Publicitat
La Punteta · 21 de Gener de 2018. 17:32h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La prensa del régimen

Que suerte tienen algunos: Jordi Barbeta ha reaparecido en TV3 nada más volver.

 

La colega de La Sexta Cristina Pardo escribía este domingo en El Periódico: “Carles Puigdemont ha pasado de ser un político hábil a un ejemplo de sainete. Solo existe él y nadie más que él con el derecho de ocupar la presidencia de la Generalitat. Yo, yo, yo y yo”

“Puigdemont, que se comporta como si fuera el centro del universo, nos quiso hacer creer que el aval de las urnas le limpiaba el expediente y obligaba al Estado a dar un paso atrás. No es el primero ni el último que piensa así”, remarcaba.

A mí el expresidente me recuerda un poco a Artur Mas que, en su último viaje a Harvard, le preguntaron que haría tras su inhabilitación y respondió que primero pensaría en el país, luego en el partido y finalmente en él. En cualquier político, pero sobre todo en los dos mencionados, el orden es exactamente al revés.

¿Ustedes creen que es normal elegir de presidente a alguien fugado de la justicia? ¿Votar telemáticamente o ni siquiera planteárselo? ¿Pensar en un gobierno en Barcelona y otro en el exilio? No.

Los catalanes -nos guste o no Carles Puigdemont representaba a todos los catalanes- ya hicimos suficientemente el ridículo proclamando un república de ocho segundos. Por lo que parece ahora vamos a intentar prolongar el vodevil.

El día de autos, en el Parlament, vi a colegas australianos persiguiendo a Puigdemont a ver si al menos le arrancaban unas declaraciones. Supongo que para justificar los gastos ante el jefe. Recuerden que no habló ante el pleno y que hizo un discurso en las escaleras a ver si se libraba de las consecuencias judiciales.

¿Cómo puede ser entonces que las verdades nos la digan colegas de Madrid? Muy sencillo porque la prensa catalana, con algunas excepciones entre las que modestamente me incluyo, hace tiempo que renuncio a ejercer la crítica. Casi diría que a informar. Y lo que no es información es propaganda.

Hubo un momento que, entre el proceso y la verdad, muchos periodistas prefirieron elegir el proceso. Si eras un buen patriota había que anteponer el país al periodismo. Pero nunca tendríamos que haber traspasado la maldita línea roja. Hemos de contar lo que vemos, no lo que nos gustaría ver. A mí también me gustaría ser George Clooney, pero soy un tipo más bien feo, calvo y con sobrepeso.

En la escuela me enseñaron que el agua es inodora, incolora e insípida. Pues con la independencia no tendrá sabor a un Cardhu de doce años. Y que conste que a mí ni siquiera me gusta el whisky pero sirve el ejemplo. La prensa catalana ha asumido su condición de felpudo, de simple correa de transmisión.

No sólo los medios públicos, también una buena parte de los privados. Un día habrá que hablar de los vasos comunicantes. Un tertuliano imparte doctrina en TV3 o Catalunya Ràdio y al día siguiente está en 8TV o Rac1. Y eso que el conde de Godó es grande de España.

Algunos ejemplos del nivel al que hemos llegado. Mònica Terribas -antaño una buena periodista pero también antepuso el proceso al periodismo- entrevistó el viernes a Carles Puigdemont desde Bruselas. Vamos a dejar de lado por su interés informativo que, técnicamente, estaba entrevistando a un fugado de la justicia española.

Pero Puigdemont se explayó de lo lindo: se pasó por el forro a los letrados del Parlament -y eso que uno fue secretario general de ERC-, dijo que no estaba huido, que se podía dirigir un país desde las redes sociales e incluso apeló a la Constitución.

Puigdemont empieza a parecer un personaje de la Guerra de las Galaxias -al fin y al cabo quiere gobernar por holograma- cuando al principio de la película aparecen aquellas letras en pantalla: "en una galaxia lejana". Pero a lo que íbamos: Terribas le puso la alfombra roja. Yo le hubiera preguntado si está en sus cabales.

Por la noche Xavier Graset, otra estrella del proceso, entrevistó por enésima vez en la Corpo al abogado del expresidente, Jaume Alonso-Cuevillas. E incluso a una entidad de abuelos y abuelas de Reus, todos con sus lazos amarillos, a los que la justicia les acaba de dar la razón (señal que la justicia española es independiente).

¿Pero cuántos miembros tiene la entidad para salir en TV3 en prime time?. ¿100?, ¿200? ¿300? Igual como Graset es de Vila-seca y Reus no está lejos quiso hacerles un favor.

Sigamos: ¡El sábado por la mañana entrevistaron a Ernest Maragall en Catalunya Ràdio y, por la noche, estaba en TV3! Con el agravante suplementario de que, las declaraciones de todos ellos te las ponen cada media hora en el canal 324 o en Catalunya Informació duante 24 horas.

Ernest Maragall desde su discurso el miércoles en el Parlament -impropio de un presidente de la mesa de edad- se ha convertido en el nuevo ídolo del soberanismo. Ya nadie recuerda que fue consejero con el tripartito y que, durante sus años de cargo oficial, nunca se le oyó una palabra no a favor de la independencia sino simplemente a favor del derecho a decidir.

