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La Punteta · 21 de Març de 2018. 18:30h.

XAVIER RIUS

Director d'e-notícies

Yo no votaré a Jordi Graupera

Jordi Graupera

 

A mí lo que más me gustó de la conferencia de Jordi Graupera es cuando se hizo el disidente. Joder, si él es un disidente yo debo ser un apestado.

Según la Viquipèdia, colabora o ha colaborado en Catalunya Ràdio, Com Ràdio, El Mundo, el Avui, La Vanguardia, Público, RAC 1, la SER, el Ara y El Periódico. Bueno, de La Vanguardia lo echaron. Ahora deben estar arrepintiéndose si, por casualidad, llega a alcalde.

Si lo hace le recordaré que empezó en e-notícies. Me lo coló Salvador Sostres. De hecho, el lunes ya lo tenían a pan y cuchillo en TV3. Llega a ser uno del PP o de Ciudadanos y no pasa de la puerta.

Creo que el número de tertulias en las que participa es sólo superado por el de Toni Aira que, antes de que lo nombraran director de comunicación del PDECAT con la difícil misión de salvar el partido del naufragio, ya colaboraba en Catalunya Ràdio, Rac1, la Xarxa, 8TV, Canal Català, TVE, TV3 y El Periódico amén de prensa digital varia.

En algunas emisoras, como en CatRàdio, lo tenían hasta en cuatro programas: el Catalunya Vespre, Els Spin Doctors -éste un encargo de Fèlix Riera-, El Polièdric y L'Oracle. En este país pequeño en el que nos conocemos todos no hay nada mejor que ser tertuliano de cuota.

O mi amigo -quizá examigo a estas alturas, el proceso también ha provocado decepciones personales- Josep Martí, que tras su paso por la Secretaria de Comunicación del Govern, colabora ahora en Rac1, 8tv, TVE y El Periódico. Todavía recuerdo que, cuando empezó, publicaba una columnita en el Avui. Y aún gracias. Hasta me pidió escribir en e-notícies. Ya ven: los lanzamos al estrellato.

Los hay que que tienen la vida laboral más fácil. No hay nada como ser de la cuerda. Un día fui un acto oficial en la Blanquerna -una intervención de Francesc Homs cuando se creyó que lo de conseller era para toda la vida- y se habían repartido hasta la facultad de comunicación: a un lado los convergentes (Álvaro, Sintes, etc.) al otro los progres (Carbonell, etc.)

Por eso lo segundo que más me gustó de la conferencia fue cuando exhibió el casquillo de una bala de goma, en plan épico. Un poco más y, visto el tiempo pasado en Estados Unidos, se nos pone a hacer comparaciones con Vietnam.

Ahora entiendo esas imágenes que circulan por la red de él por los suelos el día del referéndum. Lástima que, a efectos prácticos, fuera sólo un empujón. Desde el punto de vista mediático habría sido mejor un porrazo. Su cara ensangrentada habría sido un buen inicio de precampaña. No quiero ser malpensado pero quizá allí ya se le había pasado por la cabeza su paso a la política.

En todo caso, la pregunta es: ¿Puede una persona que ha vivido en Nueva York durante los últimos diez años ser alcalde de Barcelona? Desde luego nada se lo impide pero lo mismo que antes: si esto se le hubiera ocurrido a uno de Ciudadanos o del PP no le estarían dando tanta cancha en TV3. Al contrario, a pan y agua.

Los discípulos de Prenafeta han decidido matar al padre -la Convergencia que los ha amamantado durante tanto tiempo- y han decidido hacer el salto a la arena municipal. Maldita la gracia que le debe hacer a Neus Munté -entre Gaupera y Munté hasta yo votaría a Graupera- y a Alfred Bosch.

Tampoco sé si va teledirigido por Puigdemont pero al menos  se ha apresurado a rendirle pleitesía en Waterloo. Los de JxCat y sus acólitos -como los de Demòcrates, que si no no tendrían donde caerse muertos- quieren hacer con Alfred Bosch lo mismo que le han hecho a Oriol Junqueras: robarle la cartera en el último minuto.

