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La Punteta · 25 de Juliol de 2018. 13:32h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

¿Qué se ha roto en Catalunya?

 

El entonces todopoderoso portavoz de Convergencia, David Madí, publicó un libro en el 2007, Democràcia a sang freda -desconozco si hay edición en castellano-, en el que advertía de que Catalunya había entrado en una “dulce decadencia”: Lo estaba pero no lo sabía.

Nunca supe si escribió la obra para joder al tripartito -Convergencia había pasado a la oposición- o era un diagnóstico sincero. Pero no hay duda de que acertó. Transcurridos once años -¡once!- la cosa no parece que haya mejorado sino empeorado.

En efecto, es curioso que haya una parte de los catalanes que vean a Carles Puigdemont como un líder cuando, en realidad, todo lo que toca lo rompe. Aunque hay que reconocer igualmente los méritos de Artur Mas en la materia. Con él empezó el lío. Se ha roto todo:

- El mapa político: el PSC ya fue objeto en su día de varias escisiones. Convergencia vio la ocasión de terminar con su archirrival durante 30 años. El otro es Esquerra. La prueba son las últimas diferencias.

Yo creo que hicieron el negocio de las cabras porque para tener que negociar con la CUP mejor hacerlo con los socialistas. Al menos tienen cultura de gobierno y no se echan al monte.

No me cansaré nunca de repetir el cambio para bien que sufrió el área metropolitana de Barcelona durante la década de los 80 y 90. Fui consciente el día que El Corte Inglés se instaló en Cornellà. El homenaje es extensible a otros municipios más alejados como Mollet o Girona.

Pero lo que decía: sometieron al PSC a una erosión permanente. Sufrió hasta cuatro escisiones:  Nova Esquerra Catalana (Ernest Maragall), Avancem (Joan Ignasi Elena), Moviment Catalunya (Jordi Martí) y Socialisme, Catalunya i Llibertat (Toni Comín). Por supuesto, alentadas desde Palau y TV3, que no paraba de dar cancha a los críticos.

Algunos confluyeron entre ellos -como NECat y Moviment Catalunya- para crear Moviment d'Esquerres (MÉS). Aunque el citado Jordi Martí se descolgó en cuanto Ada Colau lo ficho de gerente del Ayuntamiento a 100.000 euros anuales.

Ni que decir, sin embargo, que todos acabaron en la órbita de Esquerra. Sólos no hubieran sobrevivido a una contienda electoral. Un poco como Demòcrates de Catalunya, los escindidos de Unió, que tienen que arrimarse al sol que más calienta. A la intemperie hace mucho frío. Incluso en verano.

Pues bien, ahora el PDECAT ha sido objeto de los mismos métodos que practicó. Con un agravante: ha sido uno de los suyos el que ha practicado la puñalada trapera. ¡Nada menos que el tío al que auparon a presidente! Están probando su propia medicina. A Marta Pascal la ha fulminado unos días después de recibirla en Alemania. Por la fallecida no ha llorado ni Artur Mas. Y eso que la puso él.

Quizá recordar que, a este panorama político, hemos llegado tras aluviones sucesivos:  primero fue la voladura controlada de CiU. Personalmente me quedó grabada la imagen de Josep Rull dando ultimátums a Unió en la antigua sede de la calle Córcega. Luego la muerte por inanición de los demócrata-cristianos. Finalmente la reconversión del PDECAT.

Más dijo que habían tenido que hacer "un gran sacrificio" cambiando de nombre -lo juro- pero la sentencia del caso Palau era inminente. Lo del PDECAT ha sido una verdadera sopa de letras. En una convocatoria electoral hasta se autobautizaron Democràcia i Llibertat (DiLL), inciales que coincidían con las de su enemigo Duran i Lleida.

- El mapa económico: No entraré en el debate de si fueron 3.000 o 2.999 las empresas que se fueron pero se fueron. ¿Qué cofianza en el futuro del país pueden tener los empesarios si se van?.  Peor aún porque ni la Caixa ni el BancoSabadell -dos buques insignias- han decidido volver. Imaginen lo que se fían del nuevo Govern.