Los mismos que ahora lo han aupado lo criticaron porque estuvo a punto de introducir la tercera hora de castellano en las escuelas -lo paró ERC- y fue el que hizo sudar la gota gorda a Quico Homs con el Estatut. La famosa cena de la tortilla. Ahora va dando lecciones de soberanismo.

Recuerdo que, cuando era titular de Educación, publicó un artículo en La Vanguardia a página entera quejándose de que el tripartito no tenía proyecto de país. Montilla no se atrevió a cesarlo -grave error- pero él tampoco dimitió por dignidad. Ya ven lo que le gusta el sueldo oficial. La única reclamación que hacía, al final de una página entera, era que el PSC tuviera grupo parlamentario propio en Madrid. No hace tanto tiempo de ello: era el 2010.

En fin, dos últimos ejemplos sobre la prensa en Catalunya: el periodista de La Vanguardia, Jordi Barbeta, recién vuelto de las Américas donde ha ejercido de corresponsal en Washington, ha reaparecido ya en TV3. Que suerte tienen algunos a mí, tras 18 años haciendo preguntas incómodas al frente de e-notícies, no me han invitado nunca a tertulia alguna. Barbeta, en sus años de cronista político bajo la batuta de José Antich, era conocido como la voz de Convergencia. Incluso dentro del propio diario. Sospecho que no ha cambiado.

Hubo un momento sublime en el que preguntó a Elsa Artadi cómo es que tenía tanto poder -lo que decíamos: no si Puigdemont está en sus cabales- y la futura presidenta si el otro no vuelve le dijo que se habían conocido el miércoles durante el pleno de constitución del Parlament pero que ya se habían “emplazado a vernos en otro momento”. A mí no me invitan ni a un café.

beatale.jpg

 

Y el otro fue el de Beatriz Talegón, a la que creo que tienen de colaboradora fija. Talegón es perfecta porque, a pesar de ser española, creo que está a favor de la independencia o como mínimo del derecho a decidir. De hecho, en la última campaña electoral hasta participó en un acto de ERC lo cual, sin duda, debe también abrir puertas en TV3. Además es anti PP a tope.

Es la primera vez que vi hacer una pregunta con una sonrisa de oreja a oreja. A Ernest Maragall, que también es de Esquerra, le preguntó algo así com si España fuera una República como se llevaría con la República Catalana. A partir de ahora iré a las ruedas de prensa de la CUP con una sonrisa de oreja a oreja. A ver si hay suerte.

Los que han hundido Catalunya no es Rajoy -al fin y al cabo es presidente del Gobierno español y aplicó el 155 cuando no tuvo más remedio- sino Puigdemont y los que andan ahora de víctimas. Pero los que les han hecho la pelota hasta el final o continuan son tan o más responsables que él. Catalunya está como está por culpa de la prensa, periodistas, intelectuales a sueldos y palmeros en general. Conviene no olvidarlo. La historia será implacable con ellos.

 

Publicitat
a
Publicitat

26 Comentaris

Publicitat
#19 josep miquel (tavàrnia), calella, 24/01/2018 - 13:02

El felicito per l´article, sobretot pel titol, es definitori i definitiu de TV3. Son un grup de "pijoprogres" esplendidament pagats que saben qui els dona de menjar. D´acord amb el que diu de Beatriz Talegon. No havia llegit res d´aquesta periodista i avui amb un article he confirmat el que Vd. diu. Gràcies per les seves orientacions.

#18 patumeiro, Sant Patumet, 24/01/2018 - 11:16

La Talegon esta, me gustaria saber cuanto cobra por ir a reirle las gracias a toda esa banda de bolivarianos indepes

#17 Joan, Barcelona, 24/01/2018 - 02:49

Mitjans de comunicació "putinescos", "a la russa" o "cubanitzats".
Una vergonya.I endemés pagats tots amb diners dels ciutadans.
Jo NO VULL que els impostos que pago serveixen per fer propaganda partidista.

#16 Miquel, Barcelona, 23/01/2018 - 13:55

No és un pròfug, Puigdemont. Bàsicament, perquè va marxar a Brussel·les quan no el requeria la justícia i perquè ara no hi ha cap ordre de detenció. Això sí, és fàcil escriure a la columna l'argumentari de Cs, PP i PSOE. Només et falta citar Matrix i ja ho tindries tot.

#15 Pepón, Bcn, 23/01/2018 - 09:22

La Elsa Artadi puede haberse doctorado en Harvard y haber dado clases en Italia pero me parece que está com un llum. Va a hacer bueno al Puigdemont, ya verás.

#15.1 Uno que os lee, Al sur de Cataluña, 24/01/2018 - 00:28

Conozco el percal anglo de toda la vida, y créame que para graduarse, "masterizarse" o doctorarse en Harvard (o en Oxford) tan sólo hace falta tener una de estas cosas: parné o talento. Visto lo visto, no parece muy difícil saber a cuál de los dos veneros recurrió la Sra. Artadi para que le dieran los papeles.