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La Punteta · 5 de Juny de 2019. 11:27h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Otro año perdido

Torra durante la roda de premsa

 

El president Torra compareció ayer para hacer balance de su obra de gobierno.

Son 32 páginas con los acuerdos del Consell Executiu. En ausencia de la consejera Budó nadie informó de ellos. Por un día que trabajan.

Y 24 páginas más con el pomposo título de “Un país en marcha, un país a punto”. Se supone que para la independencia.

Estuvo hablando durante una hora y media. Aunque luego su jefe de prensa, Anna Figueras, acortó el turno de preguntas. A mí hasta me dio un toque.

Pero no fue un balance de gobierno, fue una declaración de intenciones. Ni siquera buenas.

El presidente no dijo una palabra sobre los barracones, las listas de espera, la depuración de los Mossos.

A mí cuando afirmó, nada más empezar, que éramos un país "en marcha" casi se me escapa la risa vista la inoperatividad del Parlament.

Que  conste que no juzgo un gobierno sólo por su volumen legislativo. Pero si no hay liderazgo no puede haber obra de gobierno.

¿En marcha? ¿hacia dónde?

Luego insistió en que han ganado las elecciones europeas pero es obvio el batacazo que se ha pegado JxCat en las municipales.

En Barcelona ha pasado de diez a cinco concejales -quinta fuerza política-: de 158.000 votos a 78.000. Y con un cabeza de lista en la cárcel lo que, en teoría, debería haber ablandado a su electorado.

No han sacado nada en l’Hospitalet, Santa Coloma, Cornellà, Sant Boi, Esplugues, Sant Vicenç dels Horts, Sant Andreu de la Barca, Sant Esteve Sesrovires.

Lo grave no es que hayamos perdido otro año.

Es que llevamos perdidos más de veinte en plena revolución digital.

Bueno, hay algunas iniciativas gracias al efecto del Mobile World Congress.

Pero estamos perdiendo definitivamente el tren de las nuevas tecnologías.

En una época en que, además, el tiempo passa más de prisa.

Solo hay que mirar atrás: en el 2000 no existían ni Facebook ni Twitter. La primera fue fundada en el 2004. La segunda en el 2006.

Este país lleva dormido en los laureles como mínimo desde la última legislatura de Pujol (1999-2003).

Digo la última porque todo giró entonces en facilitar el aterrizaje de Mas, al que nombró conseller en cap en el 2002.

Visto lo visto en la decisión de Jordi Pujol no solo influyeron motivos políticos sino sobre todo personales.

La cuestión no era solo proteger la herencia política sino también la familiar. Nunca mejor dicho lo de la herencia.

Luego vinieron los siete años de tripartito.

Maragall se embarcó en la reforma del Estatut.

Fue, sin duda, una maniobra arriesgada.

Pero quería ser presidente -en el 1999 se quedó a las puertas- y pensó que solo lo conseguiría desplazando a CiU del eje catalanista. Para ello tenía que pactar con ERC.

La reforma del Estatut -que nadie había pedido hasta entonces excepto Quim Nadal en 1995- duró cuatro interminables años.

En vez de liderar la reforma, Pasqual Maragall lo dejó todo en manos del Parlament.

¡Crearon una ponencia parlamentaria de 16 miembros! Aquello no era una ponencia, era un gallinero. Se peleaban por dónde poner una coma.

Hubo episodios curiosos como el bus del Estatut: 50.000 kilómetros por toda Catalunya para, en teoría, recoger las sugerencias de los ciudadanos.

Y sobre todo empezaron la casa por el tejado: tras finalizar el debate del Estatut -cuando las fuerzas ya estaban exhaustas y los rivales en alerta- llegó la negociación de la financiación.

En fin, el resultado es conocido.

Solo voy a añadir una cosa: todo el mundo sabía que aquel Estatut no cabía en la Constitución. Hasta los que lo hicieron.

Pero había que hacer un Estatut contra Aznar y, tras los atentados del 11-M, ganó Zapatero.

En fin, el tripartito -¡por fin iban a gobernar las izquierdas!- fue un desastre aunque con el tiempo ha sido superado con creces por Mas y sobre todo por lo que tenemos ahora.

Cuando Carod se fue de excursión a Perpiñán ya se vio que había quedado tocado de muerte. Solo era cuestión de tiempo.

Luego -tras la etapa Maragall-Montilla- vino Mas.

