La Punteta · 29 de Juliol de 2022. 10:29h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La culpa no es sólo de Borràs

 

La culpa no es de Borràs, la culpa es de los que la votaron.

Primero, los 2.954 militantes de Junts que la eligieron el pasado 29 de noviembre cle 2020 como candidata.

Aquí el único que le plantó cara tímidamente fue el exconsejero Damià Calvet.

Y antes rindió pleitesía a Puigdemont por si acaso: “Quiero que Puigdemont encabece la lista de JxCat”, declaró en una entrevista en El Periódico días antes para que nadie dudara de su fe puigdemontista.

No le sirvió de nada. Perdió por goleada. Sólo consiguió 799 votos. El 20%. El 75% restante se lo llevó Borràs. El resto -145 militantes- votaron en blanco.

A Calvet le costó la carrera política. Puigneró ha llegado a vicepresidente. Y eso que el listo era el primero.

Claro que lo recolocaron de presidente del Puerto de Barcelona. Una bicoca. Sólo tiene que pelearse con Colau por los cruceros.

Es una de las normas del proceso: si eres uno de los nuestros, nunca te dejan tirado.

En segundo lugar hay que agradecérselo también a las 570.000 votantes de Junts que la votarn en las elecciones del año pasado

Aunque la suerte es que el PDECAT se llevó 77.000 votos. No salieron.

Pero con esos sufragios habría ganado a Esquerra y Borràs se habría convertido en presidenta de la Generalitat. Creo que no se lo ha perdonado a Àngels Chacón.

No es moco de pavo. No es lo mismo procesar a un presidente del Parlament -ya suficientemente grave- que a una presidenta de la Generalitat. Aunque sea por corrupción.

Y, en tercer lugar, a los 64 diputados de ERC y de Junts que la votaron como presidenta de la cámara aquel 12 de marzo del 2021. La CUP votó en blanco.

Habría que poner todos los nombres. Para que lo sepan en el futuro nuestros hijos.

Pero no quiero hacer como los de Junts, que ya van señalando. Y, en su día, también votaron -aunque eran otros- a Quim Torra de presidente. Ahora todos se arrepienten.

Por eso, ahora que ya ha caído, Aragonès se apresurado a decir que “no es un caso de represión política. Es un caso de presunta corrupción".

Pero eso ya lo sabían. ¡Haberlo dicho antes, president!

Porque Borràs ha hecho todo lo posible para retrasar su juicio.

Se fue a Madrid, la enviaron al Supremo.

Volvió a Barcelona, lo devolvieron al TSJC.

Al final, hasta el tribunal ha tenido que reprocharle los intentos de “dilatar” la causa o de presentar recursos por motivos "abstractos".

Y, evidentemente, otorgaremos a la ya expresidenta toda la presunción de inocencia que haga falta.

Pese a la abundancia de pruebas documentales entre mails y audios.

Aunque, la verdad, cuando dice que es “inocente” no me la creó.

También nos coló una felicitación de Navidad como si se la hubiera enviado Biden.

Y con aquel diputado de la  CUP, Pau Juvillà, estuvo una semana mareando la perdiz -convocó una comisión y hasta un pleno-total para enterarnos, a través de la Seguridad Social, de que ya no era diputado.

Incluso el catedrático Jordi Llovet ha descrito recientemente cómo Laura Borràs ha construido su carrera académica. El profesor ha tenido que retirarlo en facebook pero si quieren el texto íntegro está en el último número de El Triangle.

En fin, de su intervención cuando fue elegida presidenta recuerdo especialmente dos frases.

La primera cuando dijo que “en el Parlament la palabra tiene que ser libre, pero nos tenemos que conjurar para no hacernos eco del fascismo" en alusión supongo a Vox.

Al final los que han insultado a la diputada musulmana de ERC han sido los suyos.

Y luego cuando dijo que “estamos en el 2021, pero no tenemos un Parlament digno del siglo XXI".

Borràs ha dejado la dignidad del Parlament por los suelos.

No sé que dirían primeros presidentes del Parlament restaurado (Barrera, Coll i Alentorn, Xicoy, Reventós) que una de sus sucesoras será juzgada por corrupción.

Aunque el daño se extiende al resto de instituciones de la Generalitat: la presidencia de la Generalitat, la del Parlament.

No es normal que los tres últimos presidentes de la Generalitat hayan tenido problemas judiciales y que los tres últimos del Parlament, también.

Es una de las consecuencias más funestas del proceso: el desprestigio de las instituciones catalanas.

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10 Comentaris

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#7 pepe, andorra, 02/08/2022 - 11:45

gracias, pero es q las corruptelas de la clase feudal del condado de Barcelona, como q me importa un huevo, bastante tengo con el dinero q se llevan y lo incompetentes y nepotistas q son, como para encima, preocuparme de las tonterias y chorradas q hacen y de las puñaladas q se dan entre ellos para ascender y tener mas presupuesto.

#6 Barretina a rosca, Black hole, 30/07/2022 - 19:02

A lo mejor lo que contó el Jordi Llovet sobre esta "tipeja" solo es la punta del iceberg.

#5 Fèlix, Santa Maria de Besora, 29/07/2022 - 18:23

Cuando estalló el caso Pujol, con ese indecente 3% que todos conocían pero nadie denunció, a muchos se nos cayó la venda sobre los políticos catalanes; el país les importaba un pimiento e iban a lo que iban. Y desde entonces la política catalana con su eterna payasada y su superavit de personajes siniestros, no ha hecho más que degenerar más

#4 Arnat, Barcelona, 29/07/2022 - 17:24

No sorpen a ningú que la banda de farsants que tenim arrapada a les institucions l'unic objectiu que tenen es provocar el desgavell per qualsevol motiu i fer l'espectacle que tant agrada al seu public. Era una ocasió d'or el cas de la geganta desde el moment que la van elegir, tot estava programat i ho esperaven amb candeletes. Miseria i ridicul

#3 Sergi Sergio, Barcelona, 29/07/2022 - 14:21

Los que votaron a la Borras como candidata y luego como presidenta del Parlament sabian perfectamente que estaba metida hasta el fondo en un caso de corrupcion con todos sus trapicheos y mangoneos con su amiguete, lo sabian todos y sabian que este momento llegaria, pero les da igual asi luego pueden hacerse las victimas, el victimismo de siempre.