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La Punteta · 10 de Gener de 2016. 18:00h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Star Wars en Convergència

Mas y su esposa, Helena

La despedida de Mas este sábado me pareció tan fría que fui el primero en aplaudir. Después se apuntaron su mujer, Helena, y el resto de altos cargos sentados en primera fila: Jordi Vilajoana (Presidencia), Josep Martí  (Comunicación), Joan Vidal de Ciurana (Oficina institucional) y Joan Maria Piqué (prensa).

Quién me iba a decir a mí -que siempre he criticado a los colegas de deportes que aplauden a las estrellas de fútbol cuando se retiran- que acabaría haciendo de claca. Pero no había ningún consejero, ningún dirigente de Convergència o de Esquerra.

La despedida, en todo caso, fue impecable. Por una vez que quería felicitar al presidente en vez de hacer una pregunta cabrona y Joan Maria Piqué no me dio la palabra.

No importa, da gozo un presidente que se puede despedir en catalán, castellano -una sola pregunta: las compañeras de Antena 3 y Telecinco se lo tuvieron que partir- inglés y francés. Pero salió con mejor cara de la que había entrado. Como si se hubiera quitado un peso de encima. Descomprimido.

Además, ha hecho todos los papeles. Salvo el balcón de la Plaza Sant Jaume -donde salió Zapatero en 2003: fue la maldición del tripartito- lo he visto comparecer en la Sala Gótica -a un lado y al otro-, en la Sala Torres García como este sábado y, por supuesto, en la sala de prensa. Hay que reconocer que, ante los medios, siempre ha dado la cara. A menudo en ruedas de prensa de más de hora y media.

Pero seamos francos: Mas no se va por voluntad propia, se va antes de que lo echen. Más vale irse ahora por la puerta grande que perder las elecciones el próximo mes de marzo y tener que salir por la puerta pequeña. Aunque dijera que "hago este servicio porque tengo presente el interés del país".

Convergència, en efecto, no se podía permitir el riesgo de ir a unas elecciones anticipadas. Y la CUP lo sabía. Han quedado cuartos en las últimas elecciones generales y todo hacía prever -supongo que deben tener encuestas- que el 6-M sería una derrota de las que hacen historia. No sé si a la altura de la de UCD de 1982, pero en todo caso épica.

Después de todo, CDC ha ido retrasando la crisis: primero se inventaron Junts pel Sí, luego Democràcia i Llibertat. ¿Y ahora?. Josep Rull ya anunció que concurrirían, en el caso de tener que hacerlo, con sus propias siglas. Quemadas por el caso Pujol o por el presunto 3%.

Además, ERC ya les ganó por primera vez en las europeas. Y Colau a Trias en las municipales, entre otros ayuntamientos que también han perdido. Esquerra tampoco estaba por renovar Junts pel Sí.

En las generales fueron cada uno por su lado. Aún recuerdo la rueda de prensa de Marta Rovira y el mismo Rull, en el recinto modernista del Hospital de Sant Pau, en Barcelona, diciendo que irían por separados para "maximizar el espacio electoral" un mes después de haber ido juntos.

Tampoco tengo claro que Mas, a punto de hacer 59 años el próximo 31 de este mes, encarne la necesaria "renovación" de Convergència. Pero si es así tiene un inmenso trabajo por delante. CDC, ahora que definitivamente no hay elecciones, tiene que celebrar su congreso el próximo mes de marzo.

Y, durante todo este tiempo, Mas tampoco ha preparado la sucesión. Ahora, es evidente que Carles Puigdemont se ha convertido en el heredero in pectore en detrimento de otros colaboradores más cercanos (Rull, Turull, Homs, Gordó, Munté).

Convergència ha entrado, en todo caso, en el hiperespacio. Como la nave de Han Solo en la Guerra de las Galaxias. Yo siempre me preguntaba cómo es que no chocaba contra un meteorito cuando salía de la velocidad de la luz. Ahora ya no hay marcha atrás, pero entran en una dimensión desconocida.

¿Qué dirán si, en 18 meses, no somos independientes?. Si la independencia no sale bien, en definitiva. ¿Qué dirán Gabriel Rufián y Joan Tardà si, en las próximas elecciones, se vuelven a presentar? Porque, en teoría, estas son las últimas. ¿Qué dirá el juez Vidal si no logra cerrar el Senado?.

El proceso, en todo caso, está como estaba. Sólo hace falta leer las páginas de opinión de El Punt-Avui de este domingo para darse cuenta de que ha sido una inyección de moral:  “Ànimos, Puigdemont”, “La darrera finta”, “El nuevo liderazgo”, “Un gran gesto”, “Tornem-hi”, “Invencibles”, “Ahora sí”.

Pero la realidad es que todavía hay 63 diputados del Parlament de 135 que están en contra de la famosa desconexión. Parece tan difícil poder sacar adelante una independencia exprés ahora como antes. En cambio, vuelve a haber la sensación de que todo está hecho. Que todo ello será un puro trámite administrativo.

En fin, con proceso o sin, con Mas o con Puigdemont, el Govern lo que tiene que hacer es gobernar. Pero no ha hecho nada -salvo la Ley de transparencia- en la última legislatura más allá de dedicarse en cuerpo y alma a la transición nacional, que era también una manera de tapar la escasa obra de gobierno.

El nuevo presidente de la Generalitat no puede supeditar todo a la independencia porque, en plena revolución digital, el tiempo pasa más deprisa y el resto de países no esperarán a ver qué hacen los catalanes.

Los que tienen la inmensa paciencia de seguirme ya saben que mi teoría personal que este país lleva prácticamente quince años perdiendo el tiempo. La última legislatura de Pujol sólo sirvió para preparar el aterrizaje de Mas. Maragall se enredó con la reforma del Estatuto.

La legislatura de Montilla vino marcada por la financiación -cuando hubiera tenido que ser al revés: primero la financiación y después el Estatut- y con Mas primero fue el pacto fiscal y luego el proceso. Catalunya tiene derecho a la independencia. Sí, pero en política no puedes plantear batallas que no puedes ganar. Mas acaba de aprender la lección.

 

Xavier Rius es director del digital catalán e-notícies

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1 Comentaris

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#1 Pablo, Madrid, 10/01/2016 - 20:10

CDC es una nave que no va a ninguna parte. Están en el vacío, sin más proyecto que el de mantener el poder a toda costa y el de la radicalidad separatista., Improvisación tras improvisación....

En cuanto a los separatistas.....ingenuos y engañados...dejales cada vez son menos y peor lo tienen