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La Punteta · 3 de Maig de 2019. 10:11h.

JOSÉ GONZÁLEZ

La leyenda del cerdo de Sant Jordi y la princesa Nurieta

Pocas cosas tenía tan claras como que si te dan una medalla es por un reconocimiento a algún mérito académico o profesional. O te la dan quizá porque corres como un poseso o porque compites bien. Incluso es buena cosa si te la dan solo porque te has muerto: ya no vas a poder molestar a casi nadie, ni tampoco molestarte en recogerla. A nadie le amarga un dulce y una medalla es algo muy serio, pensaba yo. Iba bien errado.

Sabido es que todo es voluble en el gobierno de la republiquilla en construcción (aún sobre plano). Ayer mismo se decidió otorgar el premio Sant Jordi a Núria de Gispert, ex casi todo y actualmente insultadora profesional a sueldo con forma humana de abuela, supremacista y latosa hasta la náusea. Su medalla de Sant Jordi la recibirá en un área de Guissona pues tal es su deseo. Así es su amor por los gorrinos sonrosados y gordotes, modelo Plana de Vic, los mismos que utiliza en un “tweet” para insultar a políticos constitucionalistas, echándolos de Cataluña y comparándolos directamente con cerdos. Toda una declaración sobre sus ideales políticos. Una cruz de Sant Jordi que valdrá como una bandeja de chopped de esa cadena de tiendas.

Por cierto que hace bien en no utilizar imágenes de gorrinos ibéricos para sus cochinadas en la red. No vaya a ser que por ese detalle le cuestionen a ella misma su pureza de sangre indepe. Más que nada por esas cosillas de razas que tanto parecen gustar a esta yaya dinamitera.  Pero ha resultado ser poco valiente y cuando le cantan aquello de “mira que eres carca, qué bocazas eres”  hace como el torero Cagancho en Almagro. El chancho ofensor ya  ha volado de internet y la buena señora ha hecho un vuelo gallináceo. Con estas lindezas supremacistas, ha hecho un caldo gordo muy a pesar de su avanzada edad. No se cumple en este caso, por tanto, el refrán que explica el truco del Avecrem.

O sea que de dragón de Sant Jordi y de princesa, menos. Una abuela lenguaraz y un cerdito son los personajes de la nueva leyenda. Y nada de regalar rosas el año que viene. Regalen un fuet decorado a la parienta en la próxima Diada. Y ni se les ocurra ir a las Ramblas a comprar libros. Paseen por las áreas de Guissona y compren panceta o chorizo del nuevo héroe de Sant Jordi: el cerdo del tweet de la simpar de Gispert. Les regalarán además un calendario  con fotos de puercos y los tweets más celebrados de la señora. En  destacado va el mes de juliembre, nueva fecha que ha señalado Rufián para la llegada a Ítaca.   

Les haré algo de “spoiler” para rematar el artículo. Cuenta la nueva leyenda que el cerdo de Sant Jordi se apoderó del alma de la princesa Nurieta y la tuvo escribiendo en redes sociales mensajes un tanto cochinetes. Y así sucedió hasta que un noble caballero, por fin, le quitó el wifi y la dejó sin cobertura e incluso sin móvil. De cerdos y de princesas fatales vamos bien servidos en esta leyenda. Ya iremos contando esta bonita historia mientras otros seguirán explicando los clásicos cuentos indepes para dormir y desplumar carteras.

En verdad les digo, amigos, que no descarten que a cualquiera de ustedes les otorguen una cruz en el próximo Sant Jordi. Vayan probando a decir burradas en internet que ya tienen medio partido ganado. Nos vemos en el área de Guissona en la entrega de premios.

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2 Comentaris

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#2 todoseaprovechadelacerda, Vic, 04/05/2019 - 17:34

Felicidades . Me he reído.

#2.1 José González, Barcelona , 06/05/2019 - 12:50

De eso se trata y por no llorar porque el panorama es negro. En todo caso me alegra saber, apreciado lector, que le ha entretenido la columna. Saludos.