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La Punteta · 19 de Desembre de 2018. 21:55h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Marta, la valiente

 

El otro día me tocó la lotería.

Descubrí con alborozo que Marta Rovira me había bloqueado en twitter.

Que suerte, ya no tendré que etiquetarla cuando la critique.

Al fin y al cabo, ¿quién es Marta Rovira?

Bueno nominalmente todavía es la secretaria general de Esquerra.

De diputada dimitió el pasado mes de marzo junto a Carme Forcadell y Dolors Bassa.

No como Toni Comín, que sigue agarrado al escaño.

Pero dentro de unos años ya nadie se acordará de ella.

El proceso le pasará por encima. Como a otros ilustres representantes de la generación política que nos ha llevado al desastre.

Marta Rovira es, en efecto, una de las principales culpables de que estemos como estamos.

Todas las versiones periodísticas coinciden en que aquella infausta noche del 25 al 26 de octubre fue la que iba persiguiendo a Puigdemont para que no avanzara elecciones.

Bajo la amenaza de que le llamarían botifler hasta en el último pueblo de Catalunya.

Claro que Oriol Junqueras, que estaba a su lado, tampoco hizo nada para impedirlo.

El exconsejero Santi Vila, que ha sido uno de los primeros en dejar testimonio por escrito, explica en su libro que “entre sollozos, lágrimas y aullidos habló de decepción, desconfianza e incluso de traición.” (1)

Luego está aquella escena ante el Tribunal Supremo en la que, también entre lágrimas, aseguró que “lucharemos hasta el final” sólo unos día antes dar esquinazo.

Es curioso, las que más chillaban fueron las primeras en largarse.

Anna Gabriel también se esfumó. Y eso que en su caso la acusaban de un delito que ni siquiera implicaba penas de prisión. Madera de héroe.

Lo primero que hizo tras llegar a Suiza fue reaparecer sin flequillo y con imagen de pija. Para transmitir la imagen que no había roto un plato en su vida.

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Que lejos quedan los días en que exhibía camisetas con el lema “Sense por” y presumía de puño en alto tras cada discurso.

No sé si se han dado cuenta pero las que más chillaban fueron las primeras en salir huyendo.

Francamente, no echaré en falta ni a la una ni a la otra. Ahora el mal ya está hecho. Y ambas son muy responsables de habernos llevado al precipicio.

Lo que es increíble es precisamente que Marta Rovira llegara tan arriba.

Vamos a ser francos: Marta, la valiente es fruto de un vacío de poder.

El que padeció Esquerra tras su resultado en las eleciones del 2010.

Cuando pasó de 21 a 10 diputados. Perdió más de 200.000 votos. La mitad del electorado.

El entonces presidente, Joan Puigcercós, tuvo que dimitir y convocó un congreso extraordinario.

Se enfrentaron Oriol Junqueras y el que era secretario general, Joan Ridao.

Vencedor el primero con el apoyo del aparato, necesitaba una nueva persona para ejercer de segundo.

La Marteta pasaba por allí. Hasta entonces había sido responsable de relaciones internacionales del partido. Nada del otro mundo.

Le tocó a ella como podía haberle tocado a otra. Su condición de mujer allanó sin duda el camino.

Ya puestos podrían haber colocado a Anna Simó, Ester Capella o Marina Llansana. Quizá alguna hasta lo habría hecho mejor.

Bueno, la primera no podía ser porque ya la sondearon para presidenta y declinó la oferta.

En fin, su trayectoria desde entonces es conocida.

Repetir como un loro aquello del "mandato democrático". Hasta en TV3 la dejaron un día en evidencia con todas las veces que lo había dicho.

Queda para la historia también aquella intervención suya en el Congreso de los Diputados. Incluso dio argumentos a los que cuestionan la inmersión vista su escasa fluidez en castellano.

Y personalmente recuerdo una rueda de prensa en el Parlament entre la consulta y el referéndum  -no me hagan precisar la fecha exacta- en la que dijo que había que “ampliar la base social”. Para mis adentros me dije: ¿Todavía están con esto?

Pero si no se fían de mi siempre podrán consultar su currículum oficial colgado en la web de ERC. Apenas hay experienica laboral más allá de la política.

Además, debe haberlo retocado últimamente porque me suena que antes salían sólo prácticas en un bufete de su ciudad natal y ahora asegura que “ha trabajado unos años de abogada”.

A ello hay que añadir su labor en la Agencia Catalana de Cooperación Internacional cuando mandaban ellos. Y clases en la Escuela de Policía de Catalunya, supongo que por enchufe.

Se da la circunstancia de que Marta Rovira es de Vic, como la políticamente desaparecida Marta Pascal. A ver si al final será verdad lo de las raíces carlistas del proceso.

Al fin y al cabo Carme Forcadell es de Xerta, en el Ebro. Territorio en el que Ramon Cabrera, lo Tigre del Maestrat, campó a sus anchas durante la I Guerra Carlista.

Un día leí un comentario -en e-notícies por supuesto- en el que decía que Marta Rovira lo haría estupendamente de dependienta en una carnicería de Osona pero que era sorprendente que hubiera llegado a cotas tan altas.

Probablemente era cierto. Lo digo con profundo respeto por el gremio de carniceros y el de pescaderos -incluida la madre de un cuñado, la señora Teresa- de los que siempre admiré el dominio de los cuchillos. Un juego de muñeca que ya querría para sí Rafael Nadal.

Ciertamente, es increíble que esta mujer haya llegado tan arriba. La pregunta es pues obligada: ¿En manos de quienes hemos estado? Peor: ¿En manos de quienes seguimos estando? Lo digo porque la cosa continúa.

Querida Marta: puedes bloquearme sin problema. Me parece que no me pierdo nada.

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(1) Santi Vila: "D'herois i traïdors". Pòrtic. Barcelona 2018. Página 48.

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17 Comentaris

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#16 Rufian & Talegon -Jokes-, La Mina al Pruses, 21/12/2018 - 17:01

Las ratas son las primeras en huir.

#15 Montse Quatre, Barcelona, 21/12/2018 - 14:05

Aquesta es la personificació mes perfecte de la covardia, no va tenir vergonya en fer de cridanera, amb lluir samarretes amb slogans fanatics, pero a l'hora de la veritat va fugir en una nit de fosca, justament a la vigilia que els seus col.legues de la banda declaressin a Madrid, i gràcies a ella van quedar engargolats. Una fantasma absoluta

#14 Pepe, Alacant, 21/12/2018 - 10:39

A los políticos los elige la gente, y un amplio sector de la sociedad catalana aplaude el demostrado fanatismo e hipocresía de la Rovira. No se trata de en manos de quien estamos, sino por qué les colocamos en el poder, advertidos con todo lujo de detalles de su mezquindad, y sus intenciones destructivas.

#13 opinador, Barcelona, 21/12/2018 - 09:23

Cataluña a caído en manos de gente sin escrúpulos, terriblemente rapiñera, muchos sin formación y, sobre todo, con una soberbia que nos les cabe en el cuerpo (empezando por la banda de los Pujol, pasando por Mas y terminando en Junqueras, Puigdemont, Torra y sus seguidores) y, para empeorarlo, hay una muchedumbre que les han creído

#12 Personas emocionalmente inestables, bcn, 20/12/2018 - 19:57

Las personas emocionalmente inestables y en casos agravados por el histerismo, normalmente son la causa de graves problemas. En algunos casos, nuestros governantes lo son, nos han llevado a la situación desquiciante que provocaron y las consecuencias las pagaremos todos