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La Punteta · 26 de Febrer de 2021. 09:44h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La Rwanda del Mediterráneo

Pancarta de Vox en el míting de l'Hospitalet. Sus simpatizantes, extrañamente, no tenían cuernos ni cola de demonio

 

Ayer estaba leyendo el libro del periodista Iñigo Sáenz de Ugarte sobre el juicio del proceso -siempre voy con retraso por acumulación de lecturas- y recibí un mail conjunto de ERC, JxCat y la CUP en el que anunciaban un “Pacto antifascista en el Parlament de Catalunya”

Me recordó aquel artículo de Quim Torra -que tan atinadamente publicó Enric Hernández en El Periódico- titulado “Como un suelo pueblo contra el fascismo”.

Parecía redactado por un militante de la FAI de Vic después de haber quemado media docena de santos al comienzo de la Guerra Civil.

En efecto, el entonces presidente de la Generalitat denunciaba la “violencia fascista”, exigía una “condena firme”, citaba el “huevo de la serpiente" y pedía ya un “cordón santario”. De esos polvos estos lodos.

Según él; los que colgaban lazos amarillos eran ”activistas por la libertad” y en cambio los que los descolgaban eran “individuos agresivos”.

Es verdad que ya había habido varios incidentes. En Vergés (Baix Empordà) entre unos encapuchados que retiraban esteladas y vecinos.

Y en Canet de Mar (Maresme), entre unos indepes y otros no indepes que habían retirado cruces amarillas de las calles.

Hasta los Mossos, en un exceso de celo, detuvieron a unos que iban retirando lazos. El juez los dejó en libertad.

El artículo de Torra era una manera sutil de llamar fascistas no sólo a los que retiraban lazos amarillos sino a todos los que no comulgaban con el proceso.

Era un lenguaje guerracivilista. Esto empieza a parecerse a la Catalunya del 36. Ya sólo falta matarnos por las calles.

En efecto, el comunicado de ERC, JxCat y la CUP abunda también en expresiones similares: “acción antifascista”, "discurso del odio”, “cordón antifascista”, “discurso de odio” otra vez.

No deja de ser curioso que el único acuerdo al que han llegado los partidos que ganaron las elecciones hace diez días sea anunciar “Pacto antifascista en el Parlament. Lleva el sello de Sergi Sabrià.

Han dejado claro, además, que este acuerdo está “al margen de las negociaciones para conformar gobierno”. Prueba de que la negociación se prevé ardua y complicada, hasta rocosa.

Invocaban al PSC, que en su opinión los ha dejado tirados, porque “no ha asistido” al encuentro y “ha detallado sus propuestas a la prensa”. Además, felones deben pensar.

Pero llama también la atención que no citen ni a Ciudados ni al PPC. Señal que los ponen en el bando de los fascistas.

Aunque acaban admitiendo que, de momento, es papel mojado, un brindis al sol, una declaración de principios porque “durante los próximos días se consensuarán las propuestas concretas”.

El único objetivo es dejar, en realidad, a Vox fuera de la Mesa de Parlament a pesar de que es el cuarto grupo de la cámara y ha quedado por delante de la CUP, Comunes, Ciudadanos y PPC. Això va de democràcia, decían.

¿Pero entonces a qué viene tanto revuelo?

Bueno, en primer lugar a que no han cerrado nada como decía y que las negociaciones empiezan a ser la subasta habitual de cargos. Comenzando por la propia presidencia de la cámara catalana -160.000 euros anuales- que es por donde se empieza.

Y, segundo, para cohesionar a la parroquia. Aunque los mismos que suscriben pactos antifascistas sean luego incapaces de condenar la violencia -aquí habría que añadir los Comunes- en la Diputación de Barcelona.

Voy a decir una cosa aunque sea en beneficio de Vox.

Durante toda la campaña no les he visto quemar un sólo contenedor. Es que ni una papelera.

Al contrario, han tenido que hacer campaña con frecuencia en territorio hostil. A veces incluso con la indolencia de los Mossos.

Como en Salt, donde fueron incapaces de evitar el lanzamiento de piedras. El jefe del dispositivo debería estar ya cesado.

