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La Punteta · 1 de Gener de 2021. 20:50h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Operación Illa

 

Yo entendí que la operación Illa había hecho pupa al independentismo al día siguiente.

En el Ara, el diario oficioso de Esquerra, dedicaban la portada al balance del año.

Y en El Punt-Avui, el de JxCat, lo relegaron a la página ocho. Tras una entrevista a Carme Forcadell que debían tener en nevera.

Mientras que Mertixell Budó criticó que dejara el Ministerio de Sanidad en plena pandemia.

Aquí no tenemos presidente -si alguna vez lo hubo con Torra- y no pasa nada.

De hecho tampoco tuvimos secretario de Salud Pública durante dos meses y no oí entonces a la portavoz del Govern.

Pero más allá de la sacudida que ha supuesto la designación del hasta ahora ministro como cabeza de lista del PSC lo duro empieza ahora.

Yo no sé si a Salvador Illa le gusta el ciclismo.

Hace unos días se puso de moda entre los políticos por aquello de la carrera de fondo.

Incluso el propio Jordi Pujol se preciaba de haberlo practicado hasta edad tardía.

Bueno, pues si es así ahora empieza el Tourmalet.

El Tourmalet, el Alpe d’Huez, los Pirineos o cualquier otra cumbre mítica de la ronda francesa.

Lo más difícil empieza ahora.

No sólo porque Salvador Illa tiene que ganar sino también gobernar y ello sólo lo puede hacer con una mayoría holgada.

Por eso, desde mi modestísima opinión, permítanme decir que ello sólo lo conseguirá si cumple seis condiciones:

1) Ir a por todas como dijo el propio Miquel Iceta en la reunión del consejo nacional del PSC. Ya sé que a Illa el valor se le supone. Como en la mili que, a falta de guerras, te lo ponían en la cartilla. No es fácil dejar un ministerio -aunque sea el de Sanidad en plena pandemia- para meterse de lleno en el lío de la política catalana.

2) Romper el marco mental del proceso. No puede ser que los indepes se crean todavía los buenos de la película. Rull decía el mismo día de la designación que no se arrepentían "de lo que hemos hecho” y que no habían hecho nada malo. Que conste que romper el citado marco mental no es fácil porque arranca de Jordi Pujol y a él contribuyen tanto la ley electoral -o la falta de ley electoral- como TV3 y el resto del sistema mediático catalán. Público y buena parte de privado.

3) Desembarazarse de los complejos históricos del PSC que arrancan en el caso Banca Catalana y en la LOAPA. Hemos de ser capaces de poder hablar de todo. Incluyo TV3, la inmersión o las embajadas en el extranjero. Y ello no puede verse como un ataque a Catalunya.

4) Repartir estopa. Sin remilgos. A la yugular. Ya sé que Salvador Illa tiene fama de serio. En las ruedas de prensa del covid no le he visto nunca ni una palabra de más ni de menos. Como en los gestos. Si él no quiere arremangarse tiene a Eva Granados de número dos: es persona seria y documentada. Sin estridencias pero dura. Pueden repartirse los tradicionales papeles de policía bueno, policía malo.

5) Proyectar una imagen presidencial. No sé quién es el director de campaña de Illa ni me importa pero yo, si fuera él, haría unos carteles del nuevo candidato sobre un fondo vegetal -el verde transmite esperanza- con el lema “Illa, president”. No hace falta ni que salgan las siglas del PSC.

6) No despreciar ni un voto. Mientras te voten te da igual lo voten después en las municipales, las europeas o hasta las generales. Recuerdo que Manuel Valls, en las municipales, menospreció a los votantes de Vox. Creo que luego los echó en falta. Si Illa llega a presidente será porque puede ir más allá del estricto electorado socialista y adentrarse con éxito en los de Ciudadanos, PP, Comunes. Incluso quizá ir más allá.

En fin, como creo que fui el primero en proponer el relevo de Miquel Iceta por Salvador Illa en un lejano 7 de septiembre permítanme darle las gracias a Miquel Iceta por los servicios prestados no sólo al PSC sino también a Catalunya. Los países, para avanzar, necesitan dirigentes sólidos y honestos tanto en el Govern como en la oposición.

