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La Punteta · 23 de Juliol de 2018. 18:33h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La próxima Guerra Civil catalana

Los dos nuevos máximos dirigentes del PDECAT

 

La portavoz del PSC en el Parlament, Eva Granados, recordaba en el pleno del pasado 20 de junio las palabras de Puigdemont de unos meses antes, un 26 de octubre, cuando reconoció que “no tenemos nada, no tenemos estructuras de estado, no tenemos a los Mossos, no tenemos ningún fondo económico ni ningún mediador”.

También las del diputado de ERC Joan Tardà cuando al admitir, tras la aplicación del 155, que “no somos independientes porque no ha habido una mayoría de catalanes que se hayan declarado a favor de la independencia". Y finalmente las de la exconsejera Clara Ponsatí sobre que jugaban "al póker e íbamos de farol”.

Entonces, ¿por qué vuelven a empezar?

En efecto, el presidente Torra ha manifestado este fin de semana en el funeral del PDECAT que “proclamamos la independencia y ahora hay que hacerla efectiva”. Artur Mas, que “estamos determinados a seguir adelante porque es nuestro deber”. Aunque lo más peligroso del expresidente ha sido lo de “la razón la tenemos”.

Sólo faltaba Alex Salmond dando ánimos. El exprimer ministro escocés, invitado de honor, ha afirmado que el “sueño de libertad llegará” y que el proceso ha despertado “la admiración del mundo”. No debe ser por los gobiernos que reconocieron la república catalana pero él sabrá.

Todavía recuerdo el zasca a Ricard Ustrell durante un programa de TV3. “No deberían esperar nada de la Familia Real -le dijo-, dado que lo que ustedes intentan es deshacerse de ellos. No tiene sentido quejarse de su falta de neutralidad cuando ustedes tampoco son neutrales.

Pero da igual: el soberanismo ha recuperado fuerzas. Vuelve a ser una olla a presión. Albert Batet -parece mentira que el alcalde de Valls haya llegado tan lejos- ha asegurado esta mañana en Rac1 que “no se ha de descartar la unilateralidad”.

Y Esquerra -esta Esquerra sin rumbo y sin dirección- tampoco quiere ser menos. La portavoz del partido, Marta Vilalta, se ha apresurado a decir que “ahora toca sentarse todos juntos y trazar una estrategía conjunta para conseguir la República”. Eso sí, lo quieren “por escrito”. No se fían de Eduard Pujol. Están hartos.

Por supuesto, el sector constitucionalista o unionista -yo no sé cómo llamarlos- tampoco se quedará de brazos cruzados. A mí me han llamado la atención los tuits de tres followers. Uno se preguntaba: “¿Y qué piensan, que los que no aceptan la independencia se van a quedar mirando?”.

Otros dos -ambos en catalán- que “no pueden imponer nada con un 48%. Esto ni lo entienden ni lo quieren entender”. Y que “los que no ponemos cruces pero tampoco las destrozamos también somos del otro bando, del bando de estar hasta los cojones de tot plegat”. He mantenido esta última expresión en el original.

Dicen que Catalunya ha sido tradicionalmente un pueblo más de mercaderes que de guerreros. Pero la Guerra Civil catalana duró diez años (1462-1472). Mucho más que la americana (1861-1865) o la española (1936-1939).

El récord catalán sólo es superado por los ingleses, que tuvieron tres de seguidas por el enfrentamiento entre el rey Carlos I y Cromwell: 1642-1645, 1648-1649 y 1649-1651. Los ingleses decapitaron a un monarca un siglo antes que los franceses pero la fama se la llevaron los galos.

Sin olvidar la guerra de las Dos Rosas (1455-1487). Al  fin y al cabo también fue una contienda civil. Aunque a mí Inglaterra siempre me pareció más consistente que Catalunya. Por mucho que ambos países fueran de los primeros en ensayar la democracia en Europa.

En fin, Catalunya se desliza en estos momentos por una cuesta abajo sin freno. Nadie es capaz de frenarla. Los que pudieron hacerlo en su momento no quisieron. Y otros -como TV3- no pararon de echar leña al fuego.

Parece que el procesismo ha llegado a la conclusión de que lo mejor es aquella vieja teoría revolucionaria de acción-represión-reacción. Pese a que nadie sabe a ciencia cierta donde nos llevará.

Como si quisieran un nuevo 155, un largo conflicto político o una nueva intervención policial e incluso militar. Probablemente el principal sueño erótico de una parte del independentismo. Consideran que sería la única manera de convencer a los escépticos, a los moderados a los tibios y hasta a los críticos.

Sospecho que ni así. Personalmente, nunca fui partidario del cuanto peor, mejor.

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25 Comentaris

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#21 pepe, andorra, 24/07/2018 - 11:28

es facil, hay separatistas y no separatistas, o independentistas y no independentistas, usted mismo, pero lo de unionistas es neolengua separata y yo no pienso seguir las normas linguisticas de los separatas. Los unionistas solo existen en las enfermas mentes del separatismo. Somos españoles.

#20 Pepón, Bcn, 24/07/2018 - 10:36

El domingo a un hombre se le fue la olla y arramblo con unas cuantas cruces. Y resulta que no era antiindepe (más bien lo contrario). Cualquier día de estos a algún otro se le irá también y depende de la suerte que haya que lamentar heridos o cosas más graves. Hasta ahora hemos tenido suerte, pero si continuamos jugando algún día perderemos.

#19 Pepón, Bcn, 24/07/2018 - 10:34

La rubia de la foto, nº2 de CDC, debe sonrojar a más de un convergente de toda la vida. Vaya nivel. Sálvame de Luxe

#18 Pepón, Barcelona, 24/07/2018 - 10:32

Al Estado le interesa un enfrentamiento total con los indes. Sólo así podrá derrotarlos y destruirlos políticamente, quitándoles todos los poderes que tan frivolamente les dieron desde Felipe hasta ZP (sin olvidarnos de AZNAR). La baja y media intensidad son victorias seguras para los indes. Metas volantes.

#17 Gregori, Sant Joan de Vilatorrada, 24/07/2018 - 10:15

Que ens passa no tenim seny? Diuen que la història és repeteix siguem persones civilitzades ijunts està la força i el poder.