Por eso, el “discurso de odio” que denuncian ERC, JxCat y la CUP más bien lo mostraban algunos de sus simpatizantes.

Pero si hasta una exdiputada de la CUP, Mireia Boya, instó a continuar con el lanzamiento de piedras desde un programa de TV3 sin que ni siquiera pestañeara la presentadora, Helena García Melero.

Por supuesto, la irrupción del partido ultra en el Parlament con once diputados no va ayudará a calmar los ánimos. Al contrario. Saltarán chispas.

Y hemos estado de suerte que Ignacio Garriga debe estar de vacaciones porque en la semana de disturbios de Barcelona no ha prodigado sus apariciones públicas.

De haberlo hecho estarían ya, en caso de repetir elecciones, en los diecisiete o dieciocho escaños.

Pero déjeme tmabén contarles una anécdota: en el míting de l’Hospitalet me enconté con Enric -un catalán de pura cepa, de esos con ocho apellidos catalanes-, que tras reconocerme por mis vídeos en YouTube me preguntó si había ido a ver si tenían cuernos y cola como los demonios.

Tras pedirle por favor que se diera la vuelta tuve que admitir que, en efecto, no tenía ni una cosa ni otra.

La Dinamarca del Sur empieza a parecerse a Rwanda-Burundi. Que no acabemos igual.

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20 Comentaris

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#15 Pan con tomate y jamón ibérico, El Trabuco catalán...!!, 28/02/2021 - 10:04

"...Vergés (Baix Empordà)..."

¡Pero hombre Rius...!¡te van a excomulgar...! el pueblo de Luisito no lleva acento, es Verges a secas... Recuerda aquello de "El Noi de Verges..."

#14 Capit@n España, Purgandus populus!!, 28/02/2021 - 09:42

Definición de "fascista" según los independentistas: "todo el que no piensa como yo".

#13 Tabarnés puro, Barcino, 28/02/2021 - 09:38

Rius, supongo que cuando te refieres a la "irrupción del partido ultra en el parlament" refiriéndote a Vox quieres decir "la irrupción del partido ultrademócratico Vox en la cueva de chupones, fanáticos, corruptos, xenófobos, totalitarios e ineptos en la que los partidos lazis han convertido el parlamento regional".

#12 Marta, Barcekistan, 27/02/2021 - 19:11

Vox ultra? Y los que queman contenedores y quienes los azuzan qué son? Y no soy votante de Vox, pero la realidad es la que es...

#10 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 26/02/2021 - 23:16

"...la irrupción del partido ultra en el Parlament..." ¿Y qué fue la irrupción de la CUP, o de Junts x Tocomocho? Y si me apura hasta de la Regolpista ERC. En cambio nunca le he oído decir que fuesen ultras. Curioso ¿verdad?

#10.1 Jony, Ankara, 27/02/2021 - 12:01

Vox són ultras. Volen empresonar i ilegalizar tot. Ñordox és un partit creat per odiar

#10.2 Marta, Barcekistan, 27/02/2021 - 19:12

Vols dir Jony que els ultres no són aquells que volen matar espanyols o ens diuen nyordos? Ehem....

#10.3 Pepe, Andorra, 27/02/2021 - 21:03

Vox no es ultra ni quiere entalegar a nadie. Ilegalizar al separatismo y cerrar los pesebres de las autonomías si. Vox es un partido creado para enfrentarse al totalitarismo zurdo y al separatismo q solo buscan destruir España y volver al feudalismo. Y si lo dice un separata es lo contrario seguro. Q siempre mienten. Siempre.

#10.4 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 27/02/2021 - 23:18

Jony, los que apedrean a otros partidos políticos, impiden que sus votantes puedan asistir a mítines e intentan linchar a un candidato, ¿qué son? ¿Las hermanitas de la caridad? Y de odio vais servidos los separatistas, como ilustra tu propio comentario.

#10.5 Tabarnés puro, Barcino, 28/02/2021 - 09:40

#10.1


¡Qué viene el loVox, Jonni Meloni!
¡¡Uuuuuuuh!!
¡¡¡ Jajajajajaja !!!