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La Punteta · 27 de Gener de 2019. 19:09h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La deriva autoritaria del proceso

 

Siempre me he opuesto frontalmente a los que comparan el independentismo con el fascismo o el III Reich.

De hecho, a los que lo hacen en twitter los bloqueo automáticamente y sin avisar. Incluso por el simple hecho de escribir “nacionalista” con z: “nazionalista”.

Por la misma razón también me cabrea sobremanera los indepes que comparan la España actual con el franquismo, con Turquía o hasta con Corea del Norte.

No es lo mismo. Y lo saben hasta ellos.

Dicho esto quiza habría que empezar a releer el clásico de Hanna Arendt sobre Los orígenes del totalitarismo a ver si encontramos alguna clave.

Aunque, com se sabe, la escritora alemana hizo trampas: describió el antisemitismo, el imperialismo y el totalitarismo pero se dejó el estalinismo.

Lo recordaba hace años Jordi Llovet en un artículo en El País a propósito de otro grande, George Steiner: “ni una palabra sobre las fechorías de Stalin”.

La verdad es que los gritos de “¡unidad, unidad!” del congreso fundacional de la Crida dan que pensar.

A mí me parecen una falta de respeto para las otras opciones independentistas: del PDECAT a ERC e incluso la CUP.

Pero sobre todo para el PDECAT: el partido que aupó a Puigdemont acabará siendo devorado por él. Tiempo al tiempo.

Y para Esquerra. Los convergentes siempre han tratado a los republicanos con desprecio. Como si fueran el hermano menor. Que coño el hermano menor, ¡la criada!.

No se engañen: en el fondo lo que quieren los de la Crida es salvar los muebles.

Imaginen que se presentan a las municipales por Barcelona y quedan por detrás de ERC. O más abajo.

Mas ya les hizo la misma jugada con Junts pel Sí en el 2015. Estuvo presionando seis meses -también a través de TV3, hubo crónicas antológicas- y al final picaron.

Si Junqueras se presentaba y quedaba por delante, él se tendría que haber ido a casa. Como Montilla en el 2010. Aceptó incluso no ser cabeza de lista. Pusieron a Romeva.

En el fondo la operación le salió bien poque no tuvo que rendir cuenta de su obra de gobierno -más bien inexistente- ni en los debates televisados.

Ahora se trata exactamente de lo mismo. Peor porque han hecho un partido a la medida de un líder que ni siquiera pueda pisar Catalunya..

Incluso yo que estoy a favor de los liderazgos sólidos sorprende tanto hiperliderazgo en manos de un líder de Puigdemont.

También el seguidismo que hacen algunos dirigentes que, de momento, aún están en el PDECAT como el consejero Damià Calvert o el portavoz parlamentario, Albert Batet.

O blanco o negro. O carne o pescado.

Sin olvidar los trasvases desde el PSC. Como Ferran Mascarell o Marina Geli, que han entrado en la dirección.

No les oí nunca una palabra a favor no ya de la independencia sino simplemente del derecho a decidir mientras fueron consejeros del tripartito.

Tampoco me suena que el nuevo secretario general de la formación, Toni Morral, lanzara proclamas a favor de la independencia mientras fue alcalde de Cerdanyola, por ICV entre el 2003 y 2007. En caso de hacerlo probablemente no habría salido elegido alcalde.

Pero los llamamientos a la unidad esconden todavía una cosa peor: ¿Qué pasa con todos los que no comulgan con el proceso?

De Ciudadanos al PSC pasando por el PPC o incluso los Comunes.

En efecto, cada vez que oigo a Puigdemont, a Torra o a Eduard Pujol hablando en nombre de Catalunya o de los catalanes pienso: ¿Y los otros?

¿Qué hacemos con ellos? ¿Los ignoramos? ¿Los encerramos? ¿Los expulsamos? ¿Los gaseamos?

Al fin y al cabo son un estorbo en la Catalunya idílica que algunos imaginan. Sólo hacen que poner palos a las ruedas. No son buenos catalanes.

Lo que pasa es que esta Catalunya me temo que no existía ni en la Edad Media.

A Alfons el Magnànim (1396-1458) ya le echaron bronca por utilizar demasiado el castellano. Y estamos hablando del siglo XV.

Mal asunto. Catalunya ya está partida por la mitad.

La incógnita ahora es saber si llegaremos a las manos. De momento, sólo ha habido algunos episodios. Pero la tensión va en aumento.

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20 Comentaris

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#16 Sarola, Catelldefels, 29/01/2019 - 07:51

El regim Nazi-Kumbayá de 1.980 , des de 1.980 i de manera creixent , participa, com es demostre cada dia, de tots els postulats del Nacional Socialisme Alemany del Segle XX a més s'hi troba molt a gust.

#15 pepe, andorra, 28/01/2019 - 19:09

a mi me pilla cerca, pero lejos, y lo q os puedo decir es, menudo problema tenéis, pero es vuestro problema, así q también es vuestro problema el solucionarlo, lo q tengo claro es q a mi esto no me quita el sueño, al contrario, voy a reírme mucho cuando vea a los diputados de VOX en el parlamento regional y a los separatas todo histericos al verlo.

#14 Eslovenia, Yugoslavia y España, Balcanes, 28/01/2019 - 16:47

De momento, la Revolución de las Sonrisas está pasando a la Revolución de:
-La de la pintura.
-La de las heces.
-La de las piedras.
-La de la calle es exclusivamente para los de mi bando.

Si los indepes pudieran ganar una guerra civil en Cataluña, creo posible que la hubiera. Como hubo en Eslovenia, un modelo que le mola a Torra.

#13 Onofre de Dip, Barcelona, 28/01/2019 - 14:43

L'Alfons el Magnànim, quan va veure el panorama (Biga contra Busca, Remençes, crisi econòmica galopant...) va posar terra pel mig i se'n va anar a conquerir Nàpols, on es va envoltar d'una cort de poetes i humanistes. Qui va donar la cara per ell a Catalunya va ser la seva pobre dona, a qui va deixar tot el merder.

#12 Marta, Barcelona, 28/01/2019 - 10:39

Los que impiden a otros partidos poner tenderetes , pancartas y hacer mitines deberian repasar cual es su talante democratico. No soy votante de Cs pero me parece monstruso lo que le han hecho al concejal.Libertad si pero sin ira.