Y ojalá sólo fuera la fuga de empresas. Parece que la burguesía catalana ha tirado definitivamente la toalla. Debe ser una cosa psicológica: ¿Para que esforzarse en tirar una empresa adelante, crear puestos de trabajo y pagar impuestos si luego lo tiran todo por la borda?.

Ya sé, por ejemplo, que el presidente Torra está empeñado en promocionar la ratafía pero se han vendido las dos empresas líderes del sector del cava -Codorníu y Freixenet- sin que sepamos que opina el Govern.

Debe ser la lógica del mercado pero es que ni siquiera ha salido la consejera de Empresa, Àngels Chacón, en rueda de prensa para revelarnos su parecer o explicarnos qué piensa hacer para atraer a las empresas que se marcharon. A les mencionadas ventas, por cierto hay que añadir también las de Abertis y Gaes.

- Sin embargo,  una de las cosas que no perdonaré a los promotores del proceso es que se hayan cargado también el mapa ideológico. Parece que se tenga que ser de izquierdas en Catalunya. El propio president Torra –un hombre que vive en San Gervasio- definió un día a los CDR que cortan carreteras como “activistas sociales”. Circulan por la red vídeos suyos saltándose el peaje con toda la família.

Sobre todo hay que estar a favor de la independencia. O sí o sí. No hay margen de discusión. Ni lugar para los autocríticos, los escépticos, los tibios o los moderados. La profesora Argelia Queralt, a la que han puesto verde en twitter, lo decía hace unos días: “que triste. He defendido la libertad de los presos políticos, he defendido el referéndum … ahora soy una españolista que promueve 'ataques'. A favor o en contra. No hay término medio.

Y si el Gobierno catalán persiste en denunciar “brotes franquistas” es porque, en cuanto ven una bandera española, se les ponen los pelos de punta. Se creen que todos son fachas. Denuncian "ataques fascistas" pero callan con los asaltos de la CUP. Colau ni siquiera denuncio el del bus turístico. El hecho de que en las últimas elecciones 1,1 millones de catalanes votará Ciudadanos rompe la imagen idílica que tienen de Catalunya.

- El mapa institucional: A mí me parece de lo más grave. Lo primero que tienen que hacer los políticos es no liarla. Las relaciones entre gobiernos -por ejemplo el catalán y el español- deben basarse en una cierta lealtad institucional más allá de los antagonismos políticos.

Al final conseguieron que suspendieran el autogobierno por primera vez en 40 años. Destituyeron el presidente, los consejeros y pasamos por al vergüenza de ver como nos convocaban eleciones desde Madrid. ¿Pero qué esperaban? ¿Que el Estado no haría nada? ¿Que Rajoy se quedaría con los brazos cruzados?

Fue un vodevil. A pesar de los temores -nunca antes se había aplicado el 155- no se rompió ni una farola. Se aceptó la suspensión de la autonomía como algo inevitable. Casi natural. Los promotores de la República huyeron por patas o fueron a declarar al Tribunal Supremo como mandaba la justicia. Me merecen más respeto los segundos que los primeros.

- La degradación institucional es otro hecho incuestionable: tanto de la presidencia de la Generalitat como del Parlament de Catalunya. ¡Los que se quejaban de los efectos devastadores del mencionado 155 acaban de cerrar lo cámara legislativa hasta octubre!. No por desavenecias entre el gobierno y la oposición sino entre los propios socios de gobierno: ¿Cómo piensan gobernar?

Además, el propio president Torra ya dijo que estaba de paso. “Nuestro presidente es Puigdemont”, afirmó durante el debate de investidura. Hasta hizo una toma de posesión discreta. Más digna del dueño de una gestoría que de un president. Dicho con todo el respeto para semejantes profesionales.