Pero el aspirante in pectore olvida una cosa: el proceso no suma, empieza a restar. Dentro de unos años muchos de los que alimentaron las esperanzas de la gente irán diciendo aquello de yo no fui. Todavía recuerdo a Mas afirmando, en el míting final de las muncipales del 2015, que "el proceso soberanista está en riesgo si CiU pierde Barcelona".

A Trias -que ahora quiere ser Síndic de Greuges, por eso anda haciendo libros- lo hundió en la miseria. Perdió por un concejal frente a Colau, una recién llegada. Después de que los convergentes hubieran estado picando piedra durante más treinta años. El elector de toda la vida echó el freno. Se quedó en casa o votó a otras opciones.

Y Jordi Graupera no piensa en Barcelona, piensa en la República Catalana. Como si una eventual victoria del soberanismo fuera un revulsivo. Se equivoca. En un lugar tan sagrado para el catalanismo como el Ateneu Barcelonés su candidatura tampoco ganó.

Le deseo igual suerte. Estoy un poco harto de los que han vivido del cuento toda la vida. Si el país está como está es también por todos los Graupera de turno que han andado echando leña al fuego. A los que lo advertimos desde un principio se nos ha tratado no de disidentes sino de verdaderos apestados.

Total, lo que yo vengo diciendo desde hace años lo dice ahora Joan Tardà: que no hay mayoría social suficiente. O el mismísimo Puigdemont: si no puedes ser independiente al menos aspira a ser Suiza. Manda huevos. En el trayecto entre un descubrimiento y otro han hundido el país en la miseria.

Lo que nos costará salir del agujero porque en Barcelona hay tres crisis superpuestas: la económica de la que apenas la estamos superando -y sin haber cambiado siquiera de modelo productivo-, la provocada por el proceso y la herencia que dejará Colau. Planyo al futuro alcalde de Barcelona. Sea quien sea. Va a tener un montón de trabajo.

10 Comentaris

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#8 Rodejet, Barcelona, 24/03/2018 - 21:02

I vostè estimat vota a Barcelona, des de quan ?, vostè per ventura no vota a Martorell ?. Esta bé intentar enganyar als seus lectors, però no cal viure enganyant-se tota la vida, oi Rius ?

#7 h22, A, 24/03/2018 - 15:05

el outsider Graupera estudió un master en Estados Unidos con una beca de La Caixa. Esas becas no se porqué pero los convergentes se han beneficiado de ellas sobremanera. La convergente Elsa Altadi tambien estudió en Harvard con una beca de la fundación de la Caixa. Tambien Sala i Martin. Y el exdiputado Josep Maria Llop.

#7.1 Rodejet, Barcelona, 24/03/2018 - 22:18

Com el Marques de Pozuelo, altrament conegut com Albert Rivera, que a més a més hi va treballar, per dir-ho d'alguna manera,intentant enganyar als clients de La Caixa , com ara intenta enganyar als seus votants.

#6 Lobisome, BCN, 22/03/2018 - 17:41

El adanismo de Graupera es su talón de Aquiles. Hacer como si él no hubiera contribuido a llevarnos a esta situación, y presentarse ahora para salvarnos (de nosotros mismos!) no es más que una sutil forma de desprecio, ese que cada una de sus palabras, cada uno de sus gestos (el lenguaje corporal le delata) manifiesta sin pudor.

#5 Antoni, Barcelona, 22/03/2018 - 10:08

Un periodista (de los buenos) no opina... de su cosecha. Es (debiera ser) como un notario; da fe de lo que esté sucediendo (no de lo que vea). Así, sin más...

#4 Alfons Maristany, BCN, 22/03/2018 - 10:06

Segun Graupera estas elecciones no van del Precio del alquiler de la vivienda, ni del tranvia, ni de la recogida de basuras..Pues a mi un Alcalde que no se preocupade los problemas de su ciudad no me gusta. Q su preocupacion sea que Barcelona sea la capital de un nuevo Estado y entrar en la AMI con mi voto que no cuente
Libranos de estos iluminados