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La Punteta · 3 de Setembre de 2018. 09:17h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

La última putada a ERC

 

Ha habido dos rivalidades históricas en la política catalana: una la de PSC-CiU, que duró más de treinta años.

El cabreo era comprensible: Los socialistas nunca superaron la victoria por sorpresa de Jordi Pujol en 1980. Pensaron que sería flor de verano, no entraron en el Govern y ya ven: duró 23 años. La hostilidad entre las dos partes de la plaza Sant Jaume se podía palpar con los dedos.

La otra era la de CiU-ERC porque, en el fondo, competían por el mismo trozo del pastel. Unos desde la derecha y otros desde la izquierda. En el 2003, los republicanos optaron por un tripartito encabezado por Pasqual Maragall. Fue percibido casi como un acto de tración. En el 2006, por el charnego José Montilla.

Mas estaba tan confiado que se fue de viaje a las Canarias para relajarse tras la campaña y antes de asumir la presidencia de la Generalitat. En Palau los funcionarios y altos cargos lo recibieron con aplausos consumada la victoria electoral. Fue la primera muestra de falta de neutralidad institucional -luego vendrían otras- por parte de la función pública catalana. 

Pero el sucesor de Pujol se quedó a las puertas: siete interminables años de travesía del desierto. Las diferencias irreconciliables sólo se superaron con el proceso. Lo que el proceso ha unido que no lo separe el hombre.

Convergencia siempre trató a Esquerra con desdén. Como el hermano pequeño que tiene que hacer lo que ordena el mayor. A veces incluso con desprecio. Con frecuencia gracias al apoyo político e institucional que implica tener el contol de la Generalitat. Incluido el poder mediático de TV3. 

Recuerdo una pieza del Telenotícies del sábado 13 de diciembre del 2014, cuando los republicanos se resistían a apoyar los Presupuestos todavía con Mas de presidente. La dirección de ERC tenía que decidir el lunes si los votaba o no.

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TV3 abrió aquel día el informativo mediodía con  un “documento de trabajo interno del Govern” -me imagino a Francesc Homs redactándolo antes de filtrarlo a la cadena- en el que se culpaba a Esquerra de todos los males.

Si no se aprobaban no sólo se paralizaban las inversiones previstas y la emblemática Línea 9 sino tambén la puesta en marcha de la Agencia Tributaria catalana, uno de los proyectos estrella de los republicanos.

Pero sobre todo quedaba en supenso la paga extra de los funcionarios, la recuperación del 15% del sueldo de los interinos y devolver una parte de la paga pendiente del 2010. Era una manera de echar a la yugular de Esquerra los 200.000 funcionarios de la Generalitat y sus respectivas familias. Ni que decir que, al día siguiente, lo recogió también El Punt-Avui y la prensa más afín a CiU.

Y eso que la propia crónica reconocía que había otras fómulas como una ampliación de crédito como ya habían hecho en Asturias aunque precisaba la aprobación de Madrid. Estoy seguro que el actual hombre fuerte de ERC y vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, se acordará de la jugada. Esquerra, por supuesto, acabó cediendo.

El menosprecio de los neoconvergentes hacia ERC ha ido en aumento con el tiempo. Es como si los tuvieran cogidos por los cojones. Puigdemont ya se sacó de la manga un partido en tres semanas y les arrebató el liderazgo en el campo soberanista durante las últimas elecciones al Parlament.

Por supuesto estaba en su derecho pero había un detalle fundamental: él permanecía libre aunque en Bruselas y el cabeza de lista de ERC, Oriol Junqueras, estaba en la cárcel. No podía hacer ni campaña.

Este fin de semana ha transcendido otra putada: Cuando huyó a Bruselas ni siquiera informó a Junqueras. A pesar de que había el acuerdo del Govern -tras la procamación de la República- del lunes todos a trabajar.

En Palau estuvieron esperando inútilmente al president. Incluidos dos de sus consejeros, Jordi Turull y Raül Romeva -ahora también en prisión-, que ante la tardanza hicieron un café conjunto en un bar cercano para matar el tiempo.

He estado esperando el desmentido del expresidente o de alguno de sus acólitos a esta noticia. Pero ha sido en balde.

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14 Comentaris

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#8 Pepón, Barcelona, 04/09/2018 - 10:00

Lo de Puigdemont huyendo sin comunicarlo a todo el Govern pasará a la historia como uno de los capítulos más vergonzosos del prusés. Y que no haya ninguna reacción, tras darse a conocer públicamente el suceso, es aún más vergonzante. Una sociedad sana castigaría semejante comportamiento del Presidente del Gobierno.

#8.1 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralidad, 05/09/2018 - 22:08

La parte de la sociedad catalana que profesa la religión separatista hace tiempo que dejó de estar sana, así que no esperes cordura de ella.

#7 Gerard, Barcelona, 03/09/2018 - 22:07

Sr. Rius...la relación convergentes-ERC,..es puro sado-masoquismo...existente en el género humano desde el principio de los tiempos.No le dé.... más vueltas.

#6 Marina, Tarragona, 03/09/2018 - 18:01

No n'aprenen, els republicans. Sempre els hi aixequen la camisa. La gent de CIU, PDECAT o el que sigui, farà l'impossible i el deslleial per aferrar-se al poder; i si han d'enfonsar a ERC, ho faran sens dubte. Però que ningú s'enrecorda dels seus girs polítics? Són uns camaleons: canvien de color, però en el fons, segueixen sent el mateix.

#5 Veciana, Barcelona, 03/09/2018 - 15:47

200000 funcionaris...quina barbaritat.

#5.1 Pepón, Barcelona, 04/09/2018 - 10:03

Es el núcleo duro del prusesismo. La infiltración nacionalista en la administración catalana es total. Al más puro estilo de los países totalitarios del antiguo telón de acero. Un 1984 a la pujoliana. En Andalucía pasa algo parecido con el Psoe y la administración autonómica.

#4 pepe, andorra, 03/09/2018 - 15:34

por cierto, Sr. Rius, si hubiera independencia ¿como regarían sus campos los campesinos de Lerida q sacan el agua del canal de Aragon? Pq tengo claro q si hubiera independencia, al día siguiente ese canal se cortaría y al menos durante un par de años no tendrían con q regar. Y mas despues del 8-2 q le metio el FCB al pobre Huesca.