El único punto débil del nuevo candidato del PSC es la gestión de la pandemia. Como ha sido ministro de Sanidad no podrá meterse con la gestión de la pandemia del Govern -Budó, Sàmper, Vergés, El Homrani- que es precisamente uno de los puntos débiles del gobierno catalán por mucho que el covid haya tomado desprevenidos a todos los gobiernos del mundo mundial.

Es, sin duda, una mala noticia para los catalanes: los dos principales partidos -tres si añadimos JxCat- pasarán de puntillas sobre el tema más importante. Aunque no me cabe duda de que Illa lo haría mucho mejor que cualquiera de los citados e incluso que los cuatro citados. Quizá el PSC pueda proyectar al todavía ministro como el hombre idóneo para sacarnos de la crisis sanitaria y económica.

La desazón que me queda es: ¿Qué hacemos con los Comunes? Porque si la única alternativa al proceso es un nuevo tripartito de izquierdas con los Comunes y alguien más es para echarse a temblar. Y Jaume Collboni ya lo ha puesto en práctica en el Ayuntamiento de Barcelona sin que el segundo de a bordo, Albert Batlle, se haya atrevido ni siquiera a poner orden en la Meridiana. Para los que tenemos una cierta edad, pagamos hipoteca, somos autónomos, creemos en la propiedad privada, estamos contra las okupaciones y a favor de la inmigración con papeles la alternativa es poco halagüeña.

En todo caso, las elecciones catalanas están más abiertas que nunca. Por primera vez en mucho tiempo hay partido.

Y Catalunya necesita un reset.

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22 Comentaris

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#10 Marcial, Santa Coloma, 09/01/2021 - 10:12

No teníamos suficiente con el felón de madrid que nos envían a ese otro a barcelona. El primero nos vendió al independentismo, este no tardará. Tras su paso por el ministerio hemos cotejado que tras ese porte gris la verdad no aflora por ningún lado. Solo caos e irresponsabilidad. Y así nos tendrán, engañados por los siglos. Nunca aprenderemos

#9 Jon, Bcn, 02/01/2021 - 20:57

No se si hay que confiar tanto en estos.!
Lo cierto es que falta personal de servicio.
También probable , que los del fraile, le hayan pedido, como favor, al Cumfraude, que les proporcione personal del servicio para hacer el trabajo de chacha y hacer el trabajo sucio.
Es que, en ese tema son insuperables.
En todo caso, nos hundimos igual.

#8 Fermín, Lleida, 02/01/2021 - 16:11

Aparte de su pésima gestión sanitaria (ahí están los datos comparativos con otros países), el Mengele de La Moncloa tiene otro punto débil y es que todo el mundo sabe que votarle solo va a servir para hacer president a un independentista de ERC, si es que estos no prefieren escupirles en la cara y pactar con la otra ultraderecha de JxCat

#7 karlet, L´H, 02/01/2021 - 14:35

JxCat y ERC aplazarán las elecciones, les conviene porque así el efecto Illa se desinflará un poco y además, así habrá tiempo para los indultos, y entonces mucho voto que iba a ir a Illa, se irá a otra formaciones.

#6 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 02/01/2021 - 12:08

El criminalILLA, que debería estar en el trullo en un país con justicia plenamente independiente, es más de lo mismo: separatista, opaco, corrupto (pelotazo mascarillas), y gestor de mierda que llega a lo criminal (índice de mortalidad más alto del MUNDO). Ahora el Felón se lo saca de encima para satisfacer a los Regolpistas de Ciniqueras.

#6.1 M Pilar, Barcelona, 02/01/2021 - 18:58

Lo que decía, lengua ingeniosa, afilada y difamadora?...

#6.2 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 03/01/2021 - 00:48

Soy tan difamador como usted astronauta. Infórmese mejor, o quítese las gafas de plomo que lleva.

#6.3 M Pilar, Barcelona, 03/01/2021 - 10:08

#6.2.

Jajajaja, Ya sabe el dicho: quien se pica...

#6.4 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 03/01/2021 - 18:08

Disfrute de Matrix y saludos a la chica del vestido rojo.