¿Pero entonces él que es? ¿Un mandao? ¿El director de una sucursal? ¿Un subalterno?. Él mismo y la consellera Elsa Artadi parece que quieren ir a recibir a Puigdemont a Bruselas tras el levantamiento de la euroorden. ¿A qué van? ¿A rendir pleitesía?. Que vergüenza. El presidente recibe en Palau, no a cientos de quilómetros de distancia. Nunca se había visto disparate similar. Waterloo, capital de Catalunya. 

En fin, tres preguntas para terminar:

- ¿Estamos más cerca o más lejos de la independencia? Bueno, a todas luces más lejos. A pesar de lo que digan o hagan. En realidad, dicen más que hacen. El objetivo del procesismo es ahora sacar los presos a la calle. Y el Estado estará siempre alerta. No dejará pasar ni una. A la primera que se pasen, zasca.

- ¿Estamos mejor o peor que al inicio del proceso ahora hace seis años? Pueden insistir en que la independencia està a tocar pero no parece. En todo caso difícilmente se puede negar que hay más mala leche en la calle. A unos porque les han aplicado el 155 y a otros porqué les culpan del 155.

- La pregunta definitiva: ¿Compraría un coche de segunda mano a Puigdemont? ¿Y a Quim Torra?. Personalmente a ninguno de los dos. Claro que no entiendo de vehículos. Necesitaría a una persona de confianza para supervisar la operación. Además de una revisión en el mecánico.

El problema es que los países necesitan estabilidad política y seguridad jurídica para avanzar. Aquí ni una cosa ni la otra. Al contario, vuelven a empezar. Me temo que estamos abocados a una larga, progresiva y paulatina decadencia. Los romanos, poco antes de la caída del imperio, tampoco sabían que estaban en decadencia.

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10 Comentaris

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#13 Símbols, Austerlitz, 27/07/2018 - 10:13

Si volíen trobar l'indret més adient per simbolitzar una desfeta total, en el cas de Waterloo l'han encertat de pet.

#12 Suriguera, Mataro, 26/07/2018 - 16:28

Decandéncia absoluta i total. La generació de politics que va conduir la transició estaven forjats en la cultura de l'esforç i de la perseverància i van fer escola, pero posar un partit en mans del tal Mas que fins als trenta anys ballava a les discoteques i no tenia cap referent de pais, ha estat el punt per generar aquest personal a imatge seva

#10 xavier fabra, tabarnia lliure, 26/07/2018 - 10:01

tengo claro que cataluña es y sera por décadas un ulster, pongo un ejemplo : mi hijo de 12 años tiene una amiga la cual va disfrazada al colegio de emblemas de la religión lazi , esta chica con 12 años el odio que en su casa acumulo hacia España le hará ser una votante visceral en contra de toda coherencia ,

#10.1 Alfons Maristany, BCN, 27/07/2018 - 08:54

No lo crea.
En muchos casos y cuando alcanzan la suficiente madurez se dan cuenta que les han embaucado y cogen precisamente la senda contraria a la marcada por sus progenitores.
la inteligencia y la razon siempre al final acaban triunfando

#9 Irene, Tabàrnia, 26/07/2018 - 09:55

Catalunya està segrestada per uns quans xixarel·los que maneguen la pasta. Perquè sense calers, no hi ha ni una piruleta. Catalunya s'ha empobrit econòmicament, culturalment, socialment, intelel·lectualment, cívicament. Si segueix així, serà irrecuperable.

#9.1 Definició justa, Bcn, 27/07/2018 - 10:15

Xitxarel.los, Potser ni tant sols hi arriben.

#6 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 25/07/2018 - 19:41

Sr. Rius, hace ya tiempo que estamos en decadencia. El prusés solo la ha acelerado a velocidades supersonicas, pero aquí no es que los prusesistas no se den cuenta, es que como el motor es y ha sido durante 40 años el victimismo pujolista, simplemente optan y optarán por echarle la culpa a otro.