El líder de CiU nos prometió el Govern dels millors.

Era un bluff, claro.

Fue simplemente un eslogan inventado por David Madí, su hombre de confianza. Una operación de marketing político.

Mas se embarcó en el proceso a decidir.

Yo creo que el punto de inflexión fue el día que tuvo que aterrizar en helicóptero en el Parlament.

En fin, con el proceso ha pasado como con el Estatut.

Aunque los efectos y las consecuencias tardarán todavía en notarse. Solo han empezado.

Lo que quiero decir, en defintiva, es que Catalunya lleva 20 años perdiendo el tren en plena revolución tecnológica.

Y que lo pagaremos carísimo.

No entraré ahora -por cuestiones de tiempo y de espacio- en otras consideraciones sobre Mas.

Pero este hombre no hizo los deberes.

No adoptó las medidas que tenía que adoptar cuando las tenía que adoptar.

Es cierto que le tocó una época difícil. Pero hizo recortes, no reformas.

No aligeró la administración, ni introdujo el inglés en las escuelas, ni intentó cambiar el modelo productivo.

Acuciado por las protestas y los recortes, se echó al monte.

¡Un tío del Upper Diagonal queriendo hacer una revolución!

No pido a los procesistas que renuncien al fin legítimo de la independencia.

Pero no pueden supeditarlo todo a la independencia.

Hay una corriente de opinión extendida entre la burguesía catalana -o lo que queda de ella- de que Catalunya empieza a parecerse a Italia.

La economía va por un lado y la política por otro.

Pero Catalunya no es Italia. Aquí no nos lo podemos permitir.

No solo no tenemos estado sino que no tampoco el peso económico de italia aunque el país vecino esté lastrado también por la corrupción y las malas prácticas.

Italia tiene la Fiat, Olivetti, Benetton, Kappa, Ducatti o Piaggio por citar solo algunas de sus multinacionales.

Nosotros tenemos la Seat y alguna más, pero la Seat es alemana.

Lo dicho: veinte años perdidos.

 

Xavier Rius es director de e-notícies.

https://www.patreon.com/xriusenoticies

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9 Comentaris

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#9 Sergi Sergio, Barcelona, 06/06/2019 - 12:43

"Balance de su obra de Gobierno" je, je, je, que cachondo que es el tio.

#8 Casandra, BARCELONA, 06/06/2019 - 05:54


...y un desierto extenso de cultura administrada por ETTS y propagandistas ideológicos.
...y una sociedad polarizada y empobrecida.
...y un establishment que tras años de lobotomía panfletaria ha desactivado la capacidad de respuesta social ante la pérdida de tiempo y el deterioro de las instituciones.

#7 A., Barcelona, 05/06/2019 - 23:36

Ets un derrotista Xavier. Si ara tenim de president un editor amb enyorança de la Catalunya dels anys 30 i racista. Quan hem estat millor? I tenim Rahola Superstar, Puigdemont menjant gaufres, el FAQS i la Terribas a tope, el Mainat fora corda, Rufians, Cotarelos, Talegones. Revolución digital, IA, blockchain? Sobrevalorats. Patriotes forever!

#6 Odie, Barcelona, 05/06/2019 - 23:35

Ducate fue comprada por Audi en 2012. Grupo volkswagen-Alemania
Olivetti es de Telecom Italia que pertenece a Vivendi- Francia
Las demás marcas poca gente veo que las lleve, aparte de Piaggo. Kappa la debe Ud. recordar del FC Barcelona. Fiat vamos a dejarlo en Urruti
Los italianos tampoco andan sobrados 35 913 USD PiB per capita, España 32 559

#3 botifler1914, Vaterlux, 05/06/2019 - 12:02

Que es un simple año para una institución que se hunde en las raices del tiempo y que tiene a su 131 president???
Cuando uno se cree descendiente, casi, de los césares, un año no es nada.

#3.1 recordad 6 y 7 septiembre, Barcelona, 07/06/2019 - 08:21

aunque no sea cierto, porque los orígenes de la Generalitat nada tienen que ver con un órgano de gobierno, sino con un estamento recaudatorio de tributos creado por la Corona de Aragón

https://www.abc.es/historia/ abci-gran-mentira-historica-13 1-presidentes-generalitat-nuev o-mantra-nacionalismo-catalan- 201805160155_noticia.html