Publicitat
La Punteta · 7 de Juliol de 2020. 08:28h.

RAFAEL ELÍAS

La abuela, que fuma

Lérida es una ciudad curiosa. Tan pronto nos tiramos años sin que nadie se acuerde de nosotros como recuperamos el tiempo perdido en pocos días. El gobierno de la Generalidad, que tanto nos aprecia, ha sido tomar las riendas en lo del SARS-CoV-2 y castigarnos con un encierro sin salida posible, un poco como el abusón de la clase que sólo tiene cojones de meterse con el más débil y desgraciado. Así que no ha sido Madrid esta vez, sino el 187.156,01 presidente de la Generalidad, Sr. Torra, tomen nota. Hay que añadir el detalle en la forma de actuar, ciertamente a lo somardón: un día antes aseguraba la consellera de Salut que tranquilos, que en Lérida no habría confinamiento. Pero con Fina miento, con María miento y con todo Dios miento, así que Ilerdam videas, que os den en la Terra Ferma y ya me lo contaréis, que el fin justifica los medios: así que os quedáis confinados y con los finados: os jodéis. Hay que reseñar que esta vez no lloró, como, en un alarde de profesionalidad, sí lo hiciera cuando lo de Igualada.

Eran las 10 de la mañana del pasado sábado cuando los ilerdenses buscaban su visa para un sueño, Salou y Cambrils básicamente, que son costas de maños y leridanos. Al poco, empero, se anunciaba el cierre orwelliano, ya no había tiempo material para el éxodo. Algunos huyeron con lo puesto y olvidaron al perro y a la abuela, que fuma; y saltaron la alambrada, cruzando el muro a toda hostia con la canción “Libre” en el loro y haciendo una peineta por la ventanilla al ver menguar la Seu Vella en el retrovisor. Con todo, estos fueron los pringaos. Los afortunados -gentes de JuntsxCat y afines- habían recibido el chivatazo dos o tres días antes, así que ya estaban instalados cómodamente en Waterloo, digo, en la playa.

Hablando de migrantes, el otro día se paseaba un afroamericano en bolas por la ciudad, y no llevaba siquiera la mascarilla puesta. Dicen que la Guardia Urbana le dio el alto y tomó medidas. No han trascendido los resultados, pero en las redes no se habla de otra cosa. Un culebrón (con perdón).

A todo esto, el alcalde de Lérida -un tal Pueyo, ERC-, conocido por su insistente frase “la enorme deuda que nos hemos encontrado en el Ayuntamiento” (en referencia al anterior gobierno PSC-C’s-PP), tras permitir que sus lacayos incendiaran la vieja entrada a la ciudad (Indíbil y Mandonio) y los feministas musulmanes llamaran a la oración desde la Seu Vella, parece que, por fin, ha hablado. Una respuesta que se esperaba desde todas las ideologías, que a fin de cuentas vamos todos en el mismo barco y es de suponer que todos queremos lo mejor para nuestra ciudad. Algunos con poco acierto, eso sí.

Decía que el alcalde republicano ha hablado, asumiendo sus responsabilidades y tomando cartas en el asunto, y, aunque no se ha enfrentado a Torra -reconoce que éste no lo ha llamado-, su intervención ha sido demoledora, ya que parece haber dado con la causa primera del confinamiento leridano. Ha dicho:

“-El gobierno del Estado no nos ha ayudado a gestionar los trabajadores que han venido a trabajar a la campaña de la fruta.”

El razonamiento -atención- es el siguiente: España nos ha dejado desnudos con los temporeros y durmiendo al raso. Tal hacinamiento ha provocado la expansión del virus. Así que no quedaba otra que cerrar la ciudad, no fuera que Cataluña se infectara de leridanos.

¿Les suena? La culpa es de Madrid, España nos mata, la enorme deuda que nos hemos encontrado en el Ayuntamiento, Franco, la transición, el Rey y los presos.

Y la abuela, que fuma.

Publicitat
Publicitat

1 Comentaris

Publicitat
#1 La cancion del verano ? LA MISMA DE SIEMPRE, Barcelona, 07/07/2020 - 12:38

Y le han tomado el gusto, por lo tanto, a sacarle redito y NO SALEN DE AHÍ
LA CULPA DE TODO, ESPAÑA Y MADRIT
y que no pare la musica

El mismo cuento de siempre, conectar el ventilador de la mierda que SIEMPRE ALGO QUEDA
Y ellos? responsabilidad NINGUNA
así que bonito es governar en Dinamarca del Sur ¡¡¡