Publicitat
La Punteta · 23 de Gener de 2020. 14:27h.

JOSÉ GONZÁLEZ

La política del huevo Kinder

Entro sin más a explicar el título porque reconozco que ha salido rarito y no, esto no va de género. Los que tenemos hijos pequeños sabemos que los huevos Kinder les atraen mucho por el dichoso regalito que encierra el huevo. Cuando llevas unas decenas de huevos y de euros tirados en ellos, te percatas de que todos los regalos que vienen dentro son una mierda, un trasto que además tienes que montar tú mismo porque el niño no sabe. Y pese a ello sigues comprando huevos como si no hubiera un mañana, o como buen padre que eres como me dice, zalamera, mi hija pequeña cuando quiere uno.

Algo parecido es lo que percibo de la política que hacen algunas formaciones que se tienen por progresistas y sus capitanes, verdaderos “chusqueros”  abonados al populismo y a la fabricación de huevos Kinder que venden sus amiguitos lacayos de los medios. Verán, hace unos días en una comida con unos amigos, antes virtuales y ahora reales (gracias, “prusés”, es lo único bueno que me diste), uno de ellos expuso que era una inutilidad  argumentar con razones o datos contra las evidentes falacias del sanchismo o las del mismo “prusés”. Es así puesto que todas esas falsedades grandilocuentes pivotan alrededor del sentimiento y del más simple y eficaz de los gregarismos. Aquello de que estos mentirosos son los míos y yo les compro toda su morralla, porque fuera no hay pescado.

Algunas de las mentiras que nos han presentado son un trasunto de esos huevos Kinder con su filfa habitual. Llévenle a un tigre comida vegana caducada y pretendan que se la coma contento y a ver qué pasa. Pero aquí se la comen algunos, qué demonios, y lamen la mano que les da de comer esa basura. Hay que tener narices para presentar una propuesta de reforma del código penal para rebajar las penas asociadas al delito de sedición…el mismo día que el sedicioso Junqueras anuncia, entre exabruptos y en el diario nacional de más tirada, que volvería a convocar un referendo y a dar un golpe de estado. Negociación le llaman.

La razón y su primo el argumento nos dicen que esa reforma no es medicina alguna para detener al golpismo secesionista. El sentimiento dice, por su parte, que hay que ser muy retorcido y mentiroso para presentar como armonización con el marco penal europeo lo que es un asunto no ya de aritmética parlamentaria (pagaremos carísimos los 13 diputados de ERC), sino la suma de intereses de un ególatra sobrado como Sánchez y el de un sátrapa cabreado como es Junqueras, arbitrados por el predicador farsante que es Iglesias.

Otra mentira, cambiando de ejemplo, es la de que haya un clamor por adaptar el lenguaje normativo a un pretendido lenguaje inclusivo. Tiene narices que los únicos que hablen mal sean ahora cuatro cretinos de políticos que se han conjurado para entrar en la historia del ridículo (sugerencia: propongan algo de sus tontadas para una franja de Tele 5). El idioma español está bien vivo y se adapta a los tiempos y sus circunstancias de manera natural. Tenemos, además, una Real Academia muy sensible a ese castellano real. Ya ven que la razón y los datos sobre el uso de la lengua nos dicen que no existe problema alguno de sexismo en la norma. El sentimiento, por su parte, nos muestra  que hay que ser imbécil para ir por ese camino, ruta para nuevos analfabetos que señalan la vicepresidenta Calvo y toda una pléyade de coristas (y coristos). En todos ellos se aprecia que son, concurrentemente ya ven, titulados superiores y tontos a las 3. Y a cualquier hora si se ponen.

Que hay mucho regalo de mierda de huevos Kinder entre los dirigentes políticos de aquí y de allí se comprueba con su mera enunciación y el grave susto que cada uno lleva incorporado de serie. Ahí están los Sánchez, Iglesias, Calvo, Puigdemont, Junqueras y Torra sí, pero también Casado y Abascal abriendo melones a dentelladas tan furiosas como inútiles. Vaya tropa, Señor, que nos dejaste aquí.

Porque torpes hay que ser para sacar esto del pin parental como un arma de destrucción del gobierno “sanchopodemita”. Y hacerlo sin datos que avalen la existencia de un problema es un boomerang que se volverá contra ellos. Si va a ir por ahí esta oposición, funcionando como un torpe elefante machihembrado de PP y Vox, desaparecido Ciudadanos en la bruma de la irrelevancia, me da que las trolas de Sánchez y las torpezas malintencionadas de Iglesias van a tener legiones de aplaudidores con las orejas.

Seguirán abriendo sus caros huevos Kinder mientras esperan que llegue el día en que no haya razón ni sentimiento que perturbe su sueño de la Moncloa, ahora el de los mentirosos. Como ya viene pasando en Cataluña donde ya no la mentira, sino la pura maldad, se pagan en política. El sentimiento, ya ven, trae adjetivos a paletadas y la razón los pone en la debida concordancia con su nombre.

Publicitat
Publicitat

0 Comentaris

Publicitat