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La Punteta · 1 de Setembre de 2018. 22:50h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La próxima batalla de Barcelona

Mas hundió la campaña de Trias

 


Ahora el gran reto del proceso son las municipales. Han empezado a transmitir la idea de que si hacen un buen resultado la independencia estará más a tocar que nunca.

Y si no es la República catalana -que a todas luces está difícil- al menos proclamar la III República española. Ni que sea para joder al Rey. No le perdonan el discurso.

Un poco como en los años 30, cuando unas elecciones locales propiciaron un cambio de régimen. Aunque luego parece que, según algunos historiadores, hubo tongo.

Por eso andan excitados con primarias republicanas, listas conjuntas, candidaturas unitarias. Incluso han empezado a circular nombres por doquier: Jordi Graupera, Ferran Mascarell, Pilar Rahola. Algunos más por colocarse o prolongar su vida laboral que otra cosa.

A Neus Munté, la candidata oficial del PDECAT, le están haciendo la cama. Total, ¿Quién se acuerda ahora de Marta Pascal? Y era la número dos del partido. En política no hay amigos.

Por supuesto, el gran objetivo es Barcelona. Consideran que una victoria en el cap i casal sería el espaldarazo definitivo a la independencia. No en vano es un hueso duro de roer. La capital catalana ni siquiera forma parte de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI).

Desde luego,  el rival a batir es Ada Colau, que le arrebató la alcaldía a Xavier Trias por un sólo concejal -once a diez- y que previsiblemente repetirá. Pasados los cuarenta es muy duro ponerse a trabajar si has hecho de activista toda la vida.

Pero la verdadera bestia negra es Manuel Valls. No sea que se le ocurra presentarse. Diría que Valls genera miedo. Que lejos quedan los días en que se destacaba su catalanidad: ¡un catalán primer ministro de Francia!

Personalmente creo que se equivocan convirtiendo las elecciones municipales en una reválida del proceso. Al fin y al cabo, Mas ya hundió en su día la campaña de Trias. En el míting final del 2015 afirmó que “el proceso soberanista está en riesgo si CiU pierde Barcelona y la ciudad gira la espalda al derecho a decidir”.

Es exactamente lo que ocurrió. Xavier Trias perdió la alcaldía tras sólo cuatro años en el cargo. Y después de haber estado ocho picando piedra: gantó al tercer intento. CiU llevaba más de 30 años esperando gobernar en el Ayuntamiento de Barcelona. Duró poco la alegría.

Por eso el procés se ha convertido en un sinvivir. Una carrera de obstáculos. Tras alcanzar una meta siempre te ponen otra. La zanahoria perpetua.

En mi opinión se equivocan. Barcelona tiene demasiados problemas -top manta, incivismo, inseguridad, narcopisos, gentrificación, caída de la reputación internacional, etc.- como para los votantes quieren convertir las municipales en una reválida del proceso.

Además, la gente vota en clave local. A candidatos en vez de partidos. Más preocupados por los problemas de la ciudad o del barrio -que si las basuras, que si el vecino del cuarto, que si la farola que no va- que por la política catalana.

Pero allá ellos. Han dado muestras suficientes de tendencias suicidas a lo largo de los últimos años. Catalunya es la que es. No la que les gustaría que fuera. Me temo que ni la Catalunya medieval era el paraíso idílico que algunos creen.

 

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7 Comentaris

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#7 pepe, andorra, 03/09/2018 - 14:59

la cuestion es tener entretenido al personal mientras se llevan la cartera, no es mas q eso, por eso bajan la tension cuando ven q se han pasado, el problema es q estas cosas suelen salirse de madre. Michael Moore lo explica muy bien en su pelicula Operacion Canada.

#6 Pepon , Términus, 02/09/2018 - 15:42

La zanahoria perpetua desafía la segunda ley de la termodinámica. Quizás estemos ante la máquina perfecta.

#5 opinador, Barcelona, 02/09/2018 - 12:33

perseguir ciegamente esa zanahoria por parte de muchos catalanes nos está llevando a todos a un abismo del que difícilmente se podrá salir sin pagar un alto precio económico, social y , seguramente, vital

#4 Pepe, Alacant, 02/09/2018 - 11:02

Soñar despierto es muy gratificante pero tiene unos resultados terribles, y eso es justo lo que está haciendo gran parte de la sociedad catalana, pero cuando quieran despertar el daño causado será ya irreversible.

#3 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralidad, 02/09/2018 - 00:33

Tiene más razón que un santo Sr. Rius, El prusés es la zanahoria perpetua. Pero aquí no pasa nada. Por algo la mascota totem del nacionalismo catalán es el burro, y el burro siempre quiere morder la zanahoria. Hasta cuando le juran y perjuran que va atada a un palo manejado desde atrás. Son así, que se le va a hacer.