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La Punteta · 9 de Febrer de 2018. 07:40h.

CELIA CÁNOVAS

Senadora per Tarragona per ECP

Un gran campo de nabos

Hace unos días, la actriz Leticia Dolera protagonizó uno de los momentos más comentados en la gala de los Premios Goya, al asegurar que ésta estaba resultando un perfecto campo de nabos feminista en un comentario que tenía como objetivo resaltar el flaco favor que la ceremonia estaba haciendo a la igualdad entre hombres y mujeres en el mundo del cine. Pero este gran campo de nabos se extiende mucho más allá del celuloide.

En efecto, el pasado mes de septiembre el Congreso aprobó el Pacto contra la Violencia de Género, en el que pactaron un total de 212 medidas y un presupuesto de 1000 millones de euros para 5 años.

Un dato que se consideró significativo es que se reconoció conferir el carácter de víctima de violencia machista a las madres de los niños asesinados.

Que "el momento en que nos encontramos resulta crucial para construir el futuro en materia de lucha contra la violencia de género"; que "la eliminación de la violencia contra la mujer es un reto de toda la sociedad" y que "requiere una actuación unitaria y la máxima cooperación" son tres cosas en las que están de acuerdo todos los partidos políticos.

Pero, tal y como manifestó la portavoz del partido al que pertenezco el texto es insuficiente, aunque compartamos las medidas que incluye; no especifica cuándo se va a poner en marcha ni fija un calendario para aplicar las medidas; le falta un enfoque feminista y un enfoque integral que aborde todas las violencias machistas.

Téngase presente que España ratificó en 2014, el Convenio de Estambul en el que se amplían los supuestos de violencias machistas a violencia psicológica, física y económica, acoso, violencia sexual, mutilación genital femenina, aborto, esterilización forzada, matrimonio forzoso y crímenes de honor, sin embargo, tan sólo Unidos Podemos y Compromís quieren aglutinar todos estos cambios en una sola Ley, sin embargo, las otras formaciones consideran mejor que haya distintas leyes para combatir cada una de ellas.

Este Convenio establece, por primera vez, que la violencia contra las mujeres y la violencia intrafamiliar son consideradas como una grave violación de los derechos humanos y una forma de discriminación, de la que los Estados son responsables si no actúan de manera adecuada. De manera clara e inequívoca, se establece que no es aceptable ninguna forma de violencia contra las mujeres. Y que la ley debe perseguirla cuando se produce.

Al ratificar el Convenio, España se obliga a cambiar sus leyes, a introducir medidas efectivas y a destinar recursos para prevenir las violencias y combatirlas de forma efectiva. Es un hito histórico en la lucha para erradicar la violencia contra las mujeres, porque compromete a cada Estado que lo ratifica a detectar, prevenir y eliminar la violencia contra niñas y mujeres en todas sus manifestaciones.

Pero, como decía al principio se ha aprobado un gran Pacto de Estado en contra la violencia machista, sin haber modificado previamente el concepto de violencia contra la mujer, tal y como se predica del Convenio de Estambul.

Se convino dotar de 1000 millones de euros destinados a estas medidas, sin decir qué proporción se aplica a cada una y cómo se repartirán estos fondos.

Y hace unos días nos dijo la Ministra de Igualdad Dolors Montserrat que, pese a que no se habían aprobado los presupuestos generales del estado para 2018, se habilitaría una partida extraordinaria de 200 millones de euros para aplicarlos a 23 medidas, de las 212 contenidas en el Pacto.

Lo cual me hace preguntarme: ¿Hay voluntad real desde el gobierno de erradicar las violencias machistas? ¿Se pueden trocear las medidas destinadas a su prevención? ¿Se pueden hacer compartimentos estancos entre medidas de prevención y eliminación de las violencias machistas? Tengamos presente que muchas de estas medidas afectan a todo tipo de violencias y requieren un tratamiento muy transversal.

Pero como pasa el tiempo y los presupuestos generales del Estado parece que no van a aprobarse al menos a corto plazo, nos dice el Gobierno y la Ministra que la oposición es la culpable de que no se destinen medios a la lucha contra la violencia machista. Es decir, un problema de Estado, en la que va la vida y la integridad física de mujeres y menores, lo tratan como moneda de cambio en un mercadeo sin piedad.

Al final, ni siquiera se destinarán esos 200 millones en 2018.

Por otra parte, el Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial comenzará a recabar este año todos los datos de los juzgados relativos a las denuncias presentadas por delitos cometidos contra mujeres por el simple hecho de ser mujeres, es decir, incluirá ya en el informe que está elaborando sobre el año 2016 a todas las víctimas por violencia machista, y no sólo a las cometidas por parejas o exparejas, tal como se venía haciendo hasta el momento.

El CGPJ acata así lo acordado en el pacto de Estado contra la violencia de género que el Congreso aprobó el pasado mes de septiembre, y lo que exige el Convenio de Estambul, que no sólo obliga a contabilizar, sino a prevenir y a reparar todas las violencias que se ejercen contra las mujeres por el hecho de serlo, incluyendo la mutilación genital femenina, los matrimonios forzado, la trata de mujeres con fines de explotación sexual o las violencias de sexuales, entre otros.

Pero, que no nos lleve a engaños, contabilizar asesinatos, violaciones, trata de mujeres, y demás violencias contra la mujer, ¿va a conseguir algo? El Convenio de Estambul, de momento incumplido por España, obliga no solo a contabilizar sino a prevenir y reparar todas las violencias que se cometen contra las mujeres.

Un Estado no puede ser llamado Democrático y de Derecho cuando se mercadea con las vidas de las mujeres. Necesitamos medios materiales y legislación acorde que pueda regular tanto la prevención, como los protocolos de asistencia de las distintas tipologías de violencia, así como los diversos procesos judiciales que son precisos para proteger a la mujer y a los menores y castigar a los culpables.

Con este artículo quiero que nos percatemos todas que lo que nos vende nuestro Gobierno es humo. Que de nada sirve contabilizar víctimas si no se acepta la violencia machista como un problema del que la sociedad debe responsabilizarse sin supeditarlo a que se aprueben unos presupuestos generales del Estado, sean de la índole política que sean.

Contabilizar datos, como se ha venido haciendo hasta ahora, es decir sumando víctimas, sin contextualizar los delitos, si había denuncia previa, si había condena por parte del autor, si había orden de alejamiento, qué relación tenía el autor del delito con la víctima, edad de unas y otros, Comunidad, ciudad o barrio de residencia, tipología de delito, datos de tipo económico de las partes, etc.., no ayuda a prevenir el problema.

El Observatorio contra la violencia de género contabiliza cifras totales pero no cuentan una historia de la que se puedan extraer conclusiones o aprendizajes, más allá de comparar el número de asesinatos de un mes a otro o en un período de tiempo concreto. Los datos se presentan aislados y no están relacionados con las víctimas, lo que hace imposible analizarlos y sacar aprendizajes. 

Según Ana María Pérez del Campo, presidenta de la Federación de Mujeres Separadas o Divorciadas, "lo que hace el Gobierno es dar cifras totales sin explicar nada y esto no vale. Lo que se debería hacer es recoger todos los datos de una manera minuciosa: nombres, lugar, el tipo de violencia, los datos del asesino... porque es la única forma de tener todas las cifras y que estas sirvan para entender y prevenir", afirma.

Su organización lleva desde 1999 manteniendo una base de datos sobre los asesinatos machistas que reflejan año tras año, cifras más elevadas a las facilitadas por el ministerio.

"Si miras estadísticas que son imprecisas a nivel oficial, los datos que vas a sacar de ellas también son imprecisos", afirma Graciela Atencio, directora de Feminicidio.net. Esta organización lleva diez años construyendo una base de datos de feminicidio, un término más utilizado en Estados Unidos y América Latina, que mira a la violencia contra la mujer por el simple hecho de ser mujeres. Para Atencio existe un preocupante 'sub-registro' de datos en las estadísticas oficiales. Para esta organización es importante documentar todas las formas de violencia para diferenciar los asesinatos por violencia machista de los que no lo son. “Cuando las documentas todas, llegas a la conclusión de que la inmensa mayoría de las mujeres son asesinadas por violencia de género, pero son violencias de género que no están tenidas en cuenta ni por las leyes, ni por la academia, ni en muchos casos por un sector importante de la sociedad civil", añade.

Dicho esto, ni la contabilización de las violencias machistas, tal y como se ha venido haciendo hasta el momento, aunque se incluyan más tipologías de violencias, no soluciona para nada el problema. Sobre todo, si tenemos un Gobierno que sigue sin considerar esta lacra como un problema de Estado, que debe estar fuera de toda negociación presupuestaria.

Hemos visto cómo el Gobierno habilita créditos extraordinarios para defensa, y hace poco para la intervención policial en Catalunya desde el 21-O, pero para implementar medidas tan necesarias como éstas no hay fondos.

Como decíamos al principio, veo un gran campo de nabos en las políticas de igualdad y contra la violencia machista seguidas por el Partido Popular, quedan aún demasiados por arrancar….

 

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4 Comentaris

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#4 Igualdad, Madrid, 09/02/2018 - 08:28

leyes injustas no hacen más que provocar el problema. por favor han pasado más de 13 años desde que Zapatero y el feminismo rompieron el principio de igualdad ante la ley de hombres y mujeres sin solucionar el problema de la violencia. no pasemos a mil veces más error en el pacto de Estado contra el hombre.

#3 Igualdad, Madrid, 09/02/2018 - 08:25

el pacto de Estado y las leyes de género, representan el mayor ataque contra los derechos humanos la Constitución la lógica y la coherencia. la mayor discriminación por sexo de la historia prohibido expresamente por nuestra Constitución por motivos obvios:evitar atropellos. leyes injustas jamás podrán servir para concienciar en igualdad,

#2 Igualdad, Madrid, 09/02/2018 - 08:18

Es falso que en España hoy por hoy estemos sufriendo una plaga de machismo y patriarcado,y esto sea causa de la violencia.Los terribles crímenes nada tienen que ver con eso, sino que es algo que afecta al ser, y es lo más primitivo y despreciable: la violencia física y psicológica, y afecta a todas las personas indistintamente de su sexo

#1 Igualdad, Madrid, 09/02/2018 - 08:10

Y no sería tambien muy util contabilizar los casos de hombres asesinados por mujeres. en 2010, 17. En 2017, 9 hombres, todos los años hay hombres asesinados por mujeres en España. Nadie condena ni contabiliza.Lo mismo nos damos cuenta que la violencia no tiene género, y la ley el pacto es en la injusticia más terrible de un Estado,contra el hombre.