La Punteta · 15 de Juny de 2022. 12:09h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Los conversos del PSC

Joan Ignasi Elena, cuando era miembro de la dirección del PSC

 

Si alguien se pregunta por qué no ha salido bien el proceso la respuesta es por el factor humano.

La materia prima.

Como la buena cocina: los ingredientes son fundamentales.

La prueba más reciente es el consejero de Interior, Joan Ignasi Elena.

Hace muchos años que lo conozco.

Desde que era miembro de la comisión ejecutiva del PSC.

Cuando Pere Navarro accedió a la secretaría general en el congreso del 2011 cometió, visto en perspectiva, un error garrafal: ser un buen tío.

Integrar a los críticos en la ejecutiva: Joan Ignasi Elena, Fabián Mohedano, Jordi del Río y me dejo a uno porque eran cuatro.

Tendría que haberlos crujido porque no pararon de hacerle la puñeta y poner palos a la rueda.

Los periodistas tuvimos mucha suerte porque, gracias a ellos, nos enterábamos enseguida de lo que debatían en las reuniones.

El hasta entonces alcalde de Terrassa, en efecto, ganó aquel congreso (2011) con una aplastante mayoría: casi el 75% de los votos.

Todavía recuerdo que Àngel Ros, en una entrevista con Josep Cuní esa misma semana en 8TV, dijo que llegaría hasta el final.

Ante la previsible derrota optó por tirar la toalla. No le salió mal la jugada. Con los años acabó de embajador español en Andorra.

Joan Ignasi Elena encabezaba otra candidatura y vendió su peso en oro, que en este caso es mucho.

Aún había otra lista. Ya no sé si encabezada por Laia Bonet o Rocío Martínez Sampere.

El resto de la historia es conocida: fueron marcando paquete hasta que acabaron creando micropartidos para acabar integrándose en la órbita de Esquerra.

Elena impulsó Avancem

Ernest Maragall y Magda Casmitjana, Nueva Esquerra Catalana.

Casamitjana, exalcaldesa de Palamós, acabó de diputada y luego la recolocaron de directora general en Salut.

Jordi Martí y Pia Bosch, el Moviment Catalunya, que acabó fusionándose con el de Maragall.

El primero ha acabado de concejal de Colau -antes gerente del ayuntamiento de Barcelona a 100.000 euros al año- aunque después de la putada que le hizo Collboni en las primarias -movilizar a su favor el voto paki del Raval- tampoco me extraña.

Toni Comín, otro que tal, creó Socialisme, Catalunya i Llibetat.

Las malas lenguas dicen que era él y Elvira Duran. Y ahora ya lleva cuatro partidos: Ciutadans pel Canvi, PSC, Esquerra y Junts. Antes había coqueteado también con ICV.

Por eso, el PSC tendría que preguntarse un día cómo la mayoría de conversos, jetas y trepas del proceso han salido de sus filas.

La lista incluye a Ernest Maragall, Toni Comín, Ferran Mascarell o el citado Joan Ignasi Elena.

Aunque es fácil imaginárselo porque han vivido en los últimos años opíparamente, han alargado su vida laboral -ahí está el Tete- o han conseguido una jubilación dorada.

Sólo una cosa, no oí nunca una palabra sobre la independencia sino ni siquiera a favor del derecho a decidir en todos los críticos del PSC cuando eran consejeros o tenían cargo oficial.

E incluyo en la lista a Montserrat Tura, Quim Nadal o Marina Geli. Aunque algunos fueron buenos gestores.

Pero el caso del actual consejero de Interior, que manda sobre un cuerpo armado de 17.000 agentes y va dando lecciones, es paradigmático.

Nacido en 1968, no recuerdo si fue uno de los damnificados en el congreso de Sitges (1994) -cuando los capitanes asumieron el control del partido- porque no lo viví como periodista.

Pero uno de los citados más arriba me dijo un día que, en las siguientes listas electorales, saltó algún diputado.

Y tuvo que empezar a ganarse la vida como abogado sin haber nunca ejercido como tal.

Tiene que ser muy duro quedarse con una mano delante y otra detrás.

O volver al sector privado tras haber estado en política.

Creo que Elena tiene asumida la lección.

Al fin y al cabo fue alcalde de Vilanova i la Geltrú por el PSC entre el 2004 y el 2011

Luego, dipuado al Palrment entre el 2012 y el 2014.

Cuando se pasó a Esquerra lo metieron de presidente del Pacte Nacional pel Referèndum, que era el Pacte Nacional pel Dret a Decidir reciclado.

Incluso quisieron encolomarle desde Palau -ya no sé si Puigdemont o el propio Junqueras- la organización de la consulta del 1-0.

Por aquello de que es la sociedad civil la que se mueve y para eludir el Govern responsabilidades penales..

Pero Elena, que además es abogado, puede ser un converso pero no es tonto. Y todo tiene unos límioters. Supongo que vio las consecuencias judiciales que tendría asumir el reto y se los sacó de encima.

Por so, lo que falla en el proceso es la fibra moral, la calidad de los materiales.

¿Con éste personal pretendían llegar a Ítaca?

No me hagan reir.

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8 Comentaris

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#7 Onofre de Dip, Vigo, 16/06/2022 - 17:45

Sinceramente, y lo digo con pena, el PSC no merece otra cosa. Cargar con estos maulas tiene algo de castigo bíblico, pero los socialistas catalanes se lo han ganado a pulso. Siempre han sido una formación sin carácter y sin personalidad.

#6 Perico, Matadepera, 15/06/2022 - 23:54

"El PSC tendría que preguntarse un día cómo la mayoría de conversos, jetas y trepas del proceso han salido de sus filas." ¿Perdón? ¿Y quién se lo va a preguntar? ¿Todos los conversos, jetas y trepas que siguen en sus filas, auténtica legión? Si son todos iguales a los que menciona, fíjese: Iceta, Illa, Collboni, Zaragoza, y un largo etcét

#5 Telamarinera , Vng, 15/06/2022 - 21:11

Se fueron muchos.., pero quedan, quedan demasiados, quintacolumnistas.
Que siguen mirando a los militantes , ciegos de pensamiento/fidelidad , como peones en su partido de ajedrez.

#4 FERRANOT, BARCELONA, 15/06/2022 - 13:35

Exacto: se aprovechan para vivir de la política. Si tuvieran que ejercer de abogados, no le ganaban un juicio ni a cualquier becario de un bufete de medio pelo.....

#3 pepe, andorra, 15/06/2022 - 13:06

la frase ya la acuño Carmen Polo para este tipo de personas, "yo soy siempre de los nuestros". Y si ahora mandaran los marcianos, este se haria marciano, de estos siempre hay por todas partes, son como las moscas.