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La Punteta · 4 de Gener de 2020. 11:55h.

ENRIC MARTINEZ HERRERA

Prof. Enric Martínez-Herrera, Ph.D. EUI Analista sociopolítico Profesor Contratado Doctor ANECA y Agregado AQU Acreditado

Tiempo de masoveros

En horas vespertinas de este viernes la Junta Electoral Central (JEC) ha inhabilitado a Joaquim “Quim” Torra como diputado. Como consecuencia, cesa también como Presidente del gobierno regional, puesto que el Estatuto y la Ley de la Presidencia y el Gobierno de Cataluña exigen para ello ser miembro de la asamblea territorial. Entramos por consiguiente en tiempo para los masoveros de Oriol Junqueras. Así define el Diccionario del Institut d’Estudis Catalans esta figura rural tradicional del nordeste español:

Masover: Persona que és estadanta i té cura d’un mas de propietat d’altri. [inquilino que cuida de una hacienda de propiedad ajena]

La resolución de la JEC llega en una coyuntura de gran tirantez entre Junts per Catalunya (JxC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), tras el pacto de éstos con el PSOE para la investidura de Presidente del Gobierno nacional en las Cortes Generales. De hecho, tras una sesión extraordinaria nocturna de su ejecutivo el mismo viernes, Torra anunció su desacato prosiguiendo como diputado y presidente, obteniendo el mismo sábado el apoyo de la mayoría del Parlamento regional en pleno extraordinario.

En todo caso, según la citada ley autonómica, una vez sustituido el diputado cesante por el siguiente candidato de la lista de Junts per Catalunya (JxC) de las elecciones de diciembre de 2017, se necesita una nueva investidura presidencial, ya sea con el pleno resultante o, si no hay más remedio, tras nuevos comicios. Mientras tanto, durante un proceso parlamentario y electoral que puede durar cuatro meses, debe sustituirle como presidente en funciones del ejecutivo su actual Vicepresidente, Pere Aragonès, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). A su vez, la propuesta de candidatos a investidura corresponde al Presidente del Parlamento regional, Roger Torrent, también de ERC, quien detenta además la potestad de promover nuevas elecciones.

Aragonés, Torrent y el conjunto de ERC han hecho varios gestos de solidaridad moral, incluido dicho apoyo en una resolución junto a JxC y CUP, con cierta complicidad indirecta del PSC y En Comú, en declaraciones aparte. Con todo, más allá de los gestos, está por ver hasta qué punto ERC sostiene su postura una vez se notifique íntegramente la resolución de la JEC y pueda instarse judicialmente a Torrent y demás miembros de la Mesa parlamentaria su ejecución, los efectos penales de cuya desobediencia conoce bien Carme Forcadell, predecesora de Torrent.

Lo cierto es que las resoluciones del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y la JEC ponen legislativo y ejecutivo, y la prerrogativa de proponer candidatos a nueva Presidencia de la Generalidad y, en su caso, convocar comicios, en manos de sendos hombres jóvenes de la ERC de Junqueras, en prisión e inhabilitado pero con mando indisputado en el partido.

Así pues, la resolución de la JEC tiene gran importancia. Con la pérdida efectiva de la Presidencia del ejecutivo, el prófugo expatriado Carles Puigdemont y los suyos de JxC van a tenerlo muy cuesta arriba en los meses venideros, pues incluso debilita su anhelada oportunidad de puesta en escena en el Parlamento Europeo de un juicio político internacional contra España a cuenta del esperado “suplicatorio” del Tribunal Supremo tras el dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Esto, a su vez, no sólo avanza el sorpasso institucional de ERC sobre JxC, sino también los planes y posiciones de Pedro Sánchez y Miguel Iceta en el ámbito nacional y en el regional, respectivamente. De hecho, un probable divorcio de JxC y ERC brindaría una ocasión de oro para un acuerdo de investidura, y acaso coalición de gobierno, entre ERC, PSC y En Comú-ICV-Podem, arreglo que supondría un nuevo Tripartito multinivel.

Cierto que Aragonés y Torrent son jóvenes, procedentes del municipalismo semirural y desconocedores de la complejidad de la política en la región metropolitana. En el caso de Aragonés, para más inri, bastante impopular entre muchos empleados de la administración autonómica, al ser impulsor de recortes y precarización de sus condiciones laborales. Todo ello opaca su potencial para grandes protagonismos individuales y, por ende, el riesgo de deslealtad a quien les promovió. Ahora bien, estas aparentes debilidades implican grandes ventajas para Junqueras, quien puede combinar las juveniles energías de sus correligionarios al servicio de su propia estrategia desde prisión. En breve sabremos si accede ya al cambio de parejas largamente soñado por Iceta, dando lugar a un Tripartito edición 2020 que permita al inquilino de Lladoners y los suyos seguir “ampliando la base” unos años más.

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