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La Punteta · 21 d'Octubre de 2018. 21:55h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Pobre Catalunya

 

La noticia pasó relativamente desapercibida.

El Periódico publicó el pasado jueves una encuesta según la cual Esquerra sacaría de 10 a 11 concejales por Barcelona, Colau 9, Ciudadanos 7, el PSC 6, PDECAT 5 y la CUP tres o cuatro.

El diario destacaba que Ernest Maragal iba en cabeza.

Para otros, la noticia era que Manuel Valls pinchaba.

Es solo una encuesta. Queda mucho tiempo para las municipales de mayo del año que viene: más de medio año.

Pero me llamó la antención el pronóstico para el PDECAT: cinco concejales. Solo cinco.

Quedaba penúltimo solo por encima de la CUP.

El partido que gobernó Barcelona entre el 2011 y el 2015 -tras más de treinta años de espera- relegado a la quinta posición.

Parece que ahora, para detener la hemorragia, quieren poner de alcaldable a Joaquim Forn. De momento, en prisión preventiva en Lladoners.

Es también una manera sutil de desmarcarse de Carles Puigdemont, que había pensado en Jordi Graupera, Pilar Rahola o Ferran Macarell. No sé si alternativa o sucesivamente.

¿Pero Neus Munté no había ganado las primarias? A Munté, a este paso, le pasará lo mismo que a Marta Pascal.

Mas no ha movido un dedo por sus antaño protegidas. La política tiene estas cosas. Sálvese quien pueda.

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Al PSC le pasó una cosa similar.

Su época de esplendor fue entre el 2008 y el 2010. Mandaban en la Generalitat, en el Ayuntamiento de Barcelona, en todas las diputaciones -sólos o en coalición con ERC- tenían dos ministros en Madrid y 25 diputados en el Congreso.

Luego fueron cayendo: 28 diputados en el Parlament en el 2010, 20 en el 2012, 16 en el 2015.

Aunque parece que, con Miquel Iceta, ha tocado fondo: 17 en el 2017.

Pero la davallada del PDECAT será muy superior a la del PSC. A este paso no quedará nada.

Tampoco es una crisis en el sentido exacto del término, más bien un suicidio.

De momento han sufrido problemas de identidad. Llevan un montón de nombres: CiU, CDC, Democràcia i Llibertat, otra vez Convergencia, Junts pel Sí, Junts per Catalunya, Partit Demòcrata, PEDCAT. Ahora parece que se diluirán en la Crida de Puigdemont.

Francesc-Marc Álvaro, uno de los periodistas que más ha contribuido por pelota al hundimiento la antigua CDC, publicó en el 2003 un libro (1) en el que explicaba la siguiente anécdota.

El que fue posteriormente consejero de Justicia, Germà Gordó, arengó un día al personal durante un encuentro en la playa de la Fosca, al lado de Palamós, en plena Costa Brava.

“Escuchad, escuchad, os estoy mirando y ¿qué veo?. Tú eres jefe de gabinete, y tú también. Y tú eres director general, y tú diputado, y tú subdirector general, y tu concejal, y tú jefe de servicio, y tú jefe de gabinete”.

“Escuchad bien -añadió: nosotros, los que estamos aquí reunidos, de aquí a diez años hemos de estar dirigiendo este país. Por cojones hemos de ganar y estar dirigiendo este país. Méteroslo en la cabeza”.

Era el núcleo duro de Mas: el propio Gordó, Oriol Pujol, Francesc Homs, David Madí, Antoni Vives, Quim Forn, Marc Puig. Los que en los años 90 la prensa llamó, con cierto desdén, los talibanes.

Bueno, pues cuando llegaron al poder -hubo algunas bajas por el camino- fue un desastre. Para el partido y sobre todo para el país.

Me sabe mal porque algunos han acabo incluso en la cárcel, otros tienen problemas judiciales y los más listos abandonaron la política. Al parecer a tiempo.

Pero se veía venir. Algunos lo dijimos hace cinco años. Nos tomaron por locos. Peor: por traidores a la causa.

Como se pueden imaginar a mi el futuro de la antigua Convergencia -ahora PDECAT- me la trae al pairo.

Estoy hasta para comprar palomitas ver pasar el funeral. Como si fuera la película de Titanic.

Pero los países, para funcionar, necesitan partidos sólidos y honestos a derecha e izquierda.

Y éstos, del centro a la derecha, han dejado un páramo, un desierto, un terreno baldío. Pasaran muchos años antes no vuelva a crecer la hierba.

Han puesto un presidente que considera que los CDR que cortan carreteras y autopistas son “activistas sociales”. ¡E incluso los anima! "Apretad”, les dijo en un acto oficial.

Por la noche apretaron. Casi asaltan el Parlament.

Y él, que vive en Sarrià, quiere acoger refugiados o legalizar los porros. CiU enviaba en su día a los Mossos a cerrar los clubs de cannabis.

Eso sí, luego vienen menores extranjeros sin papeles y los tienen tirados por las comisarías.

Pero lo peor de todo es que han dejado un país trinxat.

Pobre Catalunya

Gracias, PDECAT.

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8 Comentaris

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#8 El del mazo, -, 22/10/2018 - 12:34

¡Viva Baldomero Quintón!

#7 lepero, Barcelona/Tabarnia, 22/10/2018 - 11:51

¿Y qué otra cosa se podía y se puede esperar de este personal? Pues que algunos de ellos se resuelva la vida económicamente por la cara, y poco más.

#6 Venanci, Barcelona, 22/10/2018 - 09:05

El principi del final comença amb l'elecció de "l'hereu" el tal Mas. Un personatge sense cap sentiment de pais, un simple funcionari pero amb inmensa vanitat i ambició, impropia per aquells antincs fundadors de CDC que refusaven el protagonisme. Sense l'escàndol Pujol s'hagués reconduit la situació reincorporant la generació fundadora del p

#5 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 22/10/2018 - 00:50

Totalmente de acuerdo con usted Sr. Rius. han dejado la comunidad autónoma catalana hecha una mierda. Y lo peor es que la actitud de toda esa panda )incluidos los periodistas pelotas del régimen) es la de ·"a mi que me registren, yo pasaba por allí".

#4 A., Barcelona, 22/10/2018 - 00:27

S'hauria de dir gràcies Jordi Pujol i Soley. Com una persona que pensàvem (molts com jo amb grans difèrencies ideològiques amb ell) que s'estimava Catalunya i ha deixat fer el que han fet els seus successors. Tot per tapar i protegir als seus familiars tacats. Una calamitat. Quina vergonya.