La Punteta · 16 de Setembre de 2022. 09:14h.

RAFAEL ELÍAS

Lacrimosa

Hacía días que no veía TV3. El verano, se quiera o no, supone un paréntesis en las tareas habituales, y como que uno se desconecta de las cosas.

Esta noche volvía de camino a casa escuchando por los auriculares el Réquiem de Verdi, y ha sido así que por intensificar la depre del asunto me ha dado al llegar por poner el programa de la tertulia del 3/24, uno que conduce un tal Grasset, que dicen se lleva una pasta del erario. Con lo del “dicen” uno debe andar con tiento; resuena un poco a aquel “diuen, diuen, diuen” de Pujol, que recién comentan anda chungo por causa de un ictus. El equipo médico habitual le ha hallado falta de riego en el cerebro y diuen que el tema podría traer secuelas, escuelas y adoctrinamientos. Se mejore.

Hacía días que no veía el programa, y he podido constatar nuevos contertulios. Vista la caída libre de la Diada, el prusés, etc. esperaba una relajación, una tregua, tal vez una tertulia más cultural, quizá Marías, o Godard, incluso Papas, pero no, siguen a las bravas (no las papas) … continúan instalados en Mátrix, concentrados, muy serios con lo suyo, tan encerrados en su microcosmos que hasta dan un poco de pena.

Uno escucha con la mejor de las intenciones, intentando comprender, pero el devenir de la parla es esclarecedor, se van como retroalimentando con el presentador, que va afirmando con la cabeza que sí a todo. Hoy han traído a un abogado de medio pelo cano que ha venido a hablar de su libro, subtitulado “Espanya contra Catalunya”, que viene a ser algo así como “la Unió Europea contra Lleida”. El hombre se muestra compungido, con ese semblante grave y solemne que uno sólo es capaz de adoptar cuando ha sido (otra) víctima represaliada dels fets de l’1 d’octubre i d’Espanya, ese estat totalitari. Tengo que decir, pues lo cortés no quita lo valiente, que dos contertulios, una periodista y un hombre calvo con barba, han discrepado, con matices, no sea que se líe. No creo que vuelvan al programa. Como le ocurrió a aquel abogado jovencito —pero cano también—, cuando una noche se le ocurrió afirmar que el prusés había sido un golpe de Estado. No se le ha vuelto a ver por el plató, que yo sepa.

El abogado de hoy, no es coña, se apellida “Frau”, “Fraude” en castellano. Bien es cierto que nombres y apellidos no deben traducirse; recordemos aquel episodio de Carod-Rovira —¿qué ha sido de este hombre?—, cuando en un programa se enojó porque alguien se refirió a él como “José-Luis”, y él remachó, con toda la razón, que se llamaba “Josep-Lluís”, aquí y en la China. El problema viene cuando sus palmeros traducen al catalán los nombres de personalidades especialmente relevantes de la cultura española, léase Enrique Granados, Jacinto Verdaguer o Antonio Gaudí, por citar algunos, que firmaban con su nombre real, en castellano, y sin que nadie les apuntara con una pistola en la sien al hacerlo. Vaya.

El Sr. Frau dice ahora que cuidadín con la legalidad, puesto que hubo un tiempo en que era legal discriminar a los afroamericanos. Bueno, en realidad ha dicho “negres”. Esto recuerda a aquello de Rosa Parks, tema tan manido por los indepes, al cual se le puede dar la vuelta, como siempre sucede. ¿Se imaginan un vagón de tren donde todos están fumando y uno —sólo uno— exige que se respete la legalidad y no se fume?: fascista, colono, ñordo. Todos están fumando menos tú. Te jodes.

El culmen del programa ha venido en ese momento en el cual Frau dice (sic): “¿qui va posar l’actual cap d’Estat?” Y el presentador le contesta, con la seguridad del que lleva aprendida y aprehendida la lección: “Francu”. Sublime.

Porque, no se engañen, toda la culpa es de l’Estat, que nos chupa la sangre, como “Lestat”, el de “Entrevista con el vampiro”, que es el libro que subyace, no el del Sr. Frau, que se ha equivocado publicitándolo ahora y no en las semanas previas al Sant Jordi.

Ha habido más. A los occitanos les ha caído también. Son nacionalistas culturales, no políticos. Y es que, dicen, no han madurado. Como nosotros, se entiende.

Un subtítulo que corre de derecha a izquierda debajo de la pantalla anuncia el último agravio: el BOE ha castellanizado diversos nombres de algunas comarcas catalanas. Intolerable, vergonyós: Andalusia, Aragó, Astúries, Biscaia, Cantàbria, Canàries, Castella-La Manxa, Castella i Lleó, Conca, Còrdova, Corunya, Galícia, Guipúscoa, Lleó, Múrcia, Osca, Palència, Saragossa, Segòvia, Sòria, Terol e incluso… Reial Madrid, que es una marca, como también lo es la Juventus, pero el nombre de este equipo italiano, curiosamente, sí lo respetan y no lo traducen como Joventut. En fin… cosas de Mátrix.

Ahora siguen con lo del prusés¸ pero de repente es el prusés català; ojo, no el prusés independentista. El concepto.

Suficiente por hoy. Me vuelvo al Réquiem de Verdi; suena el lacrimosa.

Hacía días que no veía TV3.

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1 Comentaris

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#1 Onofre de Dip, Vigo, 17/09/2022 - 18:49

Lo del tal Frau, de la estirpe de Xirinacs, ha hecho que recuerde el nombre de don Alberto Jiménez Fraud, quien fue primer director de la Residencia de Estudiantes. Y he dado en pensar lo bien que nos vendría una nueva Institución Libre de Enseñanza en Cataluña, para combatir los mensajes de tanto lunático desquiciado.