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La Punteta · 24 de Juliol de 2018. 08:49h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

¿Se acuerdan de Francesc Homs?

Homs, en sus años de gloria, pasando por delante de periodistas en el Parlament

 

Lo que más me llamó la atención del reciente congreso del PDECAT no fue la rápida defenestración de la que hasta entonces había sido su coordinadora general, Marta Pascal.  Creo que mantiene el escaño de senadora. De algo hay que vivir.

Ni que Quim Torra hubiera aparecido en el cónclave con una foto de Churchill en la solapa. Y eso que el hombre estaba en contra de la independencia de Irlanda y de la India. Torra no debía ni saber que Churchill empezó su carrera como Secretario de Estado para las Colonias.

Sino que el otrora poderoso conseller de Presidencia, Francesc Homs no saliera en las fotos. O al menos no atiné a verlo. Tampoco en la de la nueva dirección. Parece que lo han dejado tirado. Todavía recuerdo aquellos periodistas –como Tian Riba- que le hacían la pelota y lo definían por como “el ideólogo del procés" o "el amo de Palau”. Por escrito (1).

Homs fue también aquel que auguró, con notable perspicacia política, que si lo condenaban por el 9-N sería “el fin del Estado español”. Lo juzgaron, lo condenaron y no pasó nada. Peor: lo juzgaron, lo condenaron, cumplió condena y tampoco pasó nada. Nadie lo ha echado en falta.

A veces lo veía, en algunas declaraciones ante el Supremo, llevando un maletín a la entrada o salida del edificio. Supongo que ejerciendo de abogado más que de pasante porque la carrera la terminó. Pero compadezco al cliente porque Homs, antes de su defenestración, no había ejercido nunca por mucho que tuviera el título. Principalmente se dedicó a conspirar y a medrar, que es la base de la política.

Todo ello confirma que Catalunya ha sido una devoradora de hombres. De hombres y de mujeres: ¿quién se acuerda ahora de Joana Ortega? ¿de Irene Rigau?. Las primeras mártires -por voluntad propia- del proceso. ¿Quién se acordará en unos meses de Marta Pascal? ¡Pero si la expresidenta del Parlament, Carme Forcadell, está encerrada en una prisión catalana sin que nadie se haya atrevido a abrirle la puerta de la celda!. Éstos querían hacer una revolución.

El proceso ha sido como una trituradora: se ha cargado toda una generación política. Junqueras, Turull, Romeva, Borràs, Ponsatí, Comín, Forn, Rull, Lluís Puig, Carles Mundó, Dolors Bassa, Santi Vila, Meritxell Serret han desaparecido del mapa por decisión personal, causa judicial o ataque de pánico. Incluso Puigdemont, aunque no lo sepa, es un cadáver político. Sólo le queda el recurso de dar el coñazo por twitter durante 20 años.

No es que la generación que nos llevó hasta aquí estuviera muy en sus cabales visto el resultado, pero la que la ha sustituido es sin duda peor. Los vacíos de poder, en la historia, son terribles: un poder suele ser rellenado con otro poder generalmente de consecuencias más imprevisibles.

Voy a poner tres ejemplos sin ánimo de comparación porque no me gusta comparar dictaduras con democracias por mucho que, en la Catalunya actual, unos vayan banalizando el nazismo y los otros el franquismo. Ni el soberanismo es el III Reich ni la España actual es como la de Franco.

Pero, por citar un ejemplo, Hitler fue fruto de un vacío de poder político –el fracaso de la República de Weimar- y económico: las clases medias se quedaron sin ahorros por la hiperinflación.

Bush borró de un plumazo al Ejército irakí tras vencer a Saddam Hussein. Pero provocó al mismo tiempo un vacío de poder que explica en buena parte el caos del Irak actual y que fue rellenado con el tiempo por el Estado Islámico.

Mientras que la República española suprimió el Ejército tras el golpe de estado de Franco. Otro vacío de poder que fue ocupado por las milicias revolucionarias la eficacia militar de las cuales dejó mucho que desear. Básicamente se dedicaron a pegar tiros por las cunetas. No intentó poner remedio hasta la creación del Ejército Popular. Pero entonces ya era tarde. Probablemente la guerra ya estaba perdida. Pues bien: vamos a eso, a un vacío de poder.

Nuestros políticos deberían leer más historia. Si no puedes predecir el futuro al menos aprende del pasado. Quizá el problema de fondo es que, más allá de informes técnicos, apenas leen. ¡Mas presumía de no leer ni la prensa!. En cambio, Pujol se empapaba todos los periódicos. Hasta los extranjeros.

 


(1) Tian Riba: "Mas i Junqueras, dos capitans i un sol timó". Pòrtic, Barcelona, maig 2015

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10 Comentaris

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#11 Pepón, Barcelona, 26/07/2018 - 10:13

Los periodistas que aparecen en la foto tampoco parecen muy espabilados. Tienen pinta de ser todos unos enchufados y estar muy bien amaestrados.

#10 Sarola, Castelldefels, 26/07/2018 - 10:03

Ayer el Sr. Rius censuró : " El proces Nazi-Kumayá participa de TODOS los postulados del Nacional Socialismo Aleman del siglo XX ". Este es mi criterio, criterio, que seguramente no coincide con el suyo
pero que merece el mismo respeto que yo tengo por el suyo.

#8 Júlia, Barcelona, 25/07/2018 - 10:37

"El proceso ha sido como una trituradora: se ha cargado toda una generación política. .." Sr. Rius: Esa generación política se merecia desaparecer...por su enorme ESTULTICIA.. Lo más grave es el enorme daño socio-económico que han causado a toda Cataluña. Eso es ya irreversible!

#7 NO PASSA RES, NO PASSA RES, Barcelona, 25/07/2018 - 09:42

L'excusa de sempre: ES PER CULPA DELS ALTRES

I governar SENSE governar, pero COBRANT, es tant maco ¡¡¡
a Dinamarca del Sud TOT ES POSSIBLE ¡¡¡¡
hi ha BARRA LLIURE, segons per quins

#6 Pepón, Barcelona, 25/07/2018 - 09:42

Vd. cree que la nº 2 de Convergencia, la tal Nogueras, ha leído algún libro en su vida que no sea una novela romántica o un best seller tipo el Código da Vinci?