzgados, todavía se puede observar el impacto de la metralla. Fue bombardeada a conciencia.

¿Pueden ser pues las condenas de prisión la línea de salida de la independencia de Catalunya? ¿Junqueras es el mártir del proceso? No sabría decirlo a ciencia cierta. En política, como en la historia, el 30% o más es puro azar.

Yo creo que el pecado original del proceso es pensar que se podía conseguir la independenecia con menos de la mitad del censo electoral. Tanto en las elecciones del 2015 como en las del 2017 el porcentaje de independentistas ha permanecido invariable: 47%. Décima arriba, décima abajo.

Y parece difícil que todo el resto de votantes que no comulgan con la transició nacional -ahora nadie la llama así visto el fiasco- puedan cambiar de opinión. Incluso pesar de que haya sentencias condenatorias. Lo que más me llamó la atención de la megamanifestación unionista del 29 de octubre fueron los gritos espontáneos de "Puigdemont, a prisión".

Hay, para entendernos, más de la mitad de la población que no está por la labor. No sólo el electorado de Ciudadanos -que, ojo, ganó las elecciones- sino el del PSC y el del PPC. E incluso el de los Comunes. Estos últimos son anti PP pero entre estar a favor del derecho a decidir y ser partidarios de la independencia hay un largo trecho

Por suerte, aquí tampoco ha habido muertos. La UE continua impertérrita por muchos tuits que haga Puigdemont desde Bruselas. Y la aplicación del 155, digan lo que digan, ha sido una balsa de aceite.

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(1) Vamos a recordarlos:


- Patrick Pearse
- Thomas Clarke
- Thomas MacDonagh
- Joseph Plunkett
- Edward Daly
- William Pearse
- Michael O'Hanrahan
- John MacBride
- Éamonn Ceannt
- Michael Mallin
- Cornelius Colbert
- Sean Heuston
- Sean MacDermott
- James Connolly
- Thomas Kent

A ellos habría que añadir el diplomático Roger Casement (1864-1916) -tenía incluso el título de Sir-. Aunque era homosexual. Y en la católica Irlanda de principios de siglo eso era considerado un pecado muy grave.

 

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29 Comentaris

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#22 Oriol, BCN, 15/03/2018 - 00:18

Disculpi, Sr. Rius, però la província d'Irlanda del Nord -que no és exactament el mateix que l'Ulster- té sis comtats, no nou. Els altres tres formen part de la República d'Irlanda.
Per la resta, és un bon article.

#21 Embolic gros, Dublin d'Avall, 13/03/2018 - 17:00

Les possibles comparacions no tenen lloc en aquest assumpte. Els irlandesos no teníen un problema afegit, aqui en tenen un que es diu Puigdemont. Cert que n'hi ha un a la cangrí, pero aquest ha estat anorreat tot i tenir més mèrits. L'atenció mediàtica l¡han aclaparat uns altres i no precisament per mèrits. Resum: Un que fa el babau i altres e

#20 pepe.----, andorra, 13/03/2018 - 12:18

por una España de todos, la escuela en español

#19 opinador, Barcelona, 13/03/2018 - 11:40

los fieles a la causa han convertido la secesión de Cataluña en una cuestión ideológica y discriminatoria en lugar de en un ideal respetable como cualquier otro respetuoso con la diversidad y los derechos ajenos, segregando de SU concepto de catalán a cualquiera que no entre en SUS estándares de "pureza de sangre" catalanista

#18 opinador, Barcelona, 13/03/2018 - 11:35

el independentismo catalanista, básicamente burgués, es más bien una herramienta ventajista que se blande para obtener mejoras para un estrato social catalán acostumbrado a vivir muy bien a costa de los demás y no, aunque lo vendan así, un ideal que busque la secesión para beneficio del conjunto de